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| 21° Festival
de Cine de Mar del Plata |
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| Escribe: Miss Mundo (Feliz
envíada especial a La Feliz) |
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lunes,
marzo 13
Llegué |
Y estoy en mardel. El coche cama está tan
bueno que no está bien llegar a las cinco de la mañana,
sugiero que vaya a Necochea, vuelva y me deje a las nueve en el Hermitage.
No importa, son las cinco de la matina y el aire está cargado,
húmedo. Desde un cartel enorme Johnny
Allon domina la ciudad
como un angel exterminador, terrible, mezcla de Gandalf y Edgar
Winter.
En la sala de prensa una señora bastante alterada exige el
libro de quejas para escribirle al pinguino kizhner (por mi parte
yo siempre estuve con Batman) que es un mentiroso
porque se dice de izquierda y el catálogo vale 20 pesos. Intenté revenderle
el mío más barato y se enojó más.
Siempre
tarde me meto en el auditorio a ver la primera.
Alice de Marco
Martins.
Una señora menos combativa me explica de onda qué había
pasado en los diez minutos que me perdí. En verdad era una
especie de crítica de la señora para decirme que no
había pasado nada, crítica al paso. Me meto en
la trama de a poco. Alice desapareció. Pero en el relato faltan
más cosas. Descubro que Alice es la hija y no la madre. Falta
la madre. Me entero que la madre va a desaparecer porque no soporta
la pérdida. El padre enloquece de método. Siembra cámaras
en toda la ciudad para encontrar su hija. De a poco me entero que
es Lisboa, en algunos planos podría ser Buenos Aires. Todo
se va presentando en escorzos, a travez de superficies que reflejan
y no porque sí sino porque revela parte del drama. Recuerdo
Bajo la arena de Ozon, recuerdo Venecia
Rojo Shocking.
Recuerdo ese libro extraordinario de Ian Mc Ewan, The
child in time.
Y entonces en el medio se empieza desdibujar todo, aparece el melodrama
y la sobreexplicación. En el final hay un pequeño giro,
sutil y entonces todos decimos, es una buena película. Es
un ensayo también, sobre cómo construir historias,
sobre qué es ver, sobre el árbol y el bosque.
Salgo
del cine y hay sol. Una colega con la credencial al cuello deja ver
su bikini abajo del vestidito. Che, ¡eso no se hace!!
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martes,
marzo 14
La naturaleza de las cosas |
Ox Hide de Liu Jia Yin y Veruschka de
Paul Morrissey y Bernd Bohm.
¿Qué tienen en común estas dos
películas?
Nada aparte de que yo las ví una después de la otra.
Sin embargo tan en las antípodas como están, ambas
interrogan (o nos hacen interrogar) sobre la naturaleza del naturalismo
(¡agarrate esa!), el artificio y el camuflage.
Esta chica china estudió cine en Pekin y a los 23 años
puso la camara en su casa y filmó a sus padres y a sí misma
en no más de 30 planos (digamos) siempre en el mismo y afixiante
pequeño departamento. Okei, ya la vimos. Pero no. En el
final de la historia todos seremos cineastas, periodistas, filosofos,
músicos, etc , etc. Todas las formas conocidas tienden a
la disolución. Con un poco de sensibilidad, criterio e inteligencia
sabremos poner las cámaras y filmar nuestras propias vidas
y películas. ¿Qué resulta de espiar la vida
de Liu? Por momentos mucho aburrimiento. Me aburro de ver alguién
limpiar vidrios en el cine porque me aburre ver a mi madre limpiar
vidrios en la vida real (y bueno, me dirían, en vez de mirar
limpiá vos). Sin embargo la cámara está puesta
con tal naturalidad que de a poco, y en ese sopor, nos vamos incorporando
a la escena. Como los mismos personajes preguntamos la hora, hacemos
comentarios tontos y nos movemos inquietos. La gente habla en el
cine y está bien, la gente se levanta y se vá y está bien.
Me hubiera gustado poder leer de a ratos, hacer cosas diversas,
la hubiera disfrutado más. Está en la sección
documental lo que no es del todo correcto, no es del todo errado
tampoco. Los personajes se hacen simpáticos y son bastantes
tontos a veces, como nosotros.
