El
disco
“El disco lo grabé en quince días, con Fernando
Lamas, acá en Buenos Aires. Lo terminé el 10 de mayo,
lo edité y me lo llevé a Barcelona. Pero lo grabé casi
todo en mi casa, así, en una mañana. Fui a una fiesta,
volví y grabé cinco temas. Después un par más
los grabé en otro lado. Después todo eso lo metimos
en una computadora y lo mezclamos. Salió así en dos
días, una locura todo. Decimos que es un disco instantáneo,
porque el arte también lo hicimos así en quince días.
Un disco instantáneo, como las sopas instantáneas”.
El cluster
“Acá no hay una banda; la banda soy yo. Más que
un disco solista, yo creo que es una banda de rocanrol de una sola
persona. Eso es como lo defino yo: es una banda de rocanrol que
soy yo. Y bueno, tengo invitados, que también forman parte.
O sea, gente, hay gente con la que yo colaboro; estamos en distintos
proyectos, en distintos lugares, que por ahí no tienen vida
pública. Pero es vida, ¿no? Personas afines, que nos
llevamos bien, que tenemos una relación biológica,
psíquica, tecnológica. Son muy pocos: Floxon y Alejandro,
de Travesti, Fernando Lamas, y alguna gente más, que por ahí no
tocan ni hacen ninguna actividad artística, pero son parte
del cluster, como decimos. Nos parece que no podríamos estar
con otras personas, prácticamente. Nos conocimos por los grupos
que teníamos y por las cosas que hacíamos, y eso nos
llevó a juntarnos y a ser un grupo de colaboradores. Tampoco
pasa por tocar, es como una influencia constante, un trabajo que
tenemos. Por ejemplo, uno de los temas lo hicimos con un chico que
se llama Jorge, que ahora es pintor y vive en Alemania”.
Dios está muerto
“Con Dios estuvimos mucho tiempo tocando sin que nadie nos
diera pelota y después cuando nos dieron bola nos separamos.
Entonces supongo que poca gente nos vio y mucha otra gente estaba
interesada en vernos. Sacamos un disco y a los cuatro meses nos separamos.
Para mí hicimos lo que teníamos que hacer y nos separamos
cuando nos teníamos que separar; si el resto de la gente no
supo verlo... no sé. Lo lamento, por mí, más
que nada, pero bueno... Nosotros estábamos en contra de todo,
y eso lo pagamos con el ostracismo. Estábamos en contra del
rock y de toda la cultura política y de toda la cultura de
lo que sea, de todo lo que nos rodeaba. Y no es que estábamos
en contra porque estábamos mal, sino porque hacíamos
todo de otra manera; y no es que hacíamos todo de otra manera
para hacer las cosas al revés, sino que teníamos una
forma de ser completamente diferente, y no nos sentíamos para
nada bien con todo lo que nos rodeaba. Un montón de gente
nos conoció en su momento y nos entendió mucho tiempo
después, y cuando nos entendió ya era demasiado tarde.
O sea, no era que no tuviéramos más cosas que hacer,
sino que no nos aguantábamos más. Me parece que fuimos
el anti rock de los noventa argentinos, pero no por ser una banda
de los ochenta o de los setenta sino porque lo que para nosotros
era el presente para los demás era otra cosa; y lo que para
los demás era el presente, para nosotros era el pasado y era
un invento”.
Are you experienced?
“La música no es importante, el rock es una experiencia.
La música es nada más que una parte de esa experiencia.
Digo esto siendo músico. Lo más importante es la comunicación
real en el momento real. Y eso también es el rocanrol. El
rocanrol es lo más grande que hay por eso. Lo que yo llamo
rocanrol; para mí rocanrol es Lou Reed, por decir un nombre.
A mí el nombre no me interesa... no quiero explicarme. Yo
sé lo que es, y con eso a mí me basta. Y yo sé en
donde no estamos y en donde nunca vamos a estar, porque... porque
cuando estemos ahí va a ser diferente, ¿entendés?
