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Foto: Dj Malhumor
Dj Malhumor vuelve
Malhumor sabe que esa noche va a tocar Tristeza en la Casa del Popolo. Esa noche quiere decir la noche en que tomará el avión. Quiere cambiar el pasaje pero ya no puede. Lo toma como una señal. Nunca hubiera debido emprender el regreso. La semana que viene toca Mathew Herbert y unos días después Kings of Convenience; un poco después The French Kick. Después del aletargamiento de las fiestas y el invierno polar la ciudad de Montreal vuelve a despertar. Pero Malhumor no estará allí. Malhumor piensa que su vida se reparte entre los romances frustrados y los conciertos que se perdió. Una vez estuvo en la puerta de la White Chapell en Londres. Tocaba Bjork con el Kronos Quartet. Malhumor no tenía las 100 libras que pedían los revendedores y se conformó con la visión de Elvis Costello fumándose un pucho en la puerta. Una chica que conoció en Ushuaia y vendía boletos para ir a ver pingüinos una vez vio a Brian May en un bar donde trabajó. Artistas vistos en circunstancias inusuales. Malhumor vio tiempo después el concierto de White Chapell en filmaciones piratas; aquella había sido una noche importante y él estuvo en el umbral. También quedó en el umbral de mujeres importantes; para su vida claro. Otra vez Sonic Youth tocaba en Buenos Aires pero estaba muy cansado y lejos (un colectivo, un tren y un colectivo). Malhumor suele estar lejos. Para ver ballenas hay que ir lejos. Esta vez estaba cerca y no lo sabía. Esta vez estaba en el centro y no lo sabía del todo aunque algo sospechaba. Un amigo le pasa notas de revistas que dicen que Montreal es el centro de la cosa. Malhumor va a extrañar los anuncios en los postes y los recitales por diez pesos. Va a extrañar ver a los músicos armando y desarmando sus sets (no hay muchas estrellas por acá) y va a extrañar ver a los músicos escuchando a otros músicos y compartiendo las cervezas con todo el mundo. Como el día que vio a Badly Drawn Boy disfrutando del show de Adem (miembro del número post rock Fridge y autor de uno de los mejores discos folk del año pasado, Homesongs). Esa noche el gordo con gorro de Badly Drawn dio un concierto estupendo de tres horas con las que se quería redimir de tener éxito.
Dj Malhumor
recuerda. Recuerda la noche de Morr Music en la Sala Rossa. Esa noche por fin vería a Lali Puna y de yapa, el sad electronics de Styrofoam. Había más incluso, abría el concierto The Go Find, un nuevo número de Morr Music. Malhumor afortunado. Tres muchachos grandes se presentan y dicen, somos Go Find de Bélgica. Están bien pero Malhumor espera el próximo número que será mejor; habrá electrónica melódica y habrá mejores canciones también. Se bajan los tres muchachos. A los quince minutos suben los tres muchachos y dicen, somos Styrofoam de Bélgica, Bélgica es un país muy chico y con pocas personas, por eso tenemos que hacer todo entre unos pocos. Jajaja. Malhumor ríe y piensa lástima que no la pueda compartir. El buscador de ballenas vive escindido entre la sorpresa de la visión inesperada y la macana de no tener a quién contarle. Y cuando se cuenta después ya pasó; contarlo incluso puede ser peor. ¡Ahí, ahí, la cola de una ballena! La ballena ya se fue y el otro no vio nada. Mejor que nadie haya visto a veces. Subió Lali Puna al escenario donde subió Juana Molina hace unos meses. Chicas que hacen cosas raras. Chicas con pedales y maquinitas y que cantan como no se debe. Cantan así nomás y está bien. Lali Puna es un genio de computadoras (el pibe de ese Notwist que nos gusta tanto), es electrónica de la chica china que juega mientras dice cosas serias en alemán y es una base rítmica como la de Yo la Tengo. El bajista tiene una remera del grupo Low. Músicos que se hacen músicos escuchando otras cosas y no mirándose el ombligo. Eso cree Malhumor. Lali Puna es más intenso de lo que esperaba, es complejo y es punk. Lali Puna viene de esa otra ciudad donde pasa mucho llamada Berlín. ¿Habrá ballenas en Berlín? Tampoco las hay en Buenos Aires y sin embargo hacia allá viaja.
Malhumor
pierde el rumbo y vuelve a la patria obnubilado por no sabe qué canto.

DJ Malhumor

 
 
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