Anduve sin parar con la bicicleta por aquí y por allá. Después me agarró la lluvia, las ganas de volver, el frío. Me perdí y anduve entre cruces de autopistas, parques embarrados y depósitos de mercaderías. Al final encontré un policía y me indicó una calle que me era familiar. Volví al departamento minimalista donde estoy viviendo y me puse a escribir.
Ayer soñé que empaquetaba cosas y las metía en un armario, arriba, medio escondidas. Nos las acomodaba bien, se me venían un poco encima, pero no importaba mucho. Otra veces he soñado que enterraba un cadáver, pero se sabe desde Poe, que los cadáveres siempre hablan. Ayer salimos a caminar con Andreas. Andreas volvió a Viena y desde hace unos días estamos juntos. Tal vez el libro de viajes lo debería escribir él. Seguramente. Desde que nos separamos en Marrakech el pasó por Alemania (donde yo también estuve) y por Paquistán (a donde yo lo debería haber seguido), en medio de una revuelta política que alteró los titulares de los diarios. El Frankfurter había hecho una tapa con una impresionante foto de una exhibición con misiles y un titular que decía: El país más peligroso del mundo. En ese momento Andreas estaba en Lahore, rumbo al bazar más grande del mundo en una motoneta esquivando gente y vacas. Mientras tanto yo languidecía en la Selva Negra.
El baterista me recuerda mis años punk. |
Caminamos por Viena que es nuestra pequeña Berlín. Vivimos en el barrio turco y el de las putas. Comimos en un restaurant atendido por gente con cadenas de oro y anillos ostentosos. Pagamos barato y salimos a dar un paseo. Estaba frío pero seco. Un aire que vivifica. La ciudad está en calma y el neón me recuerda a Montreal. Pasamos por el Ritz pero ya estaba cerrado. Unos metros más allá hay otro bar llamado Chelsea que está todavía abierto. Nos abrimos paso entre el humo y entre las barras hasta llegar a un cubículo parecido a una bodega donde un trío hace bastante ruido. Nuestros bad seeds. Cuando entramos está cantando la bajista china. El baterista me recuerda mis años punks y el guitarrista toca bien y compenetrado. El post-rock está hoy día en todos lados. Hay un puestito con un hippie viejo que vende cd's y remeras. Las tapas hacen pensar más en el hardcore pero no. Pierdo esta vez en el viejo juego de adivinar el estilo por los nombres y las tapas. Enon se llaman, no me dice nada en especial ese nombre. Quisiera escuchar más pero van por los bises. Salimos otra vez al frío. Andreas me cuenta de la inmensa bola de ruido que es Paquistán, ruido que lo envuelve todo y con ello la gente que allí vive. Nada funciona bien, siempre se está rodeado de gente y todo es difícil. Y allí la vida bulle. Y él necesita esa ebullición. Aquí en Viena pasan muchas cosas, pero en el medio no hay nada y a veces se tiene la sensación de caerse en un vacío. En Paquistán nadie cae porque siempre un colchón de sonidos que lo recibe y pasado unos minutos lo eleva.
En esta ciudad, en un auténtico café vienés me encontré a tomar un café con alguien que le ha puesto música a mis últimos años. Seguramente eso no es importante en su biografía pero si muchísimo en la mía.
Página 1 2 3
Txt: Dj Malhumor
Ilustración: Beto
Últimas notas de Dj Malhumor (¡Bajate la tercer temporada
completa!!):
S03E01 Mi
vida con los cangrejos: Dj Malhumor muta
S03E02 Dj Mundial reflexiona
S03E03 Dj Mundial en la frontera
S03E04
Dj Mundial y los aviones
S03E05
Dj Mundial en la torre
S03E06 Dj Malhumor encuentra al rey de las bicicletas
S03E07 Dj Malhumor y la nada misma
Cuarta Temporada
S04E01 Dj Malhumor cruza el charco
S04E02 Dj Malhumor en BCN
S04E03 Dj Malhumor de gira con The National y los Glasgow Rangers
S04E04 Dj Malhumor en Interzone
|