Día 1
Yo siempre descreo del amor a primera vista. Simplemente se gustaron, de ahí al amor falta mucho.
El amor apesta porque te convierte en un ser sin contacto con realidad que ciegamente se choca contra las paredes una y otra vez. Síp, es una porquería, pero me enamoré, aunque tal vez sólo me gusta y estoy exagerando. El caso es que me enamoré de una de las chicas del stand del Abasto, se llama Coni y es bellísima, pero eso, generalmente, no alcanza para nada. Ella es también cálida, inteligente, apasionada por el cine y con tanta buena onda que los muertos se levantarían para pasar un rato con ella.
La conocí el lunes 7, cuando fuí para averiguar que pelis estaban agotadas. Y mientras marcaba mi programación, nos pusimos a hablar. Resultó que parecía que nos íbamos a cruzar en un montón de pelis, la charla era linda, ella era bella y el mundo era hermoso. Antes de irme me dijo “después veni y contame lo que viste”.
Día 2
No la volví a ver hasta el viernes 11, cuando fui al Abasto para Profit Motive... Ella estaba en el stand, pero empece a dar vueltas como un tonto porque cada vez que me ponía en dirección a ella, el corazón me palpitaba tan rápido que no podía pensar, no me animaba a hablarle y no sé me ocurría qué decir. Entonces desvastado por mis miedos estúpidos, subí hacia la sala. Cuando estaban bajando las luces entra ella y se sienta dos filas delante de mí. Mientras se acomoda, mira para todos lados. De pronto me ve. Ella sonríe, yo sonrío. Se apagan la luces. La peli me conmueve y se me caen un par de lágrimas. En ese estado emocional corro frenético hacia la salida, para esperarla y asegurarme que nos encontremos. Me pongo a hacer tiempo en la puerta buscando el papelito del voto del público y en eso sale ella, cruzamos miradas, hablamos un toque sobre la peli. Yo entre mi estado emocional por el film y mi corazón palpitando tan rápido que tapaba todo los sonidos del mundo apenas pude articular las palabras. Pero me puse a actuar el papel de él tipo seguro de sí mismo, mientras ibamos caminando hacia fuera. Yo no dejaba de hablar tratando de promocionarme, pero más que como ganador sonaba como vendedor de Biblias desempleado. Ella me advierte que tiene que irse a las 6, entonces sacando valor de no sé donde, le digo: “¿cuándo puedo verte?”. Me responde que mañana, le pregunto si trabajaba, dice sí, entonces decimos nos vemos, nos vemos. Y me encaminé hacia la charla de John Gianvito, con una sonrisa de medialuna en la cara, el Bafici nunca podría haber sido mejor.
Día 3
Yo tenía una ambiciosa cantidad de pelis elegidas para ese sábado, pero eran en el Atlas y sabía que ella trabajaba hasta alrededor de las 4 en el Abasto. Me pareció que la pregunta, “¿cuándo puedo verte?” había sido bastante directa, por lo que lo tomé como una cita. Así que desistí de las pelis del Atlas y me arreglé bastante. Llegué y fui directo a hablar con ella, sin excusa. Nos pusimos a conversar sobre las funciones a las que íbamos a ir ese día, mientras la ayudaba a atender a la gente, yo como había tachado toda mi grilla ya no tenía planes. Trataba de organizar para que fuéramos a ver algo juntos, pero todas las pelis para las que Coni ya tenía entradas estaban agotadas. Le propongo que voy a sacar para mi Between the devil..., y que podríamos ir a comer algo juntos después de que ella salga de Up the Yangtze (eran a la misma hora). Pero me contesta que esa hora que le queda en medio la va usar para irse a dormir a su casa, “¡¿lo qué?!” pensé. Me pareció una mala excusa y entendí que ella no tenía la menor intención de pasar un rato conmigo, y tenía miedo, además, de quedar como un pesado. No me acuerdo que le dije después, anoté en un papelito mi tel y mi mail, se lo entregué y le dije que la quería volver a ver, que cuando ella quiera me llame, y me fui con una super mega frustración encima. Y encima Between the devil... fue la peor peli que vi en el festival, lejos.
Día 4
Yo sentía que lo que tenía que hacer ya lo había hecho. Y que si Coni quería verme dependía de ella, tenía mis datos. Pero la verdad tenía muchas ganas de encontrármela. Al mismo tiempo me sentía anulado y sin ánimo de pensar una estrategia. Sabía que ella se había marcado Ploy y Cao sem dono, y yo había sacado anticipadas para esas dos aquel lunes 7, minutos antes de conocerla, así que ese martes 15 tenía esperanza de cruzármela. Pero no apareció, esas dos pelis que estuvieron excelentes, supieron menos con la desilusión por no verla.
