Good bye Dragon Inn - Tsai Ming-liang
Dicen los que saben que esta es una película muy idiosincrática
de Tsai Ming-liang, esto es, muy su estilo. Yo debo decir que hasta
ahora había
esquivado El río, Qué hora es allá y todo
lo que se vio previamente del director, así que fue mi primera vez. Y no está mal.
Para ser una película de 82 minutos con dos diálogos (cortos),
no está nada mal. Good bye Dragon Inn comienza entrando al cine
del mismo nombre, transcurre dentro de él y termina saliendo otra vez al exterior.
Transcurre en sus pasillos, en su taquilla, en su cabina de proyección,
en sus baños y en su pantalla, pero sobre todo transcurre en su platea.
Se dice que es un homenaje al cine, y yo arriesgaría más: es un
homenaje a los espectadores, a quienes habitan el cine, a su forma de interactuar
con los otros habitantes solitarios y con las películas. Más de
una vez la pantalla parece continuarse en la platea real, como una suerte de
homenaje al espectador real, o sea uno mismito. Párrafo aparte para los
chicos que salieron quién sabe de dónde en el momento más
indicado y se pusieron a dar vueltas por el escenario del América, tapando
por instantes un pedacito de pantalla, haciendo ruidos casi imperceptibles, viviendo
el cine igualito que los personajes. Sin esos chicos, creo que la peli no sería
la misma.
Marcela Basch
Good bye Dragon
Inn - Tsai Ming-liang
Quienes ya lo vienen siguiendo no se van a ir defraudados, y los
que recién
empiezan, se irán contentos con la película y habrán descubierto
a uno de los grandes directores de nuestra época en una segunda etapa
de su carrera, más afianzada, más serena y menos corrosiva. Igual
para prevenir: ochenta y dos minutos y apenas un par de diálogos más
vale parcos, un cine medio abandonado de locación, y la proyección
casi en tiempo real de una peli de espadachines chinos. Los personajes
siguen igual de incomunicados que en películas anteriores pero los silencios
ya no lastiman tanto. Hay una tendencia a igualar silencio y soledad, así lo
escuché en los pasillos a la salida (y se sabe que en los pasillos del
festival hay más críticos que gente), no me parece el caso. Las últimas
hermosas tomas nos revelan cuánto le debe Tsai
Ming-liang al cine clásico
de Hollywood, cine alejado del existencialismo si lo hay. Aparte, la hermosa
canción
del final nos lo dice todo (una canción de esas que se escuchan todo el
tiempo en In the mood for love), hay recuerdos que me tocan el
corazón, algunos son tristes, otros son alegres. O algo así.
Como en casi todas sus películas hay mucha lluvia y goteras, pero
a pesar de la tristeza, ni siquiera ellas son tan hirientes.
Santiago B.
Zatoichi - Takeshi Kitano
Promesas cumplidas
La verdad es que Kitano es alguien súper querible y le bancamos cosas
que a otro no, sus últimas pelis venian medias desparejas. Aquí lo
volvemos a encontrar en su mejor forma, pero aviso, no es una de yakuzas, ni
de esas melancólicas con niños, es una de samurais, es decir, yakuzas
con espadas en lugar de revólveres o por qué no, westerns sin caballos
ni indios. Pero es un poco más también. Como en muchos cuentos
populares (de los cuales extrae el aura, por así decirlo) es una
película sobre la identidad y sus transmutaciones. Es una película
feliz también, aunque corra sangre a chorros. En Mar del Plata hace un
par de años habíamos visto una peli bastante parecida donde
Kitano sólo actuaba, le tocaba poner orden en un pueblo que era un kilombo
de corrupción, no recuerdo bien quién la dirigía pero sé
que era un ya reconocido director japonés un poco más joven que
el viejo Kurosawa. Aquí todo ocurre al costado de la ley, digamos que
antes que su llegada. Las coreografías son bellas, y con casi nada de
efecto digital; sin ponerme agreta, Tarantino, aprendé del maestro.
Santiago B.
