| Hace ya más de cuatro años que hacemos Encerrados. Pasan los meses y
nuestras vidas avanzan para distintos lados, a distintas velocidades. Pero
seguimos linkeados por este sitio que nos dá más satisfacciones de las que
esperábamos. Queríamos hacer un nuevo editorial, pero como andamos fiacas
(para variar), decidimos dejar que alguien hable por nosotros. Y qué mejor
que Jeff Lewis con "Williamsburg Will Oldham Horror", ese inmenso himno al
indie, algo que desde ya tomamos como nuestro (si, nos dá un poco de envidia, nos gustaría haber escrito algo así).
Si quieren ver el video (créannos: lo quieren ver), acá van dos opciones:
You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=NSdZ_yZP8bk
En Quicktime: http://www.fortmarkfilms.com/promo08_h7.mov
Jeff Lewis Band - Williamsburg Will Oldham Horror
Hoy fui a Major Matt's a remasterizar mi disco viejo y en el tren L, a la
mañana, estoy casi seguro de que vi a Will Oldham. Estaba usando los mismos
lentes oscuros que tenía en el escenario del Bowery Ballroom. Había bajado a
caminar con los "williamsburgueses" de su reino. ¿Exigiría un sacrificio
como los burgueses de Calais? ¿Que ofrezcamos nuestros sueños y roguemos
piedad con las manos vacías? Y que aventurándonos, en nuestras ganas de ser
piolas, nos amontonemos cinco en un departamento, releguemos nuestros sueños
y hobbies y neguemos nuestra desilusión?
Porque los Stones en el '65 quieren satisfacción total, nene, pero los
Stones en el '69 agradecen en obtener sólo lo que necesitás. Y si eso es una
victoria odiaría ver como me vería vencido...
Pero sé que hay algunos de
nosotros que consiguen lograr sus sueños.
Hoy fui a Major Matt's a remasterizar mi disco viejo y en el tren L, a la
mañana, estoy bastante seguro de que