Lo que siguió para mí era un verdadero documental,
hecho y derecho, con la música correcta, el timing correcto
y todos los chiches. Claro que hecho por alguien
como Paul Morrissey, compañero de andadas
de Andy Warhol que se dedicó a desconstruir
forma que se le cruzara. Entonces no todo es lo que parece. Para
colmo (o especialmente) cuando el tema, o la protagonista es una
modelo. Claro que no cualquiera.
Veruschka no es una mujer bella, es un ser de
otro planeta. Hija de nobles de la Prusia Oriental recuerda vagamente
como los nazis se llevaron a su padre para fusilarlo, a partir
de allí se
convirtió en una nómade. Estudió pintura en Florencia
donde la descubrieron. En fin, un poco mejor preparada que Nicole
Neumann. Fue la chica de Blow Up, fue
musa de Dalí y anduvo cerca
de Warhol también. Yo no sé cómo
no se la presentaron a Bowie, único ser en este
planeta a su altura. La cantidad de material visual por supuesto
es deslumbrante y destacan una serie de naturalezas muertas donde
ella se mimetiza literalmente con los materiales. Veruschka tiene
un cuerpo que se puede convertir en piedra, madera o piel de leopardo.
Veruschka vive en Brooklyn desde donde filmó el 11 de septiembre,
imágenes que
vemos, como dijo Stockhausen, como la intervención artística
más bella de la historia.
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miércoles,
marzo 15
Las afinidades electivas |
En la famosa reunión de los
jueves con mis amigas, en el llamado sucucho de la avenida Entre
Ríos, en la que hablamos de cremas para las manos, chicos
y filosofía alemana de la naturaleza, dimos en llamar, tal
vez influenciadas por nuestras lecturas, afinidades electivas a una
secreta conexión entre obras aparentemente disímiles.
Esta conexión también se da entre sujetos, entre lugares
y termina formando una extensa red. Las tres pelis de ayer
me hicieron feliz en distintas maneras y a pesar de formar parte
de tres distintas secciones una secreta correspondencia las emparentaba.
Se trata de la uruguaya Ruido, la francesa Les
Amants Réguliers y la norteamericana Chupador
de pulgares (Thumbsucker: Impulso
adolescente según
los distribuidores locales). Tres hermosas novelas de iniciación
según
tres temperamentos nacionales. La versión sufrida, trágica
e intensa francesa, el cuento de hadas norteamericano (especialistas
en evitar el dolor) y la versión
rioplatense que se resume en un gran parlamento de una de las protagonistas
femeninas: me vino la regla la puta que lo
parió. Pero vayamos
por partes.
Ruido de Marcelo Bertalmío
La verdad que me salgo de la vaina
por recomendarla pero no quiero crear falsas expectativas, me muero
por decir que nació el Hartley del Río
de la Plata pero no quiero, no sé, mejor no lo digo. Empieza muy
alto en una escena repleta de felicidad en una disco bailando algo
que parece Weezer/The Rentals y la verdad que nunca
decae (aunque la peli pueda
variar el humor y subir y bajar). Protagonizada por un Hendler más
parco y perdedor aún y encima querible (Hendler no
se sí lo
es, no me decido) el tono y los distintos personajes son de una melancolía
intensa pero que jamás se dejan vencer en el melodrama. Tal vez es
el tono melancólico el que hace a los toques de comedia y
a los momentos de felicidad, más brillantes, como los trajes
naranjas de los dos inspectores de ruidos municipales, protagonistas,
aunque no excluyentes de la historia. Uno a uno se van sumando los
personajes hasta completar cuatro que podrían ser parejas
pero no lo son. Como es una novela de iniciación, la sexualidad
es la caída, el mal, lo que complica todo. Uno de esos personajes
es una niña de 12 años, la que se manda la soberana
frase (podríamos decir que el director y escritor tiene un
gran manejo de la puteada, de posta, durante toda la peli).
Sorprendente y aunque ella no lleva el eje de la pelí es su
historia la que nos marca que se trata de un descubrimiento y un
nuevo nacimiento (lo que por supuesto incluye la muerte y la desaparición
de lo viejo). Mención especial a la música, sí,
ha nacido un nuevo Ned Rifle. ¿Tengo que
agregar más
para explicar por qué esta es la comedia encerrados del festival?
