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Porque una termina
con que explota el mundo por culpa de los norteamericanos y
la otra con Keanu Reeves que viene a salvarnos
a todos.
Porque ese Neo no es un guerrero sino Guerrero
Martineithz bajando línea toda la película
y explicando filosofía para niños.
Porque una película que pareciera denunciar el mundo
no real en el que vivimos es un elogio de la tecnología
y el diseño hecho por la tecnología y el diseño
mismo como hacía tiempo que no se veía, y genera
montañas de fans bastante más descerebrados que
la gente en la Matriz.
Porque los efectos de una película son parte de la película.
Porque los héroes del mundo real fuera de la matriz,
que saben de qué se trata, a fin de cuenta eligen vestirse
en Armani.
Porque no me creo eso de los negros cool (¿otro capítulo
tal vez de la apropiación del black power por ricachones
blancos? El que tenga ganas puede leer The Death of
Black Culture por George Nelson) y
por el contrario Schwarzenegger está
viejo, no lo disimula y recibe tanta masita en la cara como
ningún superhéroe desde hacía tiempo.
Porque Keanu Reeves vuela y sin embargo se
pregunta, ¿será que vuelo? Porque los hermanitos
de apellido difícil le roban a los chinos sin asco y
mal.
Porque en el comienzo de Terminator te muestran
el final pero el vértigo te hace olvidar y como en las
buenas pelis de aventuras creés en el final feliz. Porque
en Matriz disfrazan como un personaje (el arquitecto)
a quien no es más que el guionista que viene a poner
orden y explicarnos qué pasa. Porque soy contra.
Porque la escena de amor en el altar (literal) kitsch es la
peor desde Armaggedon.
Porque es mejor que te persiga una rubia a mil Smiths.
Porque en una me aburrí bastante (no todo el tiempo,
claro) y en la otra no. X Men 2 es
la más imperfecta de las tres, la menos acabada si se
quiere. Sin embargo no siempre preferimos lo que brilla. Sus
personajes son muchos, distintos, vistosos y tan buenos como
malos en proporciones variadas y difíciles de etiquetar.
Por más que el director no se atreva a llevar las cosas
al límite sus personajes son irreductibles a cualquier
sentimentalismo o moraleja. En un mundo de pura diferencia la
solución sentimental nunca llega. Matriz
ofrece la utopía de los cool, X Men
el padecer de los freaks. Ohhh, soy un perdedor, i´m
loser baby, why don´t you kill me. |
 
Storm y Nightcrawler, dos chicos raros
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