The missing - Lee Kang-sheng
Es interesante ver cómo las películas de orientales en general
(digamos unos 3000 millones de personas, ¿me quedo corto?) o bien van
hacia el ultra speed estilo John Woo o bien van hacia esa lentitud propia
de los días
de verano en que no te podés mover (independientemente del clima que haya
en la historia de la peli). Esta peli dirigada por el actor predilecto
de Tsai Ming-liang (El agujero, El río, etc),
como no podía
ser de otra forma, pertenece al segundo grupo. Luché contra el sueño
(eran las diez de la noche). No es una crítica, pero luché contra
el sueño. Y la peli me pareció excelente también
(¿soy masoquista doctor?). Esta gente con los ojos así hace
otro cine y o entrás en él (de a poco) o te quedás en la
puerta. Creo que lo que tienen de interesante es que ellos aprendieron de Hollywood
y transforman; a diferencia de otra gente que más vale sólo se opone o
ridiculiza (digamos Godard y otros directores que no les gusta el cine).
Pero pretender que le guste a todo el mundo es una pavada, y de allí la decepción
de muchos que se acercan al cine habiendo leído que se iban a encontrar
una nueva gran cosa. En fin. Una abuela busca a su nieto perdido en un parque,
un nieto busca a su abuelo suponemos perdido por Alzeihmer y algo loco por la
muerte de su esposa. Hay desconexión y se lee soledad, hay una gran ciudad
y se dice kafkiano (leer catálogo), no. Vayan y vean ustedes, es otra
cosa; si tanto hablan que es un cine complejo, ¿por qué ala
final todo
lo reducen a soledad y alienación? Película lenta y buena.
Dj Malhumor
815 - Chugoku Shoichi
Última reflexión sobre los documentales en general. El cine en
general tiende hacia él y muchas innovaciones vienen de ese campo que
tradicionalmente se confinó a la tele y los colegios, pero muchachos,
hay que esmerarse, no se trata de pasarlos de la tele al la pantalla grande sin
más, la revolución
del documental es otra cosa de la cual un buen ejemplo es esta película.
Japonés del gorro con cámara digital en mano. No se trata de dogma,
no hay restricciones, al contrario todo es posible. Película muy divertida,
por momentos como si la gente de Farsa Producciones hablara en
japonés y tuviera intereses sociales. Porque sobre el humor hilarante
planean cosas serias. De hecho el título alude a la fecha de la caída
del Japón imperial. De esa desintegración nace el Japón
actual, bastante más sacado de lo que suponen los personajes de Sofía
Coppola en Lost in Translation. La poca ficción
que se construye se cae de a ratos para dejar a la intemperie a unas personas
filmando una película y filmando el desorden sin más. Entonces
pasamos al documental y volvemos a la ficción y así. Otro interesante
hallazgo es el cruce de íconos de la alta y baja cultura, sin intermediarios
ni jerarquías, tanto el kitsh como Tolstoi, tanto Joyce como
los night clubs. Una película mala, mal actuada y filmada al tun tun.
Una peli de esas que nos gustan.
Dj Malhumor
Memories of murder - Bong Joon-ho
Es hora de que empieces a respetar más a los coreanos de tu supermercado
amigo porque estos pibes la tienen re-clara. Memories
of murder es algo así como: El
Bonaerense + La Promesa (quizá un poco más el libro
homónimo
de Durrenmat a la peli de Sean Penn con Jack Nicholson)+ Hsiao Hsie Hsien (esas
escenas totalmente desordenadas, generalmente de plano fijo, llenas de gente
que entra y sale) + Fargo de los Cohen, y por qué no también
un poco de alguna película de género parejas desparejas (en general
polícias, sea negro y blanco, macho y gay, pueblerino y ciudad como en este caso).
Es una excelente peli de género policial basado en caso
real, lo que ya está bueno en medio de tanta cosa incierta y aparte es
mucho más. Una película de rostros. ¡Qué caritas!!! El director juega
con ello de manera fantástica, sin perder jamás el humor ni la
seriedad. La fotografía también merece mencionarse. Lo que amerita
quizá más pensamiento es la manera con que el director nos plantea
las diferentes maneras de contar una historia, de construirla a posteriori y
añadiendo por supuesto distintas concepciones del cine, todas en igual
plano de igualdad, ya que como el crimen, es un tema que no termina de resolverse.