Thumbsucker de Mike Mills
Era nuestro
número puesto (porque
somos muy previsibles) y mucho más clásica en su caracter
de novela de iniciación adolescente. Con música de
Polyphonic Spree (más algunas canciones del
gran Elliott Smith) de un director de videoclips
de Pulp, Papas Fritas y Moby, ¿cómo
nos la íbamos a perder? El tono está acorde a la música
claro; es dulce, utópico, soñador y sincero. Aunque
el joven chupador de su dedo lleva la batuta está lleno de
personajes para querer. Un Keanu Reeves haciendo
de dentista freak (haciendo un poco lo de Travolta en Pulp
Fiction, ¡qué rápido
va todo, como si el héroe de Matrix ya fuera
estuviera retirado!), el grandote de Los Rompebodas haciendo
de profesor cool que debe mantener la compostura, entre otros. Los
padres del pibe, aunque un poco maltratados terminan salvando el
honor, es que como les contaba, es un cuento de hadas; una salida
honorable de la adolescencia para el protagonista, un rehacer la
vida para los padres. Y sin embargo hay bastante lugar para la moral
ambigua, el extrañamiento y el no entiendo del
todo muy bien. Hace reir y reconforta; eso sí, dijo Víctor que
parecía una peli de Todd Solonz hecha por
Disney y que sí a los pibes de este High
School los agarran los de Kids, se los cogen a todos;
¡blup!
Les Amants Réguliers de Philippe Garrel.
De Garrel todo el
mundo en la sala de prensa dice con un tono bastante serio: ¡claro!!
Garrel, nadie vió mucho, pero Deleuze lo
cita varias veces y se corrió la voz, así que no será cosa
de quedar mal. Habíamos visto una en un Bafici y nos había
dejado con las ganas, ganas que nos sacamos con esta hermosa película.
Garrel tenía 20 años durante el mayo
del 68, y esta es una película sobre los veinte años
y el mayo del 68. En blanco y negro, llena de primeros planos bellísimos,
exigente con el expectador (toda película de más de
dos horas es exigente con nuestro hardware que corre el riesgo de
colgarse). Entre las múltiples lecturas hay dos que son antagónicas:
el mayo francés fué una cosa de niños. La otra:
una cosa de niños puede devenir algo muy serio y transformar
muchas cosas. Es bastante impresionante de ver el film luego de ver
recientemente a la policía entrando a la Sorbonne. La película
no es solo un homenaje a la nouvelle vague sino al cine mismo.
Bueno, me voy ¡que me cierran la peluquería y ya llegó Winterbotton!!
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jueves,
marzo 16
Conseguite estas pelis y subí la
cotización de tu departamento |
Salí a la mañana a comprarme
unos churros y curiosié los titulares de La
capital, para ver como
anda todo, para sentir el pulso de la ciudad, durante el festival
entrás en un clima distinto. Pero ante mi sorpresa leí algo
que me hizo sentir en una peli de terror, había despertado
en un mundo paralelo, el mismo mundo pero con una pequeña
modificación que quién sabe a donde nos llevaría.
Según el titular de portada nos honraba la visita del director
español Abel Ferrara. Un escalofrío me recorrió el
cuello...
Después pasó, todo siguió igual por suerte.
Entonces recordé que era una persona más distinguida
por las pelis que vi ayer.
Una pareja perfecta de Nobuhiro Suwa
Suwa es uno de los más refinados directores
japoneses del último
tiempo y en sus películas, de manera sorprendente, no aparecen
fantasmas, apararecen franceses. Es un director de talento y refinamiento,
un refinamiento que a veces puede resultar excesivo. Esta es
una película sobre el fin de una pareja, la rotura del espejo,
el retorno a lo sombrío. Tal vez no te interese esa problemática
pero los cuadros son siempre bellos, incluso en las peores situaciones.
El uso del fuera de campo también es magistral, lo mismo
que su capacidad para alejarnos y acercarnos a sus personajes.
Su debilidad por Francia (habíamos visto esa especie de
remake de Hiroshima mon amour) es tal que esta
película
transcurre en Paris, en francés y sin un solo nipón a la
vista. Aunque tiene más de un punto en común con
el cine de directores como Tsai Ming Liang o Hou
Hsiao Hsien personalmente
me parece que no puede alcanzar la intensidad emocional de aquellos
aunque sí tal vez la maestría para construir las
escenas y elegir los encuadres. Sofisticado; ahora, no se sabe
sí estás afuera o estás adentro y al final queda
la pregunta; los franceses, ¿son o se hacen?
Distinto a los ingleses que parecen ser decididamente así y
no de otra manera, como los personajes de A
Cock & Bull Story de Michael
Winterbotton. Que película más divertida.
