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Don't mess with Bill

Ayayay, Dj Malhumor. Pedís una respuesta escrita a tu colección de improperios en contra de Kill Bill, algo que nos mantuvo en una calurosa y divertida discusión de dos horas en un pub irlandés en Ushuaia. Bien, si buscás un descargo electrónico, acá está. Después no te quejes de que te hago quedar mal. (Amable lector, por favor remitirse a Kill Bluff para estar al tanto de lo discutido).

Querido Malhumor (o DJ, para hacerlo más amigable): No coincido con tus opiniones relacionadas a Kill Bill. Ni un poquito. Ni ahí. Primero, hablás de "cachos" de película, algo que creo que haría feliz al propio Tarantino (después de todo, acá estamos perdiendo el tiempo de nuevo tratando de llegar a un acuerdo, esta vez por escrito). Lo haría feliz porque sí, no es ninguna novedad, al Quentin este le encanta ser el punto de partida de cualquier polémica. Sobre todo si viene en "cachos", como su película.
Años atrás, cuando Michael J. Fox era nuestro ídolo indiscutible, en épocas de McFlys y Docs , cuando el DeLorean estaba de moda, se filmó la continuación de Volver al futuro, esta vez saltando en el tiempo, dejando un final trunquísimo que prometía diversión a rabiar: Doc estaba atrapado en el Lejano Oeste y sabíamos que allí se desarrollaría la tercera parte de la trilogía, con o sin ZZTop . Me pregunto cuál fue tu reacción al enterarte que la historia de la segunda parte quedaba trunca y que sí, tenías que esperar seis meses para el estreno de la conclusión de la saga.
Retomando lo de los cachos, concedeme lo llamativo de nombrar a una primera parte fílmica como un "Volumen", algo reservado a las enciclopedias, los discos, los comics y etcéteras. Pero nunca a las películas. Estrategia de mercado, pose, idea buena o pedorra, ya habla de algo distinto. Los cachos de Tarantino tienen como aparente punto de partida la imposición de los productores por la supuesta duración de las dos partes, algo que puede ser tan cierto como no. Por más que no me caigan muy bien esas actitudes, Tarantino tiene mucho de Lynch: a los dos les gusta "exagerar" algunos hechos relacionados a sus películas, con tal de crear el viejo y querido buzz que tanto nos gusta a los cinéfilos. Que la continuación, el Vol. 2, no va a ser lo mismo es algo que el enfant terrible estuvo diciendo por aquí y por allá. Habrá que esperar para juzgarla como una obra aparte o una continuación a pie juntillas; algo que me resulta tan atractivo como refrescante, teniendo en cuenta la actual escena norteamericana.
Volviendo a tu escrito, hablás de una posibilidad de Tarantino de entrar en la historia de la industria, que no del cine, "por ser el primer director (¿?) en presentar una película en dos cachos". Primero me gustaría tomarme el atrevimiento de ignorar esos signos de pregunta. A veces debemos guardarnos las ganas de hacer que los demás se enojen y reaccionen a lo que escribimos utilizando la sinceridad. Sabés que Tarantino te cae bien, más allá de Kill Bill. No desviés las cosas. No es jugar limpio. Segundo, lo de los cachos. Sirva lo anteriormente dicho con respecto a los signos.
Por ahí agregás que tu novia se enojó al ver la película. Dejando de lado el importante faltante de información que se requería previa al visionado de la peli, discusión que puede llevar años (¿uno debe llegar al cine sabiendo que una película tendrá continuación? ¿es necesario leer la información de antemano o el cartel en la puerta del cine, el que dice Vol. 1 basta para empistar despistados?), no me parece que sea tanta la info previa. De hecho estoy llevando adelante, hace un par de años, la práctica del desentendimiento: no leo nada sobre una peli antes de verla, trato de evitar los trailers y los comentarios de amigos y conocidos. Llegar a la sala lo más desinformado por estos días es lo más recomendable (valga el ejemplo de Sexto sentido, película que se disfruta muchísimo más si uno no sabe de antemano que el pibe ve gente muerta, algo que se devela después de media hora y que si ya lo sabés te juega en contra). Es una desgracia que no haya funcionado con tu chica, pero me parece que si yo no hubiera sabido eso de Vol. 1, me hubiera puesto contento, porque tendría al menos una hora y media más para disfrutar las aventuras de Black Mamba. Y lo único que "había que saber" era lo que decía el dichoso cartelito. Vol. 1. No es como una canción aún no terminada. Puede que sí sea una canción que no te gusta, que es otra cosa.
Kill Bill es una película de Tarantino. Si bien uno tiene una idea formada de cómo son (o deberían ser) las películas de don Quentin, me parece que una que no responda completamente a ese universo que uno como espectador tiene preconcebido, no la excluye del universo a la que pertenece. Es una película de Tarantino, sólo que distinta a lo que nos tiene acostumbrados.
