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Rescate vomitivo
¿Es que acaso nadie mira televisión?
Pocas veces tuve que enfrentar el gran dilema de ser el único que recuerda un programa televisivo, una película o una golosina en especial. De todas ellas, la que peor me sienta es la más catódica de las situaciones. Sí, es terrible. Desterrado del maravilloso mundo de la nostalgia compartida, del intercambio de los teacordás y estababuenísimo o de sus opuestos, el pordiosquémaloqueera y el tan temido semerecepermanecerenelolvidoyquéséyoquémasyaqueestafra-
seestésiendolarguísima
...
No puedo evitar el sentirme un freak, un deforme, un distinto al ser el único en recordar algunos viejos éxitos televisivos (aunque eso de “éxitos” no se adapte a dichos productos). Hace poco, esto se vio acentuado cuando me enteré con alegría que Britta Phillips, corista de la banda Luna (que acaba de sacar un disco con Dean Wareham,
L' avventura
), solía prestarle su voz a Jem, el personaje de dibujitos, ese que era una chica que se transformaba gracias a una computadora en una súper estrella musical y que junto a su banda, The Holograms, vivía enfrentando a las malvadas The Misfits. Lo dicho: nadie se acuerda de Jem. Y lo peor es que no es un dibujo animado taaan viejo. Emocionado, empecé a contarle la noticia a todo el mundo y alguno, vagamente, lo recordaba, lo que me frustra sobremanera: uno tiene un dato de esos que te hacen decir “¡nooooooo!” y no hay nadie que capte su magnitud. Es más, uno queda como el boludo que veía dibujitos para nenas. ¡Ayayayay!
Pero no es el único caso: hay más, y más complicados. Quizá tenga que ver con que viví mi infancia y mi adolescencia en Ushuaia, sí, sí, el culo del mundo: muchos programas no llegaban años atrás y los que lo hacían no eran tan populares en otros lugares. Desde Las aventuras de Trapitos, un perro que formaba parte de la milicia, a Luciano el Marciano, un simpaticorro extraterrestre que impartía conocimiento estelar, pasando por casos como el de Goma-Goma, que tuvo un poco más de publicidad, se nota.
Sea como fuere, muchos programas de tevé hacen que uno se sienta un poco menos futbolero que los demás, sabiendo que mientras en el playón del barrio estaban pateando el fulbito uno se quedaba adentro viendo alguno de estos programas. Hoy en día, a simple vista y por una cuestión de volumen físico se nota quiénes jugaban picaditos y quiénes hacíamos zapping, pero esa es otra historia....
Lo que sigue es un listado de tres o cuatro series que parecen no haber sido vistas por naides. Gracias a la simpatía de la web podemos conseguir alguna info sobre ellas y verificar que existieron y no son producto de la febril imaginación de alguien que miró mucha tele. Aunque ahora que lo pienso, los que hicieron estas series deben haber zappeado bastante....
Los científicos rebeldes (The Misfits Of Science)
http://www.scifi2k.com/misfits/misfits.html
Una serie de una sola temporada. De octubre del ´85 a febrero del ´86 se emitieron los 16 capítulos de este precedente televisivo de Mutant X, Birds Of Prey y queseyó que otra serie de adolescentes con superpoderes, en este caso en clave humorística. Billy Hayes, un científico norteamericano (pero bien porteño) comanda a un grupo de freaks que poco a poco le van tomando el gusto a hacer el bien, a saber:
- el larguirucho Elvin Lincoln, que a pesar de su altura nunca pudo jugar al basket y gracias a este trauma inventó un suero que al inyectárselo y presionar cierta parte de su cuello se achicaba hasta alcanzar unos 30 centímetros de altura, efecto que duraba sólo una hora;
- el cantante de rock Johnny Bukowski, con poderes eléctricos adquiridos tras accidentarse con unos parlantes en escena, pasando a tener que evitar el agua para no entrar en cortocircuito, y
- Gloria Dinallo, una hermosa delincuente juvenil con poderes telekinéticos, enamorada de Johnny, como todas las chicas, obvio.
Los guiones de esta serie llegaban a ser bastante disparatados. Desde encuentros con hombres criogenizados, eslabones perdidos y posibles marcianos, hasta lidiar con tres viejecitos con superpoderes adquiridos por unas hamburguesas convenientemente radioactivas. Los personajes también eran bastante queribles, en especial Elvin con sus traumas de altura. Sin llegar a ser una serie imperdible, valía la pena seguir las aventuras de estos alegres deformes. En Argentina, al menos, se consigue por menos de $5 el vhs con el piloto de la serie: lo editó AVH y se llama, precisamente, Los científicos rebeldes.
Como dato de trivia, el papel de Gloria estaba interpretado por una joven y guapísima Courteney Cox, más conocida como Monica, en la agonizante (snif!) serie Friends.
 
