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El
día que Sarah Bettens leyó El Proceso y la limó mal |
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Hace poco venía
pensando frases para una canción: Me están
creciendo hongos en el corazón. Me aplaudí.
Brillante. Pero, es de K's Choice. Seguí pensando: Sé exactamente
dónde estoy, pero no sé dónde queda eso.
¡Me volví a aplaudir, brillante!, ¡No, de K's
Choice!. Se
pelean tus dos personalidades, la buena y la mala, por quién
tiene el mejor peinado. ¡Aplausos, magnífico!, ¡No!
¡K's Choice! Volví a intentar: Si
te considerara inteligente, estaría todavía más
enojada y si tuvieras noción
de lo que decís hasta podría tenerte respeto: como cristiana
debería amarte pero... ¡Fantástico!
Increíble.
Pero... de ellos. ¡Basta! ¿Estos chicos ya lo dijeron todo? No exactamente.
Pero casi .
K's Choice es una banda de rock belga (no hablamos
de una raza canina, ojo a la pulga) aparecida allá por el año
93 (y sí,
algunos miraban Montaña Rusa, otros querían
ser Cobain: mientras, de Bélgica llegaba música). Los
hermanos Bettens (Sarah y Gert),
eligieron, en un arranque creativo, el nombre The
Choice y
tan original fue la elección que tuvieron que cambiarlo: K's
Choice encuentra su explicación en El
Proceso, de Kafka. “K” es
el personaje principal que se ve una y otra vez arrastrado a terribles
disyuntivas.
Pocas bandas tienen tanto contenido y absurdo en sus canciones. La voz
fumadora de Sarah trae
desde personajes infantiles que entran en crisis autistas después
de un divorcio y buscan respuestas en animales de peluche (Butterflies
instead), que se despiertan por
gritos de sus padres y los encuentran haciendo el
desayuno en
la cocina (Breakfast) a internados de manicomio que
se alegran de vivir teniendo todo gratis (Everything
for free).
Pero también se ponen serios: tienen una postura definida frente a
la realidad (y la sostienen) (a la postura) (a la realidad no la sostiene
nada) (a nosotros tampoco, a duras penas nos sostiene el piso), y su
crítica no surge del rebeldeweísmo sino de la
convicción
(sí, todavía existe esa palabra). No vacilan al hablar
del modelo americano de vida en donde nadie pierde: risas, brindis
y bocas llenas de chocolate y frutilla festejando el día
que arrojan la bomba.
En definitiva, el mundo de K's
Choice es de unos horizontes tan amplios que resulta imposible
de explicar. O yo no lo puedo explicar, que es más probable.
De una manera u otra, acá les dejo el consejo,
mis queridos chichipíos: ¡K's Choice con papafritas
y good show!
Perra
Laika
Linkología:
http:// www.kschoice.com |
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