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| Oh, la navidat |
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Las fiestas te fagocitan. Sí.
Uno es devorado por familiares, turrones, vitheles tonnés y
borlas navideñas que solicitan de nuestra presencia por doquier.
Uno se ve obligado a degustar ensaladas de procedencia extraña,
pero todas con mucha mayonesa, y carnes en todas sus variedades, pero
definitivamente la vedette del mes es la cima rellena.
Uno es interrogado sobre las actividades hechas durante todo el año:
trabajo, novio, peso, amistades, celebridades borrachas con las que
se cruzó en un baño, cortes de pelo, bozo y cavado,
y cómo no, de las vacaciones. "¿Cómo? ¿Vos
no te ibas a España???" "No, porque iba a parar en
la casa de un amigo, pero en una vez que vino de visita me tocó
el culo y me di cuenta que no iba a ir taaan gratis a esa casa".
Los quilombos familiares saltan a la luz, cual delfines en el Mar
del Plata Aquarium, hambrientos por un pescado, o en este caso, una
nueva trifulca que no conduce a nada, salvo a conclusiones tan variadas
y clicheadas como "todas las familias son iguales", "soy
adoptada" o bien, "pasame la sidra".
El que diga que las fiestas unen, miente. Todas las opiniones son
distintas: mi prima de siete me ve y me dice: "Ay, ¡te
crecieron las tetas!!!" Mi madrina me dice "¡estás
anoréxica!!! Nena, ¿vos comés? ¡Mirá
esos bracitos!!", mientras deposita más y más peceto
en escabeche en el plato. Mi vieja, al ver que me voy a la una a lo
de mi novio, me dice "atorranta", deschavándose y
sacando a relucir una vez más a la persona responsable de años
y años de facturación de los psicólogos de toda
la familia, que a esta altura deben estar comiendo caviar y centolla.
Mi tío se queja por el número de ojotas que le compré
a mi primo de once. Le quedaban perfectas, pero se las sacó
del pie al pobre púber, al grito de "¡Comprale 39,
así le quedan para el año que viene y para el otro!!!".
Uno se encuentra sentado a la mesa con gente que ve solamente para
esas fechas, y de la que luego se despide con un "¡Hasta
pronto! ¡A ver cuándo nos vemos!!", que termina
siendo en la otra Navidad, obvio. Y siempre queda alguna silla vacía
al año próximo, de gente que quedó en el camino:
abuelas que se van al otro mundo, tíos fallecidos trágicamente,
gente que "pobre, era tan buena. Porque Dios se lleva antes a
los buenos y sólo quedamos nosotros, acá". Pero
esas sillas son rápidamente ocupadas por novios desocupados
de primas, que te miran con cara de "sí, me la garcho,
¿y qué?". Sí, este año lo descubrí:
las fiestas son como un gran, gran juego de la silla, que se repite
año a año. Yo por ahora prefiero no participar, y sentarme
con los más niños, que todavía no participan
porque andan gateando por el piso.
Las fiestas pasan y no dejan mucho, salvo la heladera llena de tapers
con requechos y algún que otro regalo de gente bien intencionada
pero que no te conoce. Como la mayoría de los familiares. Cercanos,
o no.
Y todavía seguimos viendo los fuegos artificiales que tiran
otros.
Laura |
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| IMAGENES
DE LOS EPISODIOS ANTERIORES: |
01/ "Brrrdon"
en el Salón Pueyrredón No
me entusiasma la idea de ir a bailar a un lugar que queda al lado
del Norte donde a la mañana compré tomates a $1,50.
/ Chau soledad. Fuck. |
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02/ Gus Gus
en la Argentina o ¿por qué no fui a la fiesta de la
langosta en la embajada de Suecia?
(...) compró Play de
Moby, pero lo tuvo que devolver porque la familia
pensó que andaba en las drogas. |
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03/ Paty
o Pancho, esa es la cuestión
(...) Sí, Sí.
Estaba viendo a Virus, con 20 años de delay / El Gobierno
de la Ciudad me regaló un forro / Ella no sabe que
yo sé que ella sabe. |
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04/
798
La
puta madre que lo parió, dijo que me iba a llamar antes de
salir. Pero no llamó, ni pasó / Qué sé
yo en qué año se bajó mi bisabuelo del barco
/ a arrancar violentamente afiches de alejandro lerner
y quemarlos. |
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05/
No quiero palermizarme
Ya hice todo lo que una chica puede hacer en un sábado a la
tarde con lluvia / "Voy al baño", le dije. Y me tomé
un taxi. |
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06
/ 29.999 personas contentas
Me comí una medialuna y partimos hacia Creamfields /
un ejército de Marías Fernandas Aldanas /
Me agarraba la mano porque tenía miedo. |
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