Enos (Enos)
http://www.angelfire.com/biz/wholesaledukes/page5.html
Muchas series nacen como desprendimiento de otras. A éstas se las llama Spin-Offs y generalmente los resultados no son más felices que los de la serie original, dándose el mismo efecto que con las secuelas. Es el caso de Enos, uno de los mejores personajes de Los Dukes de Hazzard.
En el primer capítulo de la serie, Enos, en pleno desempeño de su rol como asistente del Sheriff Rosco P. Coltrane, se entera de que ha sido aceptado para unirse a la policía de Los Angeles (sí, al famoso LAPD). Parte tristón, dejando atrás una nunca concreta relación con Daisy Duke y es reemplazado en su puesto por Cletus, triste pariente de Boss Hog.
Las aventuras citadinas de Enos tienen menos humor del necesario, dejando el costado más interesante del personaje sin ser explotado. Quien solía ser atolondrado, tribilinesco, se convierte en el avispado pueblerino que utiliza su astucia para resolver casos policiales. Si bien la serie era entretenida, no duró más que una temporada.
Los creadores no tardaron mucho en darse cuenta de lo necesario que era recuperar en el personaje de Enos la interacción con su jefe anterior, Rosco y con su amorcito platónico, Daisy, así que estuvieron de invitados en la serie, con buenos resultados.
Enos se transmitió desde noviembre del ´80 a mayo del ´81, lo que duraron sus 20 capítulos. Ocasionalmente, Enos volvería a Hazzard, pero eso es otra historia...
 

Las noches y los días de Molly Dodd (The Days and Nights of Molly Dodd) http://users.rcn.com/jtcraw/mollyDodd/
Molly tiene unos 30 años y todo el encanto que pude tener una mujer con imaginación, buen humor y un tremendo mundo interior. Molly es el referente más directo de Ally McBeal (de donde la afanaron, bah). Con elementos de “realismo mágico” (pero de los copados, ni muy subielescos ni muy McBealescos), con una serie de personajes secundarios muy divertidos y una protagonista de las que lo obligan a uno a enamorarse, esta serie tuvo muy, muy poca gloria por estos lares. Una verdadera lástima, ya que todos los amantes de Sex And The City disfrutarían muchísimo con las aventuras de Molly, sus padres, su ex (una especie de Mr.Big, versión loser), su librero de cabecera y hasta el basurero, un galancete interpretado por Jay Tarses, el creador del programa.
Un punto aparte se merece el ascensorista de su edificio, Davey, un maestro, siempre metiéndose en la vida de nuestra amiguita, opinando y dando consejos, transformándolo en el mejor de los personajes. Después de Molly, por supuesto.
El programa, producido también por Bernie Brillstein, duraba media hora y se transmitió desde 1987 a 1991. Acá no se pudo ver mucho más que las primeras dos temporadas.
¡Ah! Los capítulos tenían títulos larguísimos y muy copados como “Aquí vemos por qué los cosméticos deberían venir en botellas irrompibles” , “Aquí vemos por qué hay situaciones en las que los vegetales no son necesariamente buenos para uno” (sí, espinaca entre los dientes en una primera cita, igual que en Sex And The City) y “Aquí vemos por qué tenés que mantenerte alejada de los cafés si no tomás café”. Una verdadera gloria.
Blair Brown era Molly Dodd y la acompañaban James Greene, Maureen Anderman y William Converse-Roberts.

 