En el momento en que nosotros estemos ahí, ya no va a ser
lo mismo ese lugar.
Por ejemplo, Dios era un grupo que no tenía guitarra. Pero
tampoco era un grupo dance. Era un grupo que vos no podías
entender desde ninguna información previa. Y ese es el problema:
la gente trata de entender las cosas desde la información
que ya tiene. Frente a cualquier cosa, la única manera de
entender es acercarte, es dejarte violar por eso. Pero si vos no
te dejás, si vos estás ahí chequeando con
tu biblioteca a qué corresponde lo que está pasando...
bueno, lo que pasaba con Dios era que no correspondía a
nada que vos conocieras o si correspondía a algo que vos
conocías, no te interesaba. Nosotros hacíamos punk
rock, pero para mí el punk rock no es el punk rock. A mí los
Sex Pistols me cambiaron la vida, o la Velvet Underground, o Pil.
Pero eso, reducido a una fórmula, no me interesa tampoco. ¿Cómo
te enfrentabas a algo que se suponía que era punk pero no
tenía melodía de voz, no tenía guitarra? Nosotros
tratábamos de convertir eso en experiencia, lo más
intensa posible para nosotros, y de comunicar, comunicar un montón
de cosas.
Ahora, cuando toco con Travesti, el momento cambia completamente
según el escenario. Porque nosotros siempre vamos a la comunicación
real, instantánea. No llevamos un espectáculo. Somos
una experiencia, vamos nosotros, estamos ahí; nosotros y
la gente que está alrededor nuestro, el lugar y lo que pasa
con eso. Para mí el rocanrol no es reproducir lo que hacés
en la sala de ensayo. Es una experiencia, no un espectáculo,
y lo es primero para mí: yo quiero vivirla”.
Desadaptándonos
“Un enfrentamiento con lo que se supone que es real, lo que
se supone que está bien.... Eso es el rock, ¿no? abrir
todo, la moral, todo. Se trata de extender los límites de
lo que se supone que es lo correcto o lo posible, también.
Yo no digo que voy a hacer todo lo contrario; yo digo voy a ser yo,
nada más. Lo que pasa es que las imágenes que tenemos
de lo que tiene que ser son irreales, son abstracciones; pero en
realidad nosotros somos completamente concretos. Los sueños
son totalmente concretos; la actividad psíquica innombrable
es totalmente concreta. Lo que pasa es que sólo podemos expresar
lo que podemos decir. Pero para eso están otro tipo de experiencias,
como puede ser el rocanrol. El rocanrol es la demostración
de cómo los desadaptados hacen arte, y no digo inadaptados
sino desaptados, la gente que se desadapta. Eso lo decía John
Cale: que Velvet Underground era la muestra de cómo los desadaptados
sociales hacían arte”.
Interludio
La hermana de Nochteff llega de la calle.
Nochteff: ¿Aprobaste?
la hermana: Sí.
Nochteff: Muy bien. Te dejé una milanesa en el horno,
cuidala.
Bajo
“Me acuerdo: a los diecinueve años un amigo me regaló un
bajo, en realidad me pagó una deuda con su bajo, y hice una
base. La tengo todavía por ahí dando vueltas, nunca
la usé todavía. No sabía cómo se componía
una canción, ni me importa. Igual siempre supe que quería
tocar; antes cantaba en una banda... Después lo conocí a
Pedro y armamos Dios porque a mí me parecía que lo
que él hacía era lo máximo. Yo lo escuché y
no lo podía creer. A mí me parece el mejor poeta de
su generación, directamente. Me parece que es como Lou Reed
o Morrissey, un poeta urbano, así, increíble.”
Un artista del caos
“Yo hago cutups, collages; pero tiene más que ver con
una experiencia para mí que con un intento de decir algo.
En realidad trato de que salgan cosas. Choque de palabras. No me
estoy expresando yo. Yo lo llamaría como una expresión
suprapersonal, de algo que trasciende a la personalidad.
-Me hace pensar en Dios. Algo que está por
arriba.
