| Aunque
este sitio no se caracteriza por comentar
estrenos en este caso tenemos justificación asegurada,
porque el estreno de Kill Bill termina
más o menos dentro de unos seis meses, cuando pasen
no la segunda parte (lo que es una exageración y una
cortesía excesiva) sino el cacho que falta.
Tarantino pasará a
la historia de la industria (no del cine y perdonen que me
ponga tan escuela de Frankfurt con este calor en
la ciudad) por ser el primer director (¿?) en presentar
una película en dos cachos. Así nomás.
Macho, sos un grasa y pediría que me devuelvan la
mitad de la entrada si no fuera porque en un gesto premonitorio
el cine de Ushuaia cobraba a dos por uno en la trasnoche.
Aparte hiciste enojar a mi novia.
Existen películas
con secuelas por varias razones. Artísticas y no. Hay
personajes tan bien inventados que se ganaron la sobrevida.
Hay tramas tan bien planteadas que se confunden con el devenir
del tiempo y el espectador quiere mirar qué pasa cada
tanto en ese mundo. Hay también gente que quiere sacar
jugo a la cosa. Cada uno encontrará sus ejemplos. Tal
vez la heroína
que encarna Uma sea un caso de ellos (por cualquiera
de estas razones u otras). Pero no lo sabemos todavía
y ese momento no llegó.
Están las trilogías,
los dúos o los
cuartetos. Sobran ejemplos en el cine y en la literatura.
Incluso una misma película o novela, dentro de ella
misma por así decirlo, puede exigir sus partes, sus
prólogos, epílogos y etc. Algunas películas
enteras pueden ser solo un nexo (lo sabemos al final y es
el problema en general de la segunda pelì de tres)
pero contaron una historia que empieza y termina aunque sólo
sea para hablar del comienzo de algo, dramáticamente hablando.
Y están las pelìs que porque son largas vienen
en dos casetes. Perdonen por ser tan antiguo en tiempos de
dvd y otros. A Quentin se le acabó el suyo
(por ahora).
Para ver esta peli había que saber
varias cosas (como esa gente que te hace escuchar una canción
que escribió y te dice, che, todavía le
falta). Entonces el que abre de par en par el juego
de las expectativas que se la aguante. Esperaba una pelì partida
al medio pero también esperaba una pelì de Tarantino y
eso implicaba unas cuantas cosas. Por ejemplo, humor, ingenio
y si se trata de género algún tipo de idea
al respecto. La única idea que encontré (que
en verdad encontró mi
novia, tan enojada como estaba por sentirse primero desilusionada
y después más o menos boluda por no saber que era
el volumen uno) creo que fue involuntaria (digo, Tarantino quiso
hacer otro chiste y sólo eso). Hay que matar
a Kung Fu/Carradine/Bill y con él
la mala apropiación de la industria americana del
cine oriental (especie de venganza porque los japoneses venden
más autos que Ford y porque los chinos son
más arriesgados y saben karate en serio). Esperaba un homenaje
más o menos sentido o interpretativo de alguien que
quiere colocarse en la historia del cine (ver sus entrevistas)
como discípulo de Howard Hawks.
Sin embargo me encontré con unos cuantos caprichos
de millonario en un homenaje a sus propios gustos. ¡Ahora
que puedo hago lo que se me canta! Gus Van Sant estuvo
más honesto y volvió a filmar Psicosis.
El problema es que o Tarantino no
estuvo a la altura de sus gustos o tiene la idea de que las
películas orientales
(uso "orientales" adrede, por la mezcla de géneros
chinos y japoneses aquí y allá) son tontas.
Creo que no estuvo a la altura de las pelis que se
aprendió de
memoria, como la peli no estuvo a la altura de lo que
prometía. Por algo se anuncia como "la cuarta peli
de".
Si se trata sólo de diversión
debo decir que pues claro que me entretuve. Me divirtió tanto
como Los Ángeles
de Charlie (la uno).
Dj. Malhumor
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