Hay un cine que con dos coincidencias encuentra un culpable (como los neuróticos
a los que les bastan dos fracasos amorosos para sentenciarse perdedores), hay
otro que quizá apuesta siempre a que dos coincidencias son siempre eso, mero
azar. Cuestión no resuelta.
Dj Malhumor
Memories of murder - Bong Joon-ho
El mejor policial del fest, y esto sin desmedro de Johnny
To. Un policial serio,
que no está ahí para hacernos reír o mostrar la destreza
en el manejo del arma o de la cámara sino para enfrentarnos a los abismos
de crímenes y policías. Y además, un policial infrecuente,
ya que -tal como se anuncia en el texto que funciona como prólogo- el
caso queda sin resolver. El eje entonces se desplaza desde el clásico "quién
es el asesino" a la sociedad coreana toda, la dictadura de la década del
ochenta como telón de fondo, la policía torturadora y represiva,
el policía enfrentado al infierno de su tarea. Si fuera una serie de Sony,
sería una más, pero resulta que así es una obra maestra.
Los 129 minutos pasan volando. Ah, y no abusa de la truculencia, ni de la sangre,
ni de los cadáveres, ni de los golpes bajos. Como los buenos policiales.
Aprendan, yanquis.
Marcela Basch
All
tomorrow's parties - Yu Lik-wai
¿Y la fiesta?
Atajate esta: fantasía preciosista retro kitsch futurista china apocalíptica
con toques orwellianos normalmente clase b y música oriental y orientalista
estilo El Ultimo Emperador de Bertolucci y nombre de una canción de los
Velvet Underground. ¿Me pueden decir qué hace una película
genero (todo lo anterior) en la competencia? La película está dirigida
por un antiguo director de fotografía, por lo cual el rubro es lo más
interesante, aunque se vuelve la sola justificación del film. Particularmente
me gustaron algunos planos abiertos, no porque me hicieran interesar en la historia
(no la hay) o fueran simplemente bellos, sino porque me hicieron soñar
otra vez con China, un lugar que imagino tan increíble que deja a las fantasías
(como las de este film) cortas. El sub-género mundo futuro totalitario
apocalíptico es caro al cine clase b (alcanza con un par de autos
viejos, un basural, ropa de feria americana y el albergue Warnes); que su estilización
lo haga apararecer como una gran y novedosa crítica al comunismo es un
sapo que se comieron los programadores, tan estilizados ellos. Ah, ¿el
nombre de la película? Nada que ver con Lou Reed.
Dj Malhumor
P.T.U. - Johnny To
Lo digo corto y al principio: empieza bárbaro, te aburrís un poco en el
medio y te vas contento de todo el final y de que Jonnhy To (La Misión,
Fulltime Killer, para nombrar dos top de las varias que ya se pasaron) sigue
ahí. Son pocos los directores hoy día que te pueden prometer diversión,
inteligencia y sorpresa todo junto. Scorsese y Coppola están
casi retirados, Tarantino tarda seis años en hacer una peli, John
Woo anda medio desorientado, en fin. To, Miike, los coreanos.
Entonces si Jonhny nos falla, ¿cómo hacemos para bancarnos todo
un festival minado de experimentos y principiantes? Policial coral (uhm). Noche
de enredos, tiros y torturas por culpa de un policía torpe que pierde el arma
(homenaje tal vez a un temprano film de Kurosawa Akira). Cine de personajes y
policial sin héroe
ni villano. Hay quizá menos acción y más risa de la que
se espera, pero To avanza a paso firme y sin titubeos. Se agradece.
Santiago B.
Save the green Planet - Jeong Jun-hwan
En competencia quién sabe por qué capricho. Unos juegan con la
indeterminación de la trama, en este caso la indeterminación de
la trama es la indeterminación del género, ciencia ficción
o thriller, ambos con iguales dosis de sadismo, humor y delirio. Diríamos
cine bizarro pero no me gusta, igual te da una idea, ¿no? Quizá un
poco alargada por momentos, está llena de ideas, cine experimental y gags
desopilantes. Por momentos cine de diseño, por momentos el laboratorio
(hay un laboratorio) parece de esas películas locas y divertidas de Disney estilo Querida
encogi a los niños. Muy divertida, aumenta de decibeles al final
y se pone algo melancólica al mismo tiempo. Perfecta para la trasnoche.