Sí, por arriba de tu personalidad. Porque la personalidad
es una parte muy chiquita de lo que vos sos. Me parece que es una
construcción. Vos sos un montón de carne... una máquina.
Y eso también se puede expresar. Lo que vos llamás
yo, lo que yo llamo yo... En realidad no sabemos dónde terminamos;
por ahí yo no soy sino que soy parte de otra cosa. Yo creo
que hacer cutups o poemas automáticos es una actividad esotérica,
como tirarse el I Ching. Es información que está ahí,
en el mundo. El problema es que todos tratamos de canalizarla todo
el tiempo, y al canalizarla la desvirtuamos. Pero si abrís
el delirio y aceptás el caos en tu actividad artística,
se ven cosas de las cuales no sos consciente. Y muchas veces esas
cosas son importantes, son verdades, mucho más importantes
que lo que vos llamás tu mundo, que es mucho más
pequeño. Yo no trato de expresarme a mí mismo; junto
palabras y pasa lo que pasa. Tenemos tanta información que
tal vez no necesitamos más. Es como el collage, el collage
es el arte punk. Es como el punk rock: si ya está todo hecho,
alcanza con patear todo un poco, y ordenarlo de otra manera...
No se trata de hacer arte para decir uy, qué artista que
soy, mirá esta cosa que hice yo y creé de la nada...
un egocentrismo que no sé si es necesario hoy en día.
No me siento mucho un artista, aunque sí, soy, es mi trabajo,
mi función social. Por ahora no vivo de esto, pero mi trabajo
es este; cualquier otra cosa que haga es mi segundo trabajo. Porque
yo 24 horas estoy pensando en estas cosas. Es lo que me divierte
hacer y es lo único para lo que sirvo. Podíamos haber
sido cualquier otra cosa, pero en realidad no lo somos y no lo
podíamos haber sido; la única capacidad que tengo
yo es hacer esto que hago.”
Mantra
“El trance inducido por la repetición es una forma de
trabajo en sí misma. La primera canción que realmente
me voló la cabeza absolutamente fue “Tomorrow Never
Knows”, de los Beatles, Revolver. Yo era muy chiquito, mi mamá y
mi papá lo tenían y yo lo escuchaba. “Tomorrrow
Never Knows” es una canción que me reveló los
poderes psíquicos de la música. Los poderes curativos,
esotéricos casi. Ya no es una canción psicodélica,
es psicotrónica. Después, los Beatles todo bien, pero
no fueron tan importantes para mí más tarde, en la
adolescencia. Ahí me acuerdo de cualquier canción de
los Sex Pistols, o de Venus in Furs, de Velvet Underground, cualquier
canción de Velvet Underground o de Joy Division también.
Las primeras cosas así como tuyas, que adoptás en un
momento así y se convierten en tu religión, la religión
rock es así.”
Divididos
“Los Sex Pistols no eran lo que te explicaban en la radio que
eran los Sex Pistols, ni eso que explicaban en los diarios, ni lo
que explicaba absolutamente nadie; los Sex Pistols eran eso que estaba
ahí; y vos lo podías interpretar como querías.
Me parece que ese era el mensaje de ellos. A mí me pasó eso
con Velvet Underground; quizás se pueda dividir al mundo entre
la gente a la que le gusta Velvet Underground y la gente que le gustan
los Beatles. En realidad creo que ya está dada la división.
Lo que pasa cuando escuchás a Velvet Underground o a Sex Pistols
te unís, encontrás una voz para eso. Los discos se
convierten en tus amigos. Simplemente la gente a veces no tiene con
quién hablar ciertas cosas. Es previa la división,
ya existe: sos el último de la clase, estás sentado
en el último asiento. Y por ahí hay un chico que no
siente nada con nada, pero de repente escucha a Motorhead, o, no
sé, a Korn... Ahora los chicos escuchan otra música.
El rock les da, nos da... eso, una identidad. Y no nos está separando
más, sino uniendo.“
Antena
“¿Si siento que influya como artista? No sé...
