| Los
personajes de animé japoneses en un momento dado mutan,
cambian de nombre, aspecto y se convierten en otra cosa.
Algunas veces tienen varias personalidades (eso es tan viejo
como Jekyll y Hide) otras se diversifican. Dj Malhumor se
desdobla. Malhumor se va se viaje (un viaje dentro de otro
viaje como el juego de los espejos) y queda Dj Mundial, que
es el mismo y es otro. Dj Malhumor en un barco a vela rumbo
a Catay. Dj Mundial es el desprendimiento de la nave madre,
el proyecto paralelo, el proyecto solista porque la banda
no le daba cabida.
Todo pasó más o menos así.
Un accidente tal vez preparado por años. Malhumor
metió las patas en un río sintiéndose
un pacha, un verdadero rey y mientras pelaba un salamín
un cangrejo le mordió el dedo gordo del pie. Malhumor
grita, salta en una pata y cae envuelto en convulsiones asociadas
a un episodio alucinatorio (sin delirio de persecución).
Malhumor ve su yo mismo alejarse entre la luz brillante y
cegadora del mediodía. Un yo
mismo de Malhumor se
aleja en busca de un viejo deseo. Siendo niño a la
pregunta de qué quería ser cuando sea grande
respondía con una lacónico e indescifrable Marco
Polo.
La mamá le decía, Malhumor tenés
que decir un trabajo, no se puede ser otra persona.
Pero él
insistía, más grandecito a la misma pregunta
respondía David Bowie. Después
los Kauffman le
robaron la idea e hicieron la peli sobre Malkovich.
Malhumor respecto a lo de Marco Polo hizo
lo que pudo pero lo más cerca que había llegado
fue a viajar por Asatej. Gracias al cangrejo milagroso (los
cangrejos no solo caminan para atrás sino que en un
momento se eyectan y salen como una bala nadando todos plegaditos
como una bicicleta Aurorita) Malhumor se va por fin a navegar
los mares del sur. Su otro yo, convertido en Dj
Mundial se queda aquí a
pasear en bicicleta y comentar las películas que pasan
en los micros (eventualmente y según el caso, no se
promete nada); también con el objetivo secreto de
encontrar la canción perfecta que se pase en todas
y cada una de las radios del mundo (una vez al día).
Un primer intento: Dream Machine de Mark
Farina.
¿Por qué anda Dj Mundial en bicicleta? Porque
es lo más parecido a un caballo y se le pueden poner
alforjas y entonces Dj Mundial se siente Gary
Cooper / Cary Grant /James
Stewart (algún día voy a demostrar que
son la misma persona). Aparte las ruedas de la bicicleta giran
como los vinilos. Y cuando vas en bici escuchás música.
Dj Mundial va a encontrar un mundo a caballo cerca de la cordillera.
Pero falta un poco para eso, primero está el micro nocturno
que lo acerca un poco, unos 1000 Km.
No sos vos, soy yo, es una linda comedia
argentina de micro nocturno por ejemplo. Actúa Diego
Peretti que engancha siempre roles de médico,
psicólogo
o afines. El director es uno con apellido bien italiano tipo Taratutto,
o Turturro, o Capelletinni,
algo así. También
actúa Cecilia Dopazo que participa
en el guión
y se deja la mejor parte con un papel bien chiquitito. Me cae
bien la Dopazo, o no se bien en qué anda,
qué se
yo. Es como una chica que estaba para la pavada total y se
animó a correrse un cacho. Hablando de gente que quiere
correrse el otro día soñé con Gastón
Pauls. Yo iba llegando en la bicicleta a Olavarria
(aunque más
bien parecía Canadá en verano) y me lo cruzo
a Gastón Pauls que se me pone a la
par. Me cuenta que tiene un programa, que el también
viaja porque le interesa el mundo más que sí mismo.
Que se yo Gastón
hay que esmerarse más pienso, pero el asunto es que
el tal vez intenta, aunque sea porque le da vergüenza
por la familia.
Dopazo es la rubia buena, Soledad
Villamil vendría a
ser la morocha un poco mala. No es The
Opposite of Sex pero
se la banca. Es simpática aunque al final le sobre tanto
psicoanálisis. En un momento todo el mundo por acá quiere
ser Bucay. La cosa es que después de
algunos días
me seguía acordando de las pavadas que hace el hombre
abandonado. Se trata de un hombre abandonado y de una chica
buena que se encuentran y la estupideces que él hace
para olvidarse de la otra que es bastante turra. Me olvidaba
que está Marcos Mundstok como el psicoanalista,
claro. Esta muy bien Marcos, nosotros también
tenemos nuestros íconos,
como De Niro en Jackie
Brown. La ví en dos partes como Maten
a Bill.
En mitad de la comedia nocturna nos agarró la
tormenta y a dormir todos. A la mañana siguiente usé mis
influencias de periodista especializado para retomar a los
cincuenta y cinco minutos donde habíamos dejado cuando él
conoce a Dopazo pero todavía no sabe
que la ama. So sweet.
Esa mañana me desperté lejos. Me esperan aventuras,
cangrejos y la música de mi amigo Cesar. Continuará.
Dj Mundial
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