Dj
Malhumor
Save the green planet - Jeong Jun-hwan
Cómo es que esta peli llegó a la competencia oficial
me pregunto,
qué está pasando en las altas esferas festivaleras
que esta vista
(como diría Luis Pedro toni) no ocupa el lugar
trasnochado reservado
a la desenfrenada bizarreada oriental sino que se codea (y le toca
el orto y se mira mal) con los desechos que mandan directo a la gran
papelera de reciclaje que suele ser la competencia oficial.
Diversión garantizada, "uuuhhhs" y "wowwws" asegurados, cataratas de
sangre, citas citables y escenas memorables para contarles a los
amigos no cinófilos y hacerles sentir que se están perdiendo algo.
Peli larga, menos mal que me dormí media hora, pero me desperté justo
para ver cómo decenas de avejas hambrientas se zambullían sobre
la
cara azucarada de un detective que había averiguado demasiado,
después vino la batalla final bien condimentada con especias de
todo tipo (el hombre con el cordón umbilical ligado al monolito de
2001 es para la antología de las mejores imágenes de este bafici).
3am
Darkness Bride - Wai Lun Kwok
Varias películas en una. Cuento folklórico que vira a menage
a trois con chinos del campo y termina en historia de fantasmas. Y encima
es más que eso porque es una película inteligente y sagaz. Dividida
en dos partes por las locaciones, primera mitad en algún lugar perdido
en el campo (más parecido al desierto y a la nada que a nuestra pampa);
segunda mitad en la ciudad. Como sospechamos al ver All tomorrow´s
parties,
la China real puede ser más apocalíptica que cualquier fantasía
(mucho más si es de medio pelo como en All tomorrow's parties).
En un pueblo que intuímos pobrísimo, lo único que se puede
traficar son novias, tanto para vivos como para muertos. Ese es el disparador
de una historia que se dispersa en muchas otras; la China vieja y nueva, las
mujeres como lo que circula, el pasado que acecha. La fotografía es excelente
y mejor aún si se usa para contar una historia. Gracias chino.
Santiago
B.
Primavera, verano, otoño, invierno - Kim Ki-duk
Kim Ki-duk por razón de sus películas
anteriores (que pudimos disfrutar en otros festivales)
y porque su nombre, dentro de todo lo coreano
que puede ser, es bastante recordable, tiene
bastante fans entre nosotros. Sádico,
loco y melodramático, es como un Miike
un poco más serio. La más recordable
seguramente es La Isla y esa última
que trata de un carnicero de perros (posta)
que vive cerca de una base militar norteamericana.
Su tema o preocupación podría ser
la animalidad en nosotros, cosa que el coreano
se toma casi siempre literalmente y de allí su
sadismo. Todo con talento y originalidad, lo
que a veces lo llevaba a cosas intragables para
el público o, digamos, desparejas (en
especial el melodramatismo o alguna que
otra malipulación emocional). Le teníamos
fe y entonces, como cuando venís siguiendo
a un grupo que te gusta mucho, llega el disco
de madurez y Kim Ki-duk se despacha con un poema
zen, maduro, gracioso, entretenido y honesto,
es decir, una gran peli.
Maestro de las locaciones, aquí también el escenario
es uno de los personajes (en las montañas un valle, en ese
valle un pequeño lago,
en el centro del pequeño lago un pequeño templo budista con un
solo monje y su pequeño discípulo). La naturaleza también
lo es, que ya desde el título es el tema, por último, perdido en
esa naturaleza el hombre. Como para que no te sientas claustrofóbico digo
que cada estación
no es la estación de una año particular, sino una de las edades
del hombre, así que el tema y la trama es extenso como la vida misma.
Por el talento de este director esta no es una sorpresa del todo, pero bueno,
no esperes animalitos muertos. El que sí hizo una película a lo Kim
Ki-duk es el director de la siguiente película.