La verdad que no pienso mucho en eso. Todo el mundo influye en la
vida de todo el mundo, es medio loco, no sé. Toda la gente
tiene poder. Yo no pienso que sea yo, yo, yo, yo... no siento eso.
El disco es el disco, yo lo hice, pero no lo hice sólo yo,
lo hicieron un montón de cosas. Muchas veces lo miro de afuera;
muchas veces hago música para escucharla después y
que a mí me haga sentir bien. Muchas veces uso las cosas en
las que yo estoy involucrado para acompañarme. Lo disfruto;
si no lo disfrutara tendría un problema. La paso bien como
con cualquier otro disco; obviamente no la paso tan bien como cuando
escucho Velvet Underground. Qué sé yo, uno es más
una antena, una cosa así. Yo no siento: esto lo hice yo, y
soy yo, y si a vos te emociona es una responsabilidad mía.
Lo que a vos te pasa detona en vos, y es algo que yo tomé del
aire, estaba ahí. Detonó en vos; igual es lógico
que a otra persona lo emocione; a mi tampoco me sorprende, porque
a mí me emociona. Yo estoy usando las cosas que detonan en
mí, que a mí me provocan algún tipo de emoción,
sensación, reacción química, decilo como quieras.
Nadie tiene la fórmula de qué reacción química
va a provocar una nota o una repetición de notas, pero hay
un sexto sentido para eso, y uno está usando esas cosas. Que
otro se emocione me parece lo más lógico. Pero no es
que yo estoy buscando tampoco emocionarte a vos o a cualquiera; yo
busco experiencia, a mí me pasa. Estoy recibiendo y emitiendo
todo el tiempo, y en cierto momento lo largo. Y si a cierta persona
le provoca algo, no es sorprendente en realidad; es que hice bien
mi trabajo.”
Lo que vendrá
“Estuve tocando en Barcelona y las afueras, en Cataluña.
En realidad no me quiero ir de acá, pero es una cosa nueva
que está bien. El disco les gusta, tienen buena onda. Funciona
todo de otra manera. Acá el disco lo moví muy poco.
Estoy tocando con Travesti, estoy haciendo un video, medio pensando
un disco nuevo... quiero trabajarlo más. Me parece que este
disco tiene la virtud de la crudeza, pero también tiene un
montón de detalles que los hubiera hecho de otra manera. Fue
así, fue hecho así, fue una locura... un disco instantáneo.
Es muy crudo, y está bueno, pero ahora tengo ganas de hacer
un disco más elaborado, con otros tiempos, en un proceso más
largo. El disco es un vómito: salió lo que salió,
como salió, en el momento en que salió. Me parece que
está bien, pero tengo ganas de hacer otro sin esa exigencia
de tiempo que me puse esa vez. Aparte eso ya lo hice, ahora tengo
ganas de hacer otra cosa.”
Money
“Siempre pienso lo que dijo Jello Biafra, de los Dead Kennedys; él
tiene un sello independiente y es un tipo súper involucrado
en causas anarquistas. Le preguntaron si los Dead Kennedys sacarían
un disco en una multinacional. Y él dijo: si les puedo robar
más de lo que ellos me roban a mí, lo haría;
sólo tienen que estar dadas las condiciones. Nosotros tratamos
de movernos así.”
Luz negra
“Muchas veces me cuestionan que sea oscura la música
que hago o la que escucho, pero para mí no es oscura; oscura
es la falta de vida. Para mí oscura es Xuxa, Hadad es re oscuro,
Diego Torres es re oscuro: es ausencia de vida. Pero si escucho Velvet
Underground, se supone que es una cosa horrible, todo negro, todo
calaveras, o Black Sabbath, o Joy Division, se supone que está todo
mal; pero no es oscuro, es la luz negra, es otro tipo de luz. Hay
una luminosidad. Lo que a simple vista se supone que no existe, lo
que está escondido en un placard. Y hay cosas que sí,
que quizás te tengas que meter en un agujero para conocerlas.
Pero eso no quiere decir que sean mortuorias. Para mí Black
Sabbath es súper vital, súper luminoso; o Coil, no
sé. Hay una luz en todo eso.”
