| Rompiendo
con el código de estilo de encerradosafuera que
evita cualquier referencia a la realidad por considerarla
nociva (a la realidad, claro) y que nos hace vivir en un
mundo kitty donde Radio Dept se escucha
todo el día
en la radio, Telefé programa películas
de Hal
Hartley y Pergolini es un empleado
más o
menos simpático del Banco Sudameris en lugar de un
formador de opinión,
tengo que hacer una pregunta: ¿no les parece que estamos
viviendo un momento terriblemente nefasto? Hablemos culturalmente, ¿no
les parece que la aparición del conductor de La
noche del 10 en el pesi rock cerró algo
así como
el eje del mal? ¿La definitiva clarinificación de
nuestra vida? No hablemos del nivel artístico del
festival (dije artístico, estoy generoso), sino algo
mucho peor aún, hoy cultura popular es cultural oficial,
así nomás. Lo mismo con el cine, cada vez que
una peli argentina gana algo viene a zafar la mala
perfomance del equipo de Bielsa en el último
mundial. Yo me estoy quedando sin aire, no sé ustedes.
Por eso está bueno la aparición de El
aura, a pesar de la unanimidad de la
crítica
(horror). No estaba en la París del Río de
la plata para el estreno así que me perdí los
comentarios de Catalina Glujis (¿cómo
mierda se escribirá?),
el preestreno con famosos, las apariciones televisivas
y demás porquerías. La fui a ver en la ciudad
de Salta donde, debo decirlo, a casi nadie le importa un
corno el cine, debe ser un efecto secundario de la ingesta
compulsiva de empanadas.
Fin
de semana de estreno,
sábado,
lluvia y éramos trece. Ja, había sacado mi
entrada con anticipación por miedo a quedarme afuera.
Es verdad, soy un salame, los dos días anteriores
fui tres veces a ver Sin City. Digo,
fui hasta la sala, nunca la dieron porque nunca juntamos
cuatro, el mínimo necesario para que la proyecten.
Tuve mucha pero mucha suerte con Kung Fu Hustle. El
boletero ya me decía que no la iban a dar cuando
apareció un chango en bici y gorro de lana con pinta
de electricista pero que le gustaban las de kung fu, atrás
cuatro rateados del colegio y ya éramos seis. Al
final la dieron y nos cagamos de la risa todos.
Disculpen pero tenía que decir lo anterior y El
aura es una película por lo menos discordante,
la mayoría
del tiempo incómoda y que va decepcionar a muchos,
en fin, por fin alguien que se la juega un poco. Es más,
es una excelente película pero, afortunadamente, por
ninguna de las razones de nuestros ilustrados críticos.
Un degenerado habló de obra maestra, rebajándola
en el mismo momento en que quería hacerle un favor.
Como el personaje es un taxidermista enseguida saltaron con
Hitchcock,
como se nombra un tercer hombre enseguida empezaron a hablar
de las referencias clásicas y no pudieron nombrar
ninguna más. Es clásica porque está bien
hecha, pero antes que nada El aura es una
película
inverosímil. Lejos de ser otro mecanismo de relojería
a lo Nueve reinas (que tampoco lo es digamos
de paso) nada se sostiene, ni la epilepsia de Darín,
ni su súper memoria, ni esa cacería en la Patagonia
en jeans y mocasines, ni ese casino perdido ni su gerente
decadente. Sin embargo creemos todo. Porque al fin ya no
sabemos que es verdad y que es sueño, como se quejaba
uno de los trece salteños a la salida. O mejor, dejamos
las incongruencias a un costado como dejamos las incongruencias
que no encajan cuando queremos contar un sueño. Hasta
que despertamos. Lo único verdadero son los ojos del
perro lobo, un hallazgo. Darín confirmó que
es nuestro favorito, los dos maleantes son increíbles
y el director alguien que no da puntada sin hilo, como Pablo
De Santis, tal vez nuestro mejor escritor de alrededor
de los cuarenta y asesor del guión que nadie nombró.