Día 5
El viernes 18 fui al Abasto para Dead Gay Men..., la verdad ese día no tenía ninguna voluntad de hablar con ella, me sentía sin ánimo de exponerme a otra frustración. Salí de la peli y mientras bajaba, de pronto tuve ganas de verla, pero estaba sin energía de nada, así que, simplemente, fui hacía el stand con la intención de agarrar el diario del día, saludarla e irme. Además todavía podía llegar a Diario de Sintra que la daban en el Rojas. Pero ni bien me acerque a ella, me puse a hablar casi sin darme cuenta. La charla fue corta, pero duró lo suficiente para enterarme que ella iba a ir el día siguiente a Une Vieille Maitresse y Persépolis. La primera yo la había marcado y tenía deseo de verla, pero no tenía tiempo para ir a comprar la entrada y además era a la misma hora que Tale of Modern Lovers... La otra ya la había visto y me había fascinado. La conversación fue suficientemente larga como para que se hicieran las cuatro, por lo que desistí de la peli del Rojas, y casi corriendo saqué para The Dictator Hunter, que estuvo muy buena. Me dio la impresión que le había molestado que yo dijera que no iba a sacar para Une Vieille Maitresse. A lo largo de ese día pensé en que era posible que no la volviera a ver, y no quería que eso pasara. Así que decidí llegar una hora tarde a cursar el día siguiente para poder ir al Abasto a sacar las entradas.
Día 6
El sábado 19 fui a las 10 y sin problemas conseguí para esas dos funciones. Llegué muy tarde a cursar, pero no importó y la clase fue bastante estimulante. Vi varias pelis ese día, hasta que finalmente se hicieron las 22.45, no la encontré en la fila, pero mientras esperaba a que empiece la peli, ella llegó con una amiga, se sentaron lejos de mí y no estaba seguro si me había visto. Terminó y salí rápido. Nos saludamos y le hice un comentario que no recuerdo, después agregué que iba a ver Persépolis también. De pronto, ignorándome se puso a hablar con la amiga dándome la espalda. Eso me cayó como el orto. Así que me fui velozmente a la salida, dejé el Abasto y tenía ganas de irme al carajo. Pero 4 pesos son 4 pesos, y además tenía el capricho de ver de nuevo la peli. Así que volví, me senté y apenas la miré cuando entró a la sala. Cuando acabó la proyección yo estaba encantado por el film otra vez, y feliz de haberme quedado. La esperé, ella salió y nos pusimos a charlar. Yo estaba como flotando de alegría, entre la peli y la linda conversación. Le dije que quería volver a verla, que me llame. Coni iba para el otro lado, así que nos despedimos y seguí caminando un par de cuadras con la amiga. La charla con Alejandra, la amiga, estuvo entretenida, y le dije que la verdad, la verdad, la verdad, la verdad, la verdad, yo ya había visto Persépolis, y que había sacado sólo porque sabía que iba Coni y que me gustaba mucho, y que no la iba a volver a ver, y Alejandra me dice que vaya y le pida el mail, yo le respondo que ya no voy a volver a ir al Abasto al día siguiente, o que sí voy a ir, pero tarde.
Día 7
El domingo 20 tenía marcadas muchas en el Atlas, pero tenía que ir al Abasto a las 18 para Night and Day, sabía que Coni estaba hasta las 16. Así que tache Those three y después de Man walking on snow que me gustó mucho, me fui pal shopping. Llegue 4 menos 10, compré un alfajor Habana negro ahí mismo, se lo regalé y me puse a hablar con ella. Me recordó que me había dicho que haga lo posible por cambiar o vender la entrada de Night and Day porque era muy mala, yo no le hice caso. Y diciéndole que estaba escribiendo un guión para un largo y que me gustaria que lo viera, le pedí el mail. Era cierto, pero temía que sonase como una excusa, aunque la verdad no estoy nada seguro de mostrarlo todavía. En cierto sentido, sí era una excusa porque yo quería el mail para seguir en contacto con ella. Porque me encantaría estar con ella, abrazarla, mimarla y pasar un tiempo ya sea largo o corto de mi vida. Sí, me dio el mail. El domingo fue un gran día del Bafici, a pesar de que la peli de Hong Sang-soo haya sido una porquería. Voy a mandarle un mail en estos días, deséenme suerte.
P.D.: Si alguien que lee esto conoce a Coni, o conoce a alguien que la conoce, hágame un favor, hágaselo leer.
Txt: Diego
Fotos: Gentileza Cynthia Sabat: http://habiaunavezunachica.blogspot.com/
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