Fuerza destructora
Tengo muchas cosas para decir, muchas cosas para hacer existir,
que no tienen entidad, que se considera que no existen hasta
que aparecen en una canción. La VU hizo que existiera
el sadomasoquismo, y después Lou Reed hizo que apareciera
el cáncer y la muerte de un amigo, que no existían
en el mundo del rock. Yo no existo; ahora, nosotros, lo que sea.
Todo lo que está codificado ya es el pasado, y las cosas
se están moviendo todo el tiempo; crecen personas nuevas
todo el tiempo... La realidad, el mundo, no es estático;
lo que te rodea, lo que ves, lo que percibís, está todo
el tiempo cambiando. Alguien siente la necesidad de transmitir
algo que tiene que ver con lo que está sucediendo; eso
es nuevo, porque nunca sucedió. Y se trata de eso, de
ampliar el campo de lo existente, de lo posible, de lo que está bien,
de lo que está mal, de todo. Y esa es la función
del arte, al final, me parece: comunicar.
Vos de golpe ves a Johnny Rotten y decís mirá, loco...
este pibe no se guarda todas las cosas que a mí me pasan.
Las dice, y se ríe. Porque eso es lo más divertido.
El rocanrol es divertido, es alegre; Lou también habla de
eso, dice “mi vida fue salvada por el rocanrol”. Porque
disfruta, se ríe, la pasa bien haciendo cosas que se supone
que no se hacen. Y ahí todo se va a la mierda, y por eso
el rocanrol es importante para la sociedad: porque destruye todo,
es una fuerza destructora. Con alegría.
Nochteff, un servidor público
“El rocanrol también es importante porque te dice no
tengas miedo, no es tan peligroso salirte de la línea. Porque
todo el mundo trata de convencerte de que sí, que es muy peligroso;
por eso los únicos rockers realmente institucionalizados son
los que están muertos, porque han demostrado con su muerte
que no tenían que haber hecho lo que hicieron. Por eso los
aceptan más fácil, por eso te pueden vender una remera
de Sid Vicious. Es fácil comerciar con Sid Vicious porque
está muerto, no está él ahí para reírse
en tu cara, ja ja, qué estás haciendo, me río
de vos. Si estuviera para reírse en tu cara, ¿cómo
hacés para andar vendiéndolo, empaquetándolo?
Porque de repente se corta el pelo y te cagó, te cagó la
colección invierno-verano que vos ya venías pensando
desde la colección invierno-verano anterior. Porque el rock
siempre te caga.
Y no es tan importante, no es tan jodido salirse de la línea.
Todo el mundo te dice no te salgás, no te salgás,
que te vas a morir... Y no es tan importante, yo me salí de
la línea, no fui a la universidad, y estoy bien, estoy vivo,
estoy feliz. Eso es lo más importante de todo. Y miralo
a Ozzy Ousborne, es millonario, es feliz, se caga de risa y hace
un programa estúpido por tevé; está todo el
tiempo demostrando que no hace falta hacer lo que te dicen para
ser feliz. Quizás sea todo lo contrario. Por eso nosotros
decimos que trabajamos para el progreso del país; ese es
nuestro slogan. Ponelo eso: yo trabajo para el progreso del país.
Y esa es mi forma de hacerlo. No quiero escuchar tantas boludeces
acerca de lo que está bien, lo que está mal... Yo
voy a hacer lo que yo quiera, ese es el mensaje último del
rocanrol. La música no es importante. ¿Por qué es
importante Sid Vicious? No sabía tocar una nota, pero sin
embargo Sid Vicious es rocanrol, porque sin saber tocar una nota
tocó en la banda que más amaba, y él con sólo
ser simplemente como era dijo un montón de cosas que liberaron
a un montón de personas. La imagen de Sid Vicious ya es
importante. Entonces, la música... yo no me voy a perder
en si es tal estilo, tal otro, si usé tal guitarra... son
boludeces eso. El rocanrol es otra cosa.”
|