Si tengo que nombrar dos pelis afines son The
Limey de
Soderbergh y L' emploi
du temps de
Cantet. La primera por su manera de relatar,
por su preocupación
por los diferentes registros del contar, la segunda por su
desrealización del mundo (a través de la desrealización
del género), por su atmósfera primordial dada
por la primacía del paisaje. El personaje imagina
(y con él el director que pone en imágenes
estas ensoñaciones diurnas) pero al final la realidad
se impone. En ello la película es notable, porque
todo es cine y sin embargo la violencia aparece y se mete.
Ello es lo importante y no su súper memoria, cuya manera
de reconstruir cinematográficamente, después
de Memento, resulta
de principiante. Fabian Bielinsky tardó cinco
años
en hacer otra película después del debut y
me hizo acordar a Tindersticks, no
somos tan buenos dijeron, sacamos
discos cada tanto porque es muy difícil componer canciones.
Distinto es lo de Damián Szifrón,
que tardó mucho
menos en sacar su segunda película y casi como un
pasatiempo, para no aburrirse. Damiancito niño mimado.
Si los desvaríos que causó El
aura estaban
al menos justificados por una buena película, lo de
este Tiempo de valientes es inaudito. Damián,
te quieren cagar la carrera, te lo decimos como amigos. La
película es una tercera opción digamos, si
entrás gratis, si tu pasatiempo es drogarte con tus amigos
para ver trasheadas, si no hay nada en el video. Pero no
cuatro clarincitos. Entré de colado en el shopping
después de ver Los rompebodas, una
verdadera comedia, de esas que te hacen reír. En el
mismo diario dijeron que Los rompebodas tenía
un guión previsible.
La verdad que no me parece. Es la primera vez que gracias
a una película voy a poder ver una experiencia horrible
como las fiestas de casamientos como algo que puede ser simpático.
Pero bueno, hablábamos de Tiempo
de valientes. Como
es una pareja conformada por un psicólogo y un policía
pertenece al género de parejas desparejas. Los ejemplos
de los críticos son Arma mortal y 48
horas. Yo
creo que en verdad la última de Szifrón pertenece
a una tradición más local, Palito
y Monzón,
Porcel y Olmedo. Eso sí, muuuuy clase
media y políticamente
correcta cuando las anteriores no lo eran y eran decididamente
mersas y populares. Después ninguna diferencia. Parece
que Szifrón maneja los géneros
a su antojo, es verdad, los pasos de comedia no dan risa
y la acción es de
Poliladron. La verdad que Szifrón parece
un tipo inteligente, pero mientras no se esmere los resultados
son apenas aceptables. En esta como en la anterior, lo mejor
no es su supuesto manejo de géneros sino sus toques
costumbristas, sus psicólogos
siempre algo dementes, sus policías que chatean en
la comisaría. Pero formalmente no inventa nada y las
tramas son tan desprolijas y desdeñosas como las novelas
de Aira (otro niñito mimado).
En el gran diario argentino hablan de escenas memorables
donde debería leerse simpáticas. Si por ejemplo
le decís a un amigo, che me siento re Kim Ki Duk,
estoy saliendo con una coreana o sí le decís
a tu novia que te sentís como en Cuatro bodas
y un funeral porque tenés dos casamientos
este mes, el crítico clarinero te diría que
manejás muy bien las referencias cinematográficas,
como Szifrón que le hace decir a
su personaje que asiste por primera vez a un polígono
de tiro, me siento
en Arma Mortal.
Che, ¡vamos re bien, eh!
En un momento el psicólogo se fuma un caño
con el policía, su viaje le permite descubrir que
el payaso Plin plin y el Feliz
cumpleaños son la misma canción, bueno, de ahí todo para
abajo.
DJ
Malhumor
Linkología:
El aura:http://www.uol.com.ar/buenavista/elaura/indexnof.htm
Tiempo de valientes:http://www.tiempodevalientes.com/
Kung Fu Hustle:http://www.kungfuhustle.com/
Los rompebodas:
http://www.weddingcrashersmovie.com/
Sin City:http://www.imdb.com/title/tt0401792/
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