Llego a Machu Picchu
con unos veinte años de retraso.
No tengo morral ni vendo
artesanías. Igual me las arreglo bastante bien. No soy el único
que llega con retraso porque Cuzco está lleno de gente.
Igual falta para Cuzco, estoy en Puno comiéndome un menú de
tres soles y viendo a Jackie Chan en la tele.
Nueva sección: cine
visto de reojo. Como en Bolivia, el barsucho es ideal para
ver películas de piñas. Aparte el gran Jackie pega
las mismas piñas que Keanu en Matriz.
La única diferencia es la actitud. Mientras Keanu pone
cara de estoy
haciendo algo muy sofisticado, importante y serio, Jackie pone
cara de estoy
tratando de salvarme el culo. No necesito explicar de qué lado
estoy. Le pregunto a la chica, ¿Hay cerveza fría? Le
señalo la que está en el mostrador diciendo esa no,
les juro que hacía calor. Sí, me dice, me
siento tranquilo esperando y por supuesto termino tomándome
la cerveza caliente del mostrador. Soy un idiota, me lo merezco,
faltaba que pidiera un churrasco, no hay cerveza fría, ¿no
ves flaco?.
Dj Malhumor se sube a la bicicleta y se va de
La Paz a Puno. Una noche duerme al lado del lago Titicaca en un
entorno pastoral. La vida es injusta, el que tiene todo no sabe
que lo tiene, por definición. Dj
Malhumor es recibido por
una familia aymara que tiene su hacienda frente al lago. Vacas,
cabras, truchas en el lago, amaneceres frente al lago con los que
la mayoría
sueña en el subte rumbo al trabajo. Malhumor pasa
el atardecer rodeado de niños que lo aconsejan para su viaje.
Hay que tener cuidados de los ladrones de corazones, el diablo
paga muy bien por los corazones robados. Sí, promete Malhumor,
trataré de
salvar mi alma.
Dj Malhumor saca su maltrecho discman.
-¿Qué escuchas?
- Cuando estaba llegando
para acá empecé a escuchar
Sueños de un Cowboy de Prefab Sprout. Prefab Sprout es
un grupo muy sofisticado y generalmente incomprendido, un grupo
escuchado por la gente equivocada. A propósito, su principal
compositor, Paddy Mc Aloon sacó un excelente disco solista
hace un tiempito, Prefab Sprout es de los ochenta con
algunos retornos en los noventa. El tipo estuvo muy enfermo (como
el pibe de Everything But The Girl) y en su recuperación
compuso este disco. El disco empieza con una suite de más
de veinte minutos. Sobre unos violines a lo Michael Nyman, con
un tempo más vale de trip hop, una diva de los cincuenta,
o eso imaginamos, cuenta la historia de su vida. Verdaderamente
bueno y sofisticado, no aparentemente sofisticado. Es la música
que yo creía se escuchaba en los yates, pero en nuestros
yates se escucha siempre alguna mierda latina; hay muchas cosas
latinas que no son mierda, pero en los yates se escucha mierda
latina. Es un problema, ya no tenemos aristócratas verdaderos
ni dandys sofisticados. Ahora nuestros escritores que antes odiaban
el futbol, escriben libros que se llaman Boquita, ¿a dónde
vamos a parar?
-
No, no lo conozco.
- ¿Y vos qué escuchás?, le
preguntó Malhumor al niño.
-
Una
música local (Malhumor olvidó el
nombre), tipo cumbia villera pero de corte ultra nacionalista
peruano, quizás un poco más romántica también.
- Ahh...
En otras ediciones de cine a bordo jamás Malhumor vio
lo que vio en el micro a Cuzco donde subió con su bicicleta.
Empieza el viaje y ponen la primera película. Nada de Meg
Ryan ni Richard Gere, ni siquiera Jennifer
Lopez (la peor
actriz del mundo, un talento inversamente proporcional a su culo, ¡y
qué culo tiene!), ponen una de ¡John
Wayne!!!! Los
boinas verdes. Dj Malhumor no
lo puede creer. Película pro guerra de Vietnam. El veterano
(ultra veterano mejor dicho) coronel que interpreta Wayne quiere
ir al frente sí o sí y no quedarse en el escritorio, su misión,
más que bélica, es convencer a un periodista escéptico
de la utilidad de la guerra. Película género anticomunista.
Por suerte se puede imaginar todo lo que sigue, por suerte porque
a la mitad el dvd trucho no dio más y un pasajero misericordioso
avisó que la película volvió al inicio dos
veces. ¿Qué vino
después? A esta altura todo es posible. Una comedia musical
hindú, en idioma original, ¡de cuatro horas!!! Primera
mitad a lo Sandro en Londres, segunda mitad a
lo Andrea
del Boca en la India. Por suerte hay mucho paisaje para
mirar, cine
a bordo vira a cine visto de reojo. La comedia musical
es un género
lisérgico y los hindúes están de la gorra.
El protagonista se parece al turquito Husaín,
la chica a Zulemita y el padre que impide la boda
es un Vincent Price oriental. Dj
Malhumor sueña.
Falta
poco para llegar al valle sagrado. En Cuzco todo el mundo dice valle
sagrado con un énfasis especial, como
si no hubiera sido profanado millones de veces, como si decir sagrado
lo santificara. Malhumor siente que lo agarran
de los tobillos y lo sacuden para ver cuántas monedas se
le caen de los bolsillos. Por suerte conoce a unos peruanos super
cool que le regalan un disco de Miki Gonzales (Thievery Corporatin
meets la puna).
Malhumor no tiene plata para el camino del inca
pero se las arregla con el camino del hippie y llega a Machu Picchu
caminando por la vías. Hay muchos caminos para llegar a
la ciudad perdida.
DJ Malhumor
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