Agregás "me encontré con unos cuantos caprichos de millonario en un homenaje a sus propios gustos. ¡Ahora que puedo hago lo que se me canta! Gus Van Sant estuvo más honesto y volvió a filmar Psicosis". ¿No debe ser así el cine? ¿O acaso te gustaría enterarte de que Hal Hartley hace concesiones para agradarle al público? ¿No es acaso el resto de la filmografía de Tarantino un homenaje a sus propios gustos? ¿No lo dice en cada entrevista? ¿Todo, todo el tiempo?
Y por otro lado, lo de Psicosis y Van Sant es tirando a patético. Es como un mal cover: reinterpretar nota a nota, acorde a acorde una canción, sin incluirse como autor. Menos mal que no se convirtió en moda, sino estaríamos invadidos de copias calcadas, algo que te parece una muestra de honestidad. Desgraciadamente no puedo dejar de remitirme a Jay & Silent Bob Strike Back, de mi buen amigo Kevin Smith, donde el propio Van Sant está demasiado ocupado contando billetes como para dirigir Good Will Hunting 2: Hunting Season.
Inicialmente el personaje de Bill no lo iba a cubrir David "Pequeño Saltamontes" Carradine, pero a último momento se sumó y sí, como bien dijo tu chica, resultó un buen chiste. Lo de Kill Bill ("matar a Bill") es también un juego de palabras ("lista de asesinatos"). No estoy seguro de que eso sea un chiste, pero es un ingenioso jueguito de palabras, ¿no?.
No concuerdo con eso de que "Tarantino no estuvo a la altura de sus gustos". Me parece que sí. Quería hacer una película de acción (la primera de su filmografía) y lo logró. No sé si es peor que las películas de, por ejemplo, Sonny Chiba. Y en cuanto a lo que la película prometía, me parece que lo cumple: como bien señalás es la "cuarta película de". La única promesa. Si no me equivoco (y tras leer alguna entrevista al director) él quería hacer una peli de acción. De espadas. De venganza. Y ahí está. Cada vez son menos los directores a los que dejo que me lleven de la mano, con los ojos cerrados, que sé que no sólo no me van a defraudar sino que en el peor de los casos me van a hacer pasar un buen rato. Tarantino es uno de ellos. Y lo mío no es una pose, una moda o un capricho.
Quizá no te guste reconocer lo vital de la presencia de Tarantino en el universo cinematográfico actual. ¿O acaso sin él el cine explotation, determinado cine oriental (los mafiosos de Miike con tipos de traje y agudas líneas de diálogo, por ejemplo) hubiera llegado por estas costas? No es, por supuesto, responsabilidad suya, pero sí creo que ha pavimentado el camino a muchas apreciaciones sobre el cine que se manejan por estos días. Y me atrevo a decir que a nivel mundial. Sin Tarantino el cine tendría muchas menos referencias pop, esas que a vos te gustan tanto como a mí. Sin Tarantino muchas películas pecarían de soberbias y cargadas de pacatismo.
En Dublín, aquel pub irlandés, se puso sobre el tapete todo el tema de la estructura de la película, la progresión de la historia y su corrección dentro de lo estipulado en cuanto a narración y relato. Que si tiene partes diferenciables, que si la estructura es inexistente dentro de un formato clásico, que si esto y que si aquello. Si bien la peli toma un par de caminos medio escabrosos, creo que tiene una fidelidad en cuanto a su estructura que puede llegar a cerrar con el Vol. 2. Si bien eso ya entra en el terreno de la especulación, me parece que está demostrado que en ese terreno Tarantino es un relojito, que no se le debe "haber pasado" y que por algo filmó la peli así. Otro tema era si el rodaje se vio afectado por la decisión de "partir en dos" una película larga, algo que si bien puede ser el punto de partida, gracias a la magia del montaje se ve resignificado: vemos primero el segundo asesinato, el de la negrita culona delante de su hija, para después saber cuál fue el motivo y recién ahí saber entrar de lleno en el primero, el de O-Ren Ishii. ¿Capricho? ¿Falta de destreza en la narración? Creo que a esta altura, después de Perros de la calle y Tiempos violentos, podemos estar tranquilos: es un director que sabe manejar estructuras. Y muy bien, si se me permite. Habrá que esperar para tener una respuesta. No me parece injusto. Y sí, concluyendo, quizá se trate sólo de diversión. Después de todo es uno el que tiene todos los preconceptos acerca de cómo debe ser una película de Tarantino. Ojo, la misma decepción me llevé con Una historia sencilla, de David Lynch. Y usé tus mismos argumentos. Así es uno, un buen manojo de controladas contradicciones.
Lo único que espero es que Kill Bill Vol. 2 no incluya a ZZTop. ¡Por favor, Quentin!

Pablo Conde

PD: ¡Ah! Ayer dejé en tu casa mi cedé de Kill Bill Vol. 1, ese que me pediste al pasar, como quien no quiere la cosa, después de insistir en que no sólo te había asqueado la música sino que jamás tendrías el disco. Disfrutalo. Y devolvémelo rápido, que Dios sabe que lo necesito cada día para silbar Twisted Nerve antes de salir de la cama...
PPD: ¡Ah! Es necesario para disfrutar del disco saltearte dos tracks: el de Santa Esmeralda y el de George Zamfir. Yo sé lo que te digo.
PPPD: Me alegro de que te haya gustado como Los Angeles de Charlie Vol. 1. A mí también.

 
 
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