Película sobre ingleses tratando de filmar una novela imposible
como Tristan Shandy. Con el actor desaforado de 24
Hour Party People.
Ahora descubrimos que tanto esta como aquella no son más
que intento de buscar y reirse de lo inglés (de paso dandole
palos a lo norteamericano, hay un género de pelis
sobre esa rivalidad). Es tan inteligente que te sentís elevado,
te decís: estoy riendo, soy como
ellos, podríamos
ser amigos. Salís del cine y te reíste tanto que ya
olvidaste todos los chistes, pero no importa, sabés que
tu cerebro estuvo siendo bien tratado y usado, alagado. Queremos
más
películas
como esta, ahora y siempre.
Por último, La búsqueda de la felicidad de
Oliver Pietsch. La peli cool del festival. Y aparte
buena, buena y divertidísma.
Cuarenta y cinco minutos de edición de películas, de
la clase que se te ocurra, mostrando escenas con y para las drogas.
Es un efecto sorprendente el que causa una snifada atrás
de la otra. La música a lo Plastikman que
se puede hacer con la separación de la coca sobre el espejito.
Vemos pasar caras conocidas y de las otras. Pareciera que el más
drogón
de todos es el hijo de Henry Fonda, aparece en
todos los items. La edición de música e imagen es
super y no querés que termine. Peli para tomar drogas
para filmar pelis
para tomar drogas.
PD: La última de Herzog estaría muy bien para presentar
como espectáculo de luz y sonido en un acuario. Gracias.
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viernes,
marzo 17
Achtung! |
A todos los que salieron iluminados
por La delgada línea roja les aviso que bajen
el acelerador y cuando estrenen la nueva de Terrence Malick,
El nuevo mundo más
bien piensen que van a ver una de Colin Farrell.
Es decir, mal. La verdad que no entiendo, gastarse tantos millones
y pifiar tanto en el casting. Supuestamente Farrell es
un explorador inglés
aventurero y atormentado. Es decir, anda toda la película
con el seño fruncido para mostrar que aunque siempre le salgan
las cosas bien algo lo atormenta por dentro. Okei Malick, no le
sale, ¿Nadie le aviso?
Desde el minuto cero el tono nos dice algo anda mal cuando en la
anterior (abreviando) desde el minuto cero el tono nos decía,
todo está bien. Visualmente interesante y bastanta mal actuada.
Una película grande que querría hacerse pasar por pequeña
y artística. El maestro Malick nos había
dado un interesante punto de vista sobre la segunda guerra y él
o los productores se dijeron: bué... vamos
a seguir interpretando la historia norteamericana. En fin, un
poco megalómano... Haber
visto bien algo no autoriza a hablar de todo. Mejor alquilate El último
Samurai que es mucho más entretenida e interesante
respecto al tema choque de culturas me paso al enemigo.
De nada.
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domingo,
marzo 19
Violencia Extrema |
Se terminó nomás.
No vi a la ganadora claro, una mexicana, pero por lo menos no ganó la
de Herzog, ¡el mayor fiasco en años!
Ayer el blog no quiso arrancar, no quiere decir que no anduve por
el cine. Estuve exponiéndome a grandes riesgos. El asunto empezó el
viernes a la madrugada con Hostel de Eli
Roth.
Entré al cine
preparada para lo peor. Imaginen, inspirada en Audition y Henry
retrato de una asesino. Está presentada
por Tarantino (o sea que hay estreno asegurado)
y los rumores decían
que el mismo Miike se había sorprendido por
su violencia. Para colmo el director presentó la peli diciendo
que ¡los vómitos serían un alago para él!
Miike hace un cameo muy simpático que le
asegura a la peli un
pequeño culto por sí solo. De hecho cuando aparece
Miike se abren las puertas del infierno. Yo me preparaba
para el peor gore pero resulta que las salvajadas son más
que realistas y no tanto grotescas, ¿se entiende la diferencia
no? Eso hace más interesante a la peli. Típicos
yankees en europa (podrían ser argentinos) en plan emborracharse
y conseguir la mayor cantidad de chicas posible. Cultura Hostel.
Pero bueno...se sabe que en este género después del
sexo viene la cuenta. Tortura y salvajadas, pero los colores recuerdan
ese cuadro de Rubens, donde unos médicos
meten mano en un cadaver, qué fino!!
Buen ejercicio de género... parecería la fantasía
de un demente pero lo único de fantasía ¡son las eslovacas
esas!!