Dj
Malhumor
Symphaty for Mr. Vengeance - Park Chan-wook
Ya te venimos avisando que respetes a los amigos del supermercado coreano
porque te pueden reventar la cabeza (con buenas películas o con un bate de béisbol).
Todo el melodrama que produce locura y furia asesina y reacciones sádicas que
no vimos en la anterior está aquí. El amigo Migraña se
durmió pero en honor a la verdad debo decir que también se durmió en
la de Kitano (lo siento Migraña, soy tu amigo pero soy más amigo
de la verdad, ji ji). La violencia estalla como estalla la venganza en un film
plagado de desgracias que producen una risa entre nerviosa y burlona. Hay que
recordar que este es el cine comercial coreano, éxito de taquilla que
lo es sin héroes (la moral del film es tan ambigua que nadie puede tomar
ese lugar), sin concesiones a los dueños conservadores de los estudios
(el público es siempre mucho más sacado y quiere más) y
siempre repletos de ideas, cinematográficas y de las otras. Es verdad
que la trama tarda en llegar (aunque deberíamos decir que desde hace un
tiempo estos tipos vienen cambiando las reglas de cómo se construye una
tal trama) y eso pesa cuando pasó la medianoche. ¡Pero hacé el
esfuerzo macho, que vale la pena!
Dj Malhumor
Shara - Naomi Kawase
Shara es una película con altos y bajos de una buena directora
que todavía
busca su destino (a pesar de reconocidos logros), a la cual la inflada típica
de nuestra prensa no le va a venir nada bien. Kawase ganó Cannes con solamente
29 años. Algunos con suerte la vimos en Mar del Plata ya hace unos años
y sorprendió, entre otras cosas porque no se esperaba mucho. La expectativa
creció y fue invitada a Buenos Aires, donde presentó su segundo
film, más una especie de documental sobre ella misma, que, bajo una timidez
aparente, delató ciertos rasgos de exhibicionismo.
La directora ha tomado el camino de las historias familiares (en las dos últimas
entregas, frente al minimalismo de Suzaku que la hacía tan encantadora,
siempre melodramáticas) para revisar su propio pasado más el de
Japón todo, representado por una sección más vale antropológica
de exhibición de fiestas populares, situación calcada en las dos últimas
películas. Difícil de ver por su lentitud (a veces justificada y a veces
no, con una gran cantidad de primeros planos de florcitas varias) no es definitivamente
una película que podés promocionar como la mejor o entre las mejores
del festival, o sí, podés, claro que eso no es ni crítica
ni pensamiento cinematográfico sino propaganda de los propios gustos.
Dj Malhumor
15 (fifteen) - Tan Royston
¡Qué bueno que una peli te avise en el título la cantidad
de tiempo recomendado de visión de sí misma!
Porque si después de los primeros 15´ seguís sentado en la
sala te queda mucha tortura más por delante.
Con las referencias que estuvieron tirando por ahí (Mtv, videojuegos)
como punto de partida para una "estética", la peli parece guiarse por
los preconceptos de alguien que no vio mucho Mtv ni jugó mucho a los fichines.
O si lo hizo se quedó en 1992.
Retrato de lo cruda que es la vida para los adolescentes en Singapur, donde parece
estar de moda tirarse de edificios en plan suicida, la peli intenta mostrar con
ironía (que termina resultando patetismo involuntario) los problemas de
la juventud moderna, agrupada en pandillas, en constante batalla entre sí.
Todo esto sería interesante si desde la realización se intentara
hacer algo original o algo más clásico. En vez de eso, nos topamos
con una torpe estilización y un abuso de las situaciones de videoclip
(que no son más que cuadros fijos de dos o tres de los tarados protagonistas
mirando a cámara y cantando canciones de profundo contenido social, del
tipo "Somos los Dragones, vamos a ganar!!!"). Personajes insufribles, una realización
arrogante, la búsqueda del golpe bajo (muestran la colocación de
un piercing, un pibe cortándose con una trincheta, etc), pueblan este
poco novedoso film, más cercano a uno -de los peores- separadores de Mtv,
que a un videoclip.