Guerreros y hechiceros (Wizards And Warriors)
http://www.wizardsandwarriors.org
¡Ah, los ochentas! Qué poca estima se le tenía por esos años a la ironía, al sarcasmo. Y qué interesante era tener una serie cargada de buenas intenciones y con ese punto de partida: lo corrosivo como lineamiento básico, humor en su más elaborada forma. Esa serie se llamaba Guerreros y hechiceros y no duró más que ocho capítulos. Hoy en día, con un pelín de retoques, sería un programa muy exitoso, ya que no le falta nada: acción, chicas lindas, buenos y malos tan diferenciados como temibles, efectos especiales y un despliegue visual en cuanto a vestuario y locaciones se refiere que hoy en día más de una serie envidiaría.
De febrero a mayo de 1983, la CBS produjo este show, creado por Don Reo, uno de los responsables de M*A*S*H*. Con Jeff Conaway como el Príncipe Erik, Walter Olkewicz como Marko, su fiel asistente y Julia Duffy como la Princesa Ariel.
Situada en las Tierras de Alperan, en una época tan medieval como mágica, la brujería y las espadas se enfrentan rodeados de unos personajes dignos de pasar a la historia como los más simpáticos de principios de los 80. Erik debe casarse con Ariel, en un futuro no muy deseado, ya que ella tiene lo peor de una princesa, tan malcriada como caprichosa (en un capítulo él le regala el libro “La alegría de vivir soltero”). Mientras esta historia de amor crece y decrece, el Príncipe Blackpool, con un traje negrísimo y la terriblemente atractiva hechicera Bethel de su lado, intenta conquistar Alperan, siguiendo los lineamentos de su padre y de Vector el más poderoso de los hechiceros, después del mago Tranquill, tan tolkienesco, él.
En medio de todo esto, las aventuras vividas llevan a nuestros amigos a conocer a nuevos aliados, a enfrentar a zombies, plagas rojas y bombas futuristas. En el mejor de los ocho capítulos, tras un día de picnic muy romántico, hormigas incluidas, caen en un castillo embrujado, enfrentándose con dobles malvados de sí mismos. “¿Y cómo sabremos quién es el doble y quién el original?” pregunta desesperada la tontuela y virginal Ariel. “Hazme una pregunta que sólo yo sepa responderte” retruca Erik. Ariel remata “Bien, ¿de qué color son tus calzoncillos?”
Desgraciadamente, el programa era muy caro y el rating, si bien no era de los más altos, no era el necesario como para darle continuidad. Una verdadera lástima.
Vuelvo a esa idea de que hoy en día el programa tendría éxito: situada en un universo lleno de unicornios, monóculos y magia negra y blanca, más de un fan de Frodo agradecería esta serie. A ver si Retro se pone las pilas. Si hasta el hulkesco Bill Bixby estuvo involucrado en la dirección de algún capítulo. ¡Vamos, muchachos! It´s rerun time!
¡Ah! No dejen de visitar el site, no sólo está cargado de información, sino que también tiene varios segmentos de capítulos, que pesan poco y alegran mucho.

 
Las nuevas aventuras de Beans Baxter (The New Adventures of Beans Baxter)
Esta sí que es una gran serie. Poblada de un humor ridículo, alegremente idiota y totalmente desenfadado, es culpa casi exclusiva de Savage Steve Holland, un director/guionista que comenzó su carrera en el cine con tres películas de visión obligatoria si la comedia es uno de tus géneros preferidos: Más vale muerto (Better Off Dead), Un loco verano (One Crazy Summer) y Examen de ingreso (How Did I Get Into College), ¡las dos primeras con John Cusack y Taylor Negron!. En la serie, “Beans” Baxter se entera de que su papá, a quien creía cartero, es en realidad un agente secreto cuando fingen su muerte al ser raptado por los malos de turno, la agrupación UGLI. Número Dos, el jefe de su padre, es quien le da la noticia y lo alista a las fuerzas del bien, convirtiéndolo en el primer espía adolescente. Mientras trata de rescatar a su padre, Beans se mete en 17 aventuras de media hora, que se transmitieron en 1987. Con títulos como “A Nightmare on Beans' Street” ó “Beauty and the Beans”, el humor de la serie era muy similar al de Sledge Hammer (Martillo Hammer, para quien se pregunte el patético título en castellano), pero aún más dislocado. Dirigido hacia un público más adolescente, Las nuevas aventuras... (que a propósito, son “Las únicas aventuras...”) fueron levantadas por la falta de interés en el público. Lo que haría que uno se pregunte por el éxito de series como Gregg The Bunny, Family Guy y la terrible King Of The Hill (¿alguien mira ésta última?).
Un par de invitados de culto fueron partícipes de la serie: Dee Znider, el permanenteado cantante de los Twisted Sister y Kitten Natividad, supervixen predilecta y ex-pareja de Russ Meyer. El elenco estaba encabezado por Jonathan Ward, la infartante rubiota Karen Mistal, Jerry Wasserman y Scott Bremner.
A propósito de Savage Steve Holland: además de estar involucrado en varias series nuevas (Phil of the Future, Lizzie McGuire, Even Stevens), está escribiendo el guión de la remake de Porky´s, algo realmente... innecesario. Volvé SSH!!!!
 

Es pertinente aclarar que algunos de los nombres de las series (en especial Enos) pueden diferir levemente. Aunque estoy casi seguro que son así, mi mente suele jugarme ese tipo de triquiñuelas.
Bien. Quería sacarme del sistema todo esto. Si alguno de ustedes conoce, vio y disfrutó -o padeció- alguna de estas series, maileen, se los agradeceré. Lo mismo si padecen este problema con algún show en particular, así hacemos un censo de programas poco vistos o recuerdos más borrados.
Pero sobre todo, me interesa saber que no soy el único que se rió con Dee Snider haciendo un exorcismo a un chico poseído por una especie de Frank Sinatra trucho o con las hamburguesas medievales hechizadas. Después de todo, está bueno no sentirse tan solo, ¿no?

Pablo Conde
 
   
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