Sábado a la
nuit. ¿Abrigo para Proyecto Alaska?
No, no es necesario, salvo abrigos interiores para soportar las cosquillas
estomacales que provocan estos personaforajidos sacados crudamente
de las
calles de Buenos Aires. Y, aparentemente por el
contenido,
explícito, carcajómico y demás está decir
paródico y con tintes paradójicos,
podemos pensar que esta ciudad se convierte en Malos Aires.
"Por un instante el tiempo se detiene, y podemos ver quiénes
son esos
extraños seres que nos rodean", a modo de acto teatral,
pero con componentes
de un experimento sociológico digno de Agnes
Heller o Joseph Vincent
Marqués, los
muchachos de Prolllliiiiecto Alaska nos exhiben en un enorme tubo
de ensayo
algunos de los personajes que podemos encontrar caminando por la
ciudad,
viajando en subte, o en nuestro propio vecindario, o peor dicho casa.
Desde
una chica hiper misántropa que piensa todo y ve en su cara
dibujadas la
puerta de su casa, su abuela, la tortuga, hasta la carente de sentido
en
general rubia, mantenida, adinerada, hueca, flaca, bronceada, aburrida,
burguesita, y de zona norte que convive casi como un parásito
con su
celular esperando llamadas que nunca llegan y anexándose con
sus mensajes de
texto cual mamá a papá (tener en cuenta que el espectáculo
hecho de
monólogos de este tipo va cambiando con el correr de las funciones).
Recomendable para este verano, el frío físico se siente,
y un presentador
venezolanesco nos lo hace pasar, pero ¡seguimos estando en
el aire acondicionado de El Vitral!
Juliette
|