La ausencia de figuras de autoridad, la exclusión de cualquier personaje
femenino y la latente homosexualidad de los cocoritos protagonistas, no ayudan
ni a cerrar una crítica social ni a reflexionar sobre estas situaciones,
más bien lo llevan a uno a reflexionar sobre la elección de las
siguientes pelis por ver y el cuidado que hay que tener cuando uno elige.
Lo peor de todo es una escena que debe durar dos minutos (pero que parece de
diez), en la que uno de los paspados personajes se traga un forro lleno de pastillas
de éxtasis, entre arcada y arcada, con los mocos colgando y las lágrimas
rodando por sus mejillas. Patético, poco intesante y para nada atractivo.
Como la peli, en resumen.
Pablo Conde
The Big Durain - Amin Muhammad
Una de esas películas que sólo se pueden ver -y sólo queremos
/ toleramos ver- en el marco del festival. Documental de Malasia, simpático,
decontracté, que parte de un incidente en apariencia menor para retratar
toda la historia reciente del país. En 1987, el soldado Adam fue presa
súbita de un ataque de amok (locura homicida, según la peli la única
palabra malaya conocida en Occidente además de "orangután"), y
salió a matar gente a Chow Pik, que debe ser un equivalente del Obelisco.
Años después, los entrevistados cuentan dónde estaban, qué sintieron,
y así van desarrollando la compleja trama de conflictos raciales y políticos
de Malasia. Que tiene población malaya, china e india, para que sepan,
todo barnizado por el imperio británico que estuvo en el poder hasta 1957.
En fin. Una peli instructiva.
Marcela
Basch
doble programa oriental de viernes
a la noche
No puede fallar, me dije, y cerré el pensamiento con una
sonrisa macabra, en el medio un vacíopan de "Chau campeón" y
tenemos el programa perfecto. Pero nada es perfecto, ya sabemos.
Todo puede fallar, ya sabemos;
y lo mejor de la fría noche del viernes en el que le sacaron
el respirador artificial al diego fue el picante que acompañó a
mi sánguche de vacío en la calle Lavalle
(recomiendo este sanguche para zafar de una dosis del Kurosawa
de ahora, qué mejor que llenar el vacío que dejan
sus pelis con una porción de
carne de auténtica vaca argentina). Bueno, basta de cháchara, vamos
a los bifes:
Intimate confessions of a chinese courtesan - Yuen
Chor
No vi muchas de karate en mi vida, siempre me parecieron aburridas y no me bancaba
que los guiones fueran descaradamente absurdos y los diálogos desfachatadamente
ridículos, pero ahora que en los festivales me disfrazo de chico cul y
tengo los anteojitos con marco negro y las camisitas de feria americana (que
anoche no las pude mostrar porque estaba fresco, oh) me permito disfrutar como
un babasónico (o bobosónico) de este género, las de karate,
mirá vos lo que termino viendo, una de Hong Kong hecha en los 70, subtitulada
en tres idiomas a la vez (alguna clase de chino, inglish y el nuestro).
La peli estuvo bien, pero a esta altura después de tanta parodia es un
gag más de "todo por dos pesos", es mucho más divertida contarla
que verla (especialmente si la contás en una reunión con todos
tus amigos descraneados).
Les dejo el replay de la mejor escena: la pobre chica está en un calabozo
y entra el sirviente mudo de la madama lesbiana (¿Lucy Liu?), ya ni me acuerdo
qué le dice o hace ella (tampoco importa) y el pibe recupera el habla y cuenta
su historia, que tenía una novia como ella, que la violaron y mataron
y que desde ese momento dejó de hablar y se volvió cínico,
le dice que ella le gusta mucho, pero que no la ama porque no la conoce...
En la escena siguiente lo matan al huevón.
Sympathy for Mr. Vengeance - Park Chan-wook
Quería dormir pero tenía al lado a Dj Malhumor que me pegaba codazos
cuando empezaba a roncar, "te salvé del papelón" me dijo, no se
dio cuenta de que yo estaba escribiendo mi crítica en voz alta.
Alberto Migraña |