Ahí empezó la cosa, pero el terror verdadero llegó la
tarde siguiente con Mi fiesta de casamiento de Horacio
Muschietti.
Supuesta comedia del género patetismos argentinos. Filmada
en video, desde entrada estamos en el universo horroroso de las fiestas
de casamiento (ese que Silvia Prieto necesitó para
retratar 2 minutos). Durante toda la primera parte uno no sabe si
la incomodidad es de la película o del casamiento mismo; en
todo caso a la impericia para retratar se le suma el objeto retratado.
Pero bueno, en las pelis de terror el plato fuerte está al
final. Sí el registro documental era terrible, con algunas
cosas simpáticas hay que reconocerlo, cuando el director quiere
contar su historia fue el acabóse. Hacía tiempo que
no veía
algo tan moralista (justo cuando se quiere ser lo contrario, o cuando
se quiere que la moral sea otra). El pibe se casa (con todo esos
pormenores de organizacion de casamiento y fiesta patética),
entonces en la misma fiesta ve otra mina y fantasea que con esa otra
mina todo esto no sería tan patético. Como es una comedia
el termina dandose cuenta que al final, el amor lo puede todo y se
queda con la primera, la única. Hay un cameo del director
(digo, del pibe que hizo la película) que está entre
las cosas más absurdas y causante de verguenza ajena en años,
no contento con meterse en la fiesta, se queda en una escena chachachesca
como pocas. Como el cameo de Miike, merecería
también
un pequeño culto. Yo creo que con el título de las
escuelas de cine es como con el registro para autos, no se lo podés
dar a cualquiera, ¡blupp!.
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lunes,
marzo 20
Resaca |
Terminó el festival y sigo
en Mar del Plata. Tengo una especie de melancolía post
coitum (ya descripta por médicos romanos de la época de Cicerón),
irá cediendo durante el día y a medida que me alimente,
el estómago vacío es mal consejero.
Se acabó la
sala de prensa, a partir de ahora locutorios oscuros en galerías
más oscuras aún, el Kurdish
Ciber City por ejemplo
o ese otro atendidos por travestis donde la página de inicio
es adultsex.com. En verdad ayer por la mañana
todo había
acabado. La sala de prensa estaba desmantelada y quedaban las computadoras
peladas. El pibe encargado escuchaba cumbia a todo lo que le da el
Musicmatch, parecía una película de
Trapero. Le tengo mucho cariño a esta ciudad
que bien mirada puede ser horrible, alberga ejemplos notorios de
la arquitectura más aberrante
que se pueda imaginar. El que quiera más al respecto puede
mirar Medianeras de Gustavo
Taretto. Corto (casi
un medio con sus 30 minutos disfrutables del primer minuto al último)
ganador entre los cortos argentinos. Comedia urbana romántica
e inteligente, corto ensayo sobre la arquitectura de Bs. As., sus
habitantes y como es posible sobrevivirla dignamente. Sintiéndome
una descubridora de talentos me dije que le iba a escribir, para
algo pone su mail al final de todos los títulos (ocurrente
hasta para eso), pero después me entero que ya lo habían
descubierto otros y por eso ganó en el festival de cortos
de Clemond Ferrand. Igual dejo sentado que aca hay
talento, si pudiera le financio el largo. Siempre se trata de dinero.
El mayo del 68 se trató de
dinero. La salida de la adolescencia se trata de eso, responder a
la pregunta cómo voy a hacer para ganar mi dinero. Así lo
plantea Garrel en Les amants
réguliers y yo estoy de acuerdo.
El problema con los artistas en estos países pobres donde
vivimos es que quieren ganarse la vida con sus carreras artísticas
en vez de hacerlo de alguna forma honorable. Entonces hacen cosas
para sostener su carrera, para empezarla, para ubicarse. Se escucha
cada cosa, mamma mia. Mí poética, mis influencias,
yo como director, blah, blah, blah. En esta ciudad tomada por
jubilados encontré la reedición de Las
Ratas de José Bianco.
Me la debía. Me compré varios libros de ocasión
y me leí todos los prólogos. El de Bianco es
por Bianco.
Un derroche de ideas, simpatía y humor muy amargo. Ni a él
ni a Borges ni a Bioy se les hubiera
ocurrido eso de hacer carrera. Eran aristócratas claro. Sin
dinero, por eso lo eran, como diría mi padre, verdaderos caballeros,
conservaban el estilo aunque nadie los viera. Termina el prólogo
y dice, disculpen que no tuve tiempo de hacerlo más corto.
Claro, eso.
Ayer pasaban las películas ganadoras y pude ver
Molly's Way de Emily Atef, mención
especial del jurado. La directora se tomó el tiempo para hacerla
corta, trabajó lo
suficiente. Una película pequeña de significados múltiples.
Solo dios sabe de Carlos
Bolado en cambio es una película
grande con significados confusos. Lo traigo al caso porque ambas
tratan sobre el azar y la necesidad y una me sirvió para medir
la otra. Una dice poco y muestra mucho, señala. La otra habla
demasiado, proclama. Es difícil hacer cine. Se pueden tener
ideas visuales (el director mexicano Carlos
Bolado la tiene) y se
puede carecer de claridad para contar una historia, para no confundir,
para no mostrar intenciones cuando no se sabe como hacer con tantas
cosas para decir. En las dos películas hay un encuentro al
azar, hay sexo y hay un embarazo. Molly necesita
viajar de Irlanda a Polonia para ver al padre sin saber bien por
qué. El mexicano
necesita irse hasta Brasil porque tenemos que creerle que esa noche
fue la noche de su vida (aunque nada en la película lo muestre,
vemos un encuentro nada más, como tantos otros, pero el guionista
quiere obligarnos a entenderlo de esa sola manera, hagamos de cuenta
que el queda iluminado, okei me digo, si insistís tanto que
puedo hacer, vos manejás todo director). Tanto el personaje
como el director saben. En fin. Molly no solo es
irlandesa, es enfermera y es católica. La Polonia a la que
llega es indescifrable, tanto para ella como para nosotros. Parece
la Bratislava de la fantasía
ultraviolenta de Hostel. Me gusta esa coincidencia.
No podría
explicarla, pero me gusta. Todavía más mínima
que el Camino de Molly es Orlando
Vargas del uruguayo Juan Pittaluga (Uruguay
2 – Brasil 0). Con el actor francés de El
empleo del tiempo es casi una variación de aquella,
una extensión,
otra vida posible para ese personaje. Ese solo hecho ya es notable ¿no?
Que una película continúe a otra, le conteste, amplie o
modifique su universo. Ochenta minutos de una poesía triste,
de una fotografía enigmática. Un hombre (un diplomático
francés) va a buscar en la frontera entre Uruguay y Brasil
su destino. No hay más trama que esta. Podría ser un
cuento de Borges. No puede ser más abstracto
y más
pegado a los detalles a la vez. Un ensayo logrado aún en los
errores (si es que lo hay). Cita Bianco en el prólogo
que les cuento a Henry James, Era
una provinciana de genio, sus equivocaciones son encantadoras, sus
errores interesantes… Claro, hay personalidades
de las que preferimos sus errores antes que a los aciertos de otros,
al bien hacer de otros. Como la subyugante personalidad de Hugues
de Montalembert, protagonista excluyente del documental
de Gary
Tarn,
Black Sun. Este francés, documentalista y
artista plástico,
vivía en Nueva York cuando perdió la vista tras un
ataque por robo. Esta es la historia, contada por el mismo,
del aprendizaje de vivir en otro mundo, es el testimonio sobre ese
otro mundo del que desconocemos todo, apenas algún reflejo
como rumores escuchados acerca de otra tierra. La voz en off de Montaembert,
una música que se desvanece y olvidamos (compuesta por el
propio director que es ante todo compositor más que cineasta),
imágenes que son como esos restos de visión que inundan
nuestra oscuridad cuando cerramos los ojos. Especie de haiku o mantra
que no acaba. Desde que la vi sigo escuchando esa voz, las imágenes
y la música se desvanecieron casi por completo. Tengo una
especie de resaca post festival. Durante toda esta tarde escuché Disco
Inferno, grupo supuestamente menor que sin embargo me acompaña
desde hace un tiempo. Quiero escribir sobre ellos pero están
fuera de moda, no se qué decir, su música está de
alguna manera incluida en la música de otros más grandes
o más innovadores, Joy Division, Television;
no se qué decir salvo que su música es una clase de
presencia para mí.
Miss Mundo
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Notas relacionadas:
El Festival según
Gustavo Sala (algunos
bocetos inéditos de festivales anteriores)
Los
días
festivaleros de Miss Mundo (Festival de Mar del Plata 2005)
Festival Diversa 2005 |
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