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Algunos clásicos
vistos a la hora de la siesta
Dead End / The Apartment / Only Angels Have
Wings / The Tarnished Angels |
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| Dead End (1937), de William
Wyler, con Humphrey Bogart |
| Una
puesta en escena teatral subrayada desde la primera toma
cuando nos acercamos con vista ave, al barrio, la calle donde
el drama se desarrollará. La cantidad de situaciones
simultáneas que se desarrollan nos recuerdan una plaza
medieval con su cantidad de personajes y confusión de
clase social. El film, y esto es lo sobresaliente, está a
caballo de dos géneros, el realismo social y el film
noir, demostrando también, en su pureza las
raíces
comunes de ambos. Es interesante como en las cinematografías
nuevas (la argentina por ejemplo) el cine de género
no puede dejar de ser social (Un oso
rojo).
A un espectador argentino no puede pasársele por alto
la comunión que el ambiente de esta Dead
End tiene con
el universo del tango. El barrio, el escape y la vuelta, la
salida de la pobreza, la madre omnipresente, la primera novia
perdida, la traición y el amor puro. Es un gran film
por la capacidad de sostener a los personajes en su complejidad
y la paciencia para desarrollar sin prisa la trama. La ética
del encuadre está aquí presente como para recordarnos
que es lo que se ha perdido cuando se tiene nostalgia del cine
clásico.
Salimos del cine pensando que el amor y la aventura son posibles.
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| The
Apartment (1960), de Billy Wilder, con Jack Lemmon |
Existe tal vez un
camino que va desde Dead End hasta The
Apartment. La ciudad
ha cambiado, New York, pero no con ello su protagonismo. ¿Será Jack
Lemmon el primero en caminar esas calles cercanas al Central
Park tal como nosotros las conocemos; según Woody
Allen,
y según tantos otros también? ¿Será Billy
Wilder el inventor del New York moderno, ese que llega incluso
hasta Seinfield? La ciudad ya no es un espacio cerrado y con
contornos bien precisos, se abre para decirlo de algún
modo. El cine americano parece abandonar aquí su clasicismo,
o madurar ya su etapa moderna, que, para el cine americano
y en ciertos géneros, continúa hasta nuestros
días. Shirley Mc Laine es una heroína que ya
es de nuestra época, su cabello tan corto, su voz y
su manera de hablar incluso la delatan. Las divas ahora viven
en la puerta de al lado (bueno Marilyn también vivía
al lado de alguien) pero justamente ya no se comportan como
tal, ya no son tan divas.
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| Only
Angels Have Wings (1939), de Howard Hawks, con Cary
Grant y Rita Hayworth |
Maravillosa. La primera imagen es una invitación a la aventura. Un buque
llegando entre la niebla a un escondido puerto sudamericano. Otra vez el espíritu
de Georges Simenon sobrevuela. El guión es sumamente simple y complejo
a la vez. No dejan de sucederse acontecimientos. En una escena en el cuarto de
Cary Grant se van sucediendo todos los personajes importantes de sus últimos
años (de su vida entera incluso). Ella, quien llega para amarlo tal como él
es dice asombrada como el espectador, parece la quinta
avenida, debería
ponerme a vender bocadillos.
Tomamos con total naturalidad que uno a uno vayan arribando a ese pequeño
puerto perdido, su antiguo amor y su nuevo esposo, quien a su vez por un hecho
no esclarecido, habría dejado morir al hermano menor de uno de los pilotos
y mejor amigo de Cary Grant. Tomamos con total naturalidad que
esa semana sea la ultima y crucial para conseguir un contrato millonario o de
lo contrario ir a la ruina. Es que para el héroe el área de influencia
es el mundo. Donde el este, no importa cuan lejos, suceden cosas importantes.
Ninguna escena sucede al azar y la manera que los pequeños acontecimientos
se suceden unos a otros nos maravillan y divierten, una moneda con una misma
cara, una frase,
no me quemo dos veces en el mismo sitio, una muerte incluso. De la misma
manera los personajes secundarios aparecen allí para impulsar a la trama
una y otra vez. Un mecánico, un médico. Es maravilloso el personaje
del vigía. Vive solo en una montaña a 5000 metros y cada vez que
la cámara lo enfoca lo vemos en una nueva y diferente actitud. ¡Podríamos
incluso reconstruir su historia!!
La película está repleta de frases dramáticas que no nos
molestan por lo inteligente del guión y las situaciones que las sostienen.
La película es un western (y entonces siempre hay lugar también
para Shakespeare).
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| The
Tarnished Angels (1957), de Douglas Sirk, con Rock Hudson |
Película
en el mundo de la aviación según novela de William
Faulkner que parece amaba los aviones. Película de
perdedores. Descubro el tono melodramático de muchísimas películas
posteriores que ya no me gustan pero aprendo de donde vienen. Los personajes
hablan a los gritos y eso también me molesta. Sin embargo hay cosas
interesantes. El guión no deja de ser extraño, por lo inmóvil
a veces, por lo claustrofóbico también (a pesar del cielo abierto).
Los días de la acción se suceden en conjunción con fiestas
de carnaval. Recuerdo a Bioy y El sueño de
los héroes (y otro
cuento del que no recuerdo el nombre). Fantaseo que Bioy vio
esta película
tan aficionado al cine como era. Por primera vez veo un film de Rock
Hudson.
Me sorprende su charming, mezcla de duro e inocente. La femme fatale es una
Marylin vista desde el cielo La famosa escena de la pollera
sucede aquí mientras
se tira de un paracaídas. Entre los planos maravillosos esta la figura
de ella reflejada en un espejo cuando Hudson vuelve por primera
vez a su casa, ella se le aparece de improviso y como un mal augurio. Vuelvo
a pensar que ciertos lugares comunes acerca de Hollywood son eso, lugares comunes
y que ya no explican nada, por ejemplo el lugar común de su puritanismo.
No se ven escenas de sexo explícito, por supuesto. Pero
como si ello atemperara en algo el clima de relajación sexual y moral
de todo el film. Como en la última película de Aronofsky, él
protagonista es capaz de entregar a su mujer por su pasión, en este
caso un avión.
Muchas películas posteriores sin ideas son eso: el desarrollo de una
sola escena. En este caso vale el esfuerzo.
La película ya empieza a agrandarse mientras la recuerdo y escribo sobre
ella.
Santiago
B.
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