Así y todo, la nieve me aplacó de alguna forma; aunque para entonces ya se la llevaba el calor de la primavera. Durante mucho tiempo me convertí en un mantra. Era la línea de una canción. Ese era mi yo. Spending the afternoon in bed/trying to figure out/ what it was you said
(Desperdiciando la tarde en la cama/ tratando de descifrar/ qué fue lo que dijiste). En la canción hay una voz lejana y serena, hay un guitarrista amigo de Tom Verlaine (aunque tal vez nunca se hayan conocido), hay un acompañamiento tranquilo y desparejo al mismo tiempo, como la textura de un papel que si uno mira bien no es siempre igual. Parece que están aprendiendo a tocar y lo hacen de a poco, con toda la sabiduría de principiantes (pero este no es el primer disco de The Bats y entonces debo estar equivocado). Muchos de mis años transcurrieron entre las brumas de imágenes producidas por un inglés que entendía bastante mal, como el protagonista de la canción que no comprende lo que ella dijo. De lo que seguía solamente había entendido que ella tiene ojos de viento y eso me bastaba para saber que ella era alguien especial. Él que no comprende, ella con su windy eyes. Tiempo y experiencia condensados y liberados por las pocas palabras de un mantra escuchado una y otra vez. Hay canciones que quieren expresar tristeza, otras, como esta, están mucho más cerca de ser la tristeza misma. En su serenidad. Porque no quieren expresar nada. Esas palabras. Solamente dice como son las cosas. Soy un mantra. Soy una frase, que se repite y repite. Tirado todo el día en la cama/ tratando de entender lo que ella dijo.
El terror a lo desconocido es de la juventud. |
Pero lo mío no era la serenidad . Más vale la perplejidad. Soy lento de reaccionar. En eso andaba mal, para regatear precios en el Parque Rivadavia y conseguir más discos y revistas por menos dinero. O para regatear amor con mi novia, pedirle un poco más.
Descubrí años después algo muy extraño, algo que me dejó con la boca abierta. Que Robert Smith me lleva solamente ocho años de edad. Podría ser el hermano mayor que no tuve. O nos podríamos haber encontrado en algún viaje incluso. En algún albergue para la juventud con su novia Mary. Aunque Robert no viaja demasiado. Tendría que viajar con un peluquero a cuestas y sería demasiado complicado. No lo veo a Robert arrastrando valijas. Mucho menos llevando una mochila. Yo lo veía como alguien increíblemente grande. No pensaba que esas melodías y retazos de pesadillas podía venir de alguien que estuviera cerca de mí aunque sea en algo. Como el nombre de esa canción que hemos bailado tanto. Close to me. Cerca de mí. Robert estaba tan cerca y yo en la quinta luna. Que equivocado estaba. Las pesadillas y sueños de Robert Smith son de alguien joven. El terror a lo desconocido es de la juventud. Pero bien mirado ni siquiera es un temor o miedo; es solamente una clase de ansiedad de que la vida no llegue nunca. Después a lo que se teme es a la muerte. El único y verdadero miedo. Después el cuerpo empieza a hablar un idioma extraño. Se habla mucho de que los adolescentes se desconocen. Es verdad. Pero los verdaderos dolores, no los dolores de cabeza o estómago o una gripe fuerte, los dolores completamente nuevos son de la vejez; son la pérdida de la memoria, la pérdida de la fuerza y las virtudes. Estaba muy equivocado. Ya lo he dicho, puedo estar completamente perdido a veces. Para encontrarme recitaba discografías completas por orden de aparición. El extraño Robert estaba ahí nomás. Lástima que Tim Burton no lo contrató para El joven manos de tijeras. Johnny Deep estuvo muy bien. Pero ese papel era para él.
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Txt: Dj Malhumor
Ilustración: Beto
( http://betojet-o.blogspot.com/)
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