| Como
siempre, la idea de este resumen es recomendar lo (poco)
que vimos, lo (mucho) que recomienda gente privilegiada
que vió estas pelis antes que nosotros y lo (demasiado)
que nos suena interesante. Agarrensé de las manos,
se viene otro BAFICI (¿ya van ocho?) y la idea de los
Encerrados es hacer un pequeño vuelo rasante por las
imperdibles de estos doce días. Como siempre, el detalle
de lo que vamos viendo lo vas a poder seguir en nuestro mononísimo
blog: encerradosafuera.blogspot.com
Una vez mas, la selección de películas
del fest apabulla bastante, Sentarse con el catálogo
y la grilla, marcar las que sí, las que masomenos
y las que quizá es una tarea kilométrica,
que se ve bastante complicada gracias a la exasperante distribución
de salas y horarios. Frustrante es poco. Tener 6 películas
de similar interés acumuladas en
una noche, como el miércoles 19, por ejemplo, se ve
enfrentado a días en los que la programación
hace un poquito de agua con respecto a películas en
esa tónica. Paso de los toros de esa tarea: debe ser
complicadísima y todo lo que quieran, pero la verdad
es que el año pasado también se padeció bastante.
Sí, perdón, todavía no empezamos y ya
nos estamos quejando…
Decíamos, hay muchas pelis y muchas que nos tientan,
pero como el catálogo estuvo a mano enseguida, como
las entradas ya se están agotando y tuvimos
que comernos una cola de tres horas y media para sacar una
cantidad interesante de entradas, creemos que lo más
sano va a ser ir al grano. A ver si lo logramos.
Hay un par
de programas que no hay que perderse entre los cortometrajes,
en especial el de Juan
Ojuez: sólo
vimos Historia de un hombre y nos sorprendió tanto
por su crudeza y su sinceridad, por su impecable construcción,
que sabemos que todo lo que filme Ojuez va
atener una fuerte impronta personal, algo que escasea. Esta
minirretrospectiva de esta joven promesa es una de las perlitas
escondidas
del festival. Traten de verla.
No somos de ver muchas pelis
nacionales en los Festivales. Con el tiempo las vamos viendo
aquí o allá y preferimos buscar cosas más
raras. Sin embargo tenemos muchas ganas de ver Glue,
historia adolescente en medio de la nada, la cual
nos la vendieron muy bien: alguien la vio y le gustó mucho,
en especial la banda sonora que incluye temas de Violent
Femmes y Moldy
Peaches. Qué predecibles que somos…
Nuestro amigo Perrone sigue siendo parte
hiperactiva del Festival, algo que muchos festejarán,
mientras que a otros nos aburre ya un poco. ¿Siguen
teniendo tanta importancia sus proezas en video? ¿No
tuvo el bombo suficiente? ¿No hay más cineastas
independientes que valgan la pena? Quizá habría
que ver la sección dedicada a su taller de cine, aunque
te lo dejamos a vos…
Y
si de trayectorias de trata, la sección de ese
nombre está jugosita, como para hincarle los dientes.
De Ripstein a Von
Trier, de Hsiao - Hsien a Herzog,
de los
Dardenne a Mekas y de alguien
impronunciable a alguien que no conocemos y mirá vos
que bueno poder ver por primera vez algo de ese tipo.
Comprendería
a quien elija como criterio ver todas las pelis de esta sección.
Y después le preguntaría
si Drawing Restraint 9 vale la pena o es como el disco de
Björk que la ilustra, una gran, gran
decepción.
Otra sección que promete es la de Cine del futuro
-si, sí, de vez en cuando se nos cae un chiste. Tan
cargada de títulos interesantes, que resulta un poco
inabarcable. Nos contentaremos quizá con Police
Beat,
cuyo trailer nos dejó anonadados. Ya hablaremos
de el.
Para todos aquellos interesados en la política y
el cine, en tomar partido y etcétera -sí,
como ya se habrán dado cuenta no es mucho lo nuestro-
hay un par de secciones que garpan, como Ecos
globales y Revoluciones
Otras retros
que vale la pena pispear son las de Jean-Paul
Civeyrac y en especial la de Jan
Svankmajer, del que ahora
toooodos se van a llenar la boca como pasó con
la de los Quay, años atrás.
Esperemos… quizá sea la única forma
de conseguir alguna de sus pelis por estos lados.
¡Al fin le dan bola al cine yanqui independiente!
Si bien siempre estuvo presente hay muchísimos directores
por descubrir que nunca siquiera se sugirieron por estos
lados, por eso la retro dedicada a Jon
Jost es otra de las
joyitas de esta edición. Sólo
vimos una de sus pelis, All The Vermeers
In New York, que nos dejó al borde del éxtasis
y aún
nos preguntamos por qué no la incluyeron acá.
Está bueno tener la chance de ver varios largos suyos,
tarea más que
complicada en general, por su difícil acceso. Recomendamos
seguirle un poco el rastro a este señor.
Y de la sección de cine yanqui indie queremos ver
y re ver We
can’t go home again, de Nicholas
Ray y David Holzman's Diary, de Jim McBride -¡vaya sorpresa!-, Greaser’s
Palace, de don Robert Downey
Sr. y Directed by John Ford,
de Peter Bogdanovich. Y sí, obvio
que no nos perderemos The last
movie, de Dennis
Hopper, futuro
Alan Smithee y Permanent Vacation,
de nuestro canoso amigo Jim Jarmusch.
Attentis
a las mini retros de dos directores muy buenos:
Todd Verow (A sudden
loss of gravity y Vacationland)
y Lodge
Kerrigan (Clean, shaven, Claire
Dolan y Keane).
Otras indies que
valen la pena, desperdigadas por varias secciones son Stephen
Tobolowsky’s Birthday Party, Transamerica, Me
And You And Everyone We Know y The
Aristocrats.
Hay dos joyitas que merecen ser vistas por sus personajes
principales: Souvenir of Canada, con Douglas
Coupland diciendo presente y Reel
Paradise, un docu que sigue las
aventuras de John Pierson, el autor de Spike & Mike,
Slackers & Dykes,
un alucinante libro en el que cuenta su aproximación
al cine y la mano que le fue dando a varios cineastas primerizos,
desde Spike Lee hasta Kevin
Smith.
Y por último, las secciones de las
que no podemos dejar de hablar.
La de música este año viene medio flojonga,
por más que la quieran levantar con los Last
Days de Cobain, según Van
Sant. Sólo
morimos por The Devil and Daniel Johnston,
un pedazo de justicia fílmica, solo comparable al
docu de Nick Drake que proyectaron un par
de Fests atrás. Por ahí veamos la del gran
Lomax: the Songhunter, que debe estar muy
buena, teniendo en cuenta a su personaje principal. Y la
sección nocturna tambien viene medio tambaleante,
aunque hay varias que por ahí nos hacen desdecirnos.
Para resaltar de antemano, además de
las obviedades de los Masters of Horror -que
podrían haber pasado toda la serie, ¿no?-,
no nos queda mucho. ¿Kitano,
quizá? ¿I am a Sex Addict?
Como
cierre, algunos títulares con signos de exclamación.
¡Black Sun, de Gary
Tarn!
¡La nueva de los Quay!
¡El
Drácula de Jess
Franco!
¡Potemkin!
¡King
Vidor!
¡Peckimpah!
¡Kiaros… ajummmmmm….!
Pablo Conde
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