La primera vez que lo
vi a Diosque tocaba en la terraza de mi casa. La
segunda en un jardín
mucho más paqueto. Una casa de Palermo pero en Chacarita.
Diosque está ascendiendo. Diosque es
un personaje extraño
que tiene intuición para las melodías, tiene sentido
del humor y aunque no canta todo lo mal que se podría no obstante
canta bastante mal. De todas maneras lo hace de una manera simpática
y mucho no se nota tapado por unas exquisitas melodías. Como
esos pibes que llevan con estoicismo la carga de una novia fea y
malaonda él continúa cantando, sin importarle nada,
sin importar lo que digan. Es bastante valiente después de
todo; ya lo dijo Aquiles, más vale pastor en la tierra que
rey en el hades, más vale cantante o escritor malo que oficinista
bueno. Diosque tiene sensibilidad para el hit y
en eso es synth pop; son melodías con recuerdos y entonces
son un poco tristes. No se si es por casualidad o porque tiene los
discos, pero hay mucho B Fleischman, Opiate y M83 por
allí.
Y no como alguien que copia unos años después; no,
Diosque es contemporáneo
de esta gente de Morr Music y aledaños.
Diosque no es un buen poeta todavía pero
está a la
pesca de frases ocurrentes y bien argentinas. Estaba disfrutando
su show y de golpe recordé que tenía el estómago
lleno de entrañas de vaca. Venía de comerme una soberbia
tablita de achuras (no se si conocen la pequeña parrilla de
Corrientes y Rodríguez Peña) y Diosque me
lo hizo recordar con alguna de sus frases. ¿Cuánto
glamour se puede tener siendo tan carnívoros como somos? Pavadas
que bien pensadas dirían algo. Pasamos un buen momento con
Diosque que se despacha con una versión de Joe
le taxi (que
con muy buen tino se la deja cantar a otro). Noche coqueta y de melodías
inciertas.
Me vengo a dar cuenta que pasé bastante tiempo de mi vida
pasando música de un formato a otro. Como si me hubiera
pasado horas y horas vertiendo líquido de una probeta a
otra, de un tarrito a otro. Del vinilo al casete, del casete al
CD, del CD al mp3. Ahora viene mi amigo y me dice escuchate
esto, conecta una cosita a la computadora y listo. ¿Qué será de
nuestras vidas sin cosas estúpidas para hacer? ¿Sin
tener que perder horas y horas grabando, regrabando, rotulando?
Me trae para que escuche Jackson Souvenirs. Leo después
que recién editado en la Argentina después de un
par de años de aparecer en España. Dúo con
uno de Jaime sin Tierra. Me pongo a escuchar un disco sin saber
nada. Como George Steiner creo que un mundo sin críticos
sería mas limpio, como un mundo sin polución. Me
busco otro trabajo, no importa, igual Pablo
Conde no me paga.
Música de película sin película. Mogwai orquestado
por
Badalamenti. Lo escucho una vez; lo vuelvo a escuchar y
no lo puedo asir. Eso está bueno. El disco tiene nombre, se llama
Pista Cero. Las canciones tienen nombre como Siesta, Espiral o Daktari.
Los voy a olvidar (a estos nombres) y está muy bien también.
Canciones que no dejan huella para un mundo demasiado pesado. Los recuerdos
de Jackson son más vale
etéreos, oceánicos; son recuerdos de vida intrauterina. Me
gusta. No tengo más que decir, gracias.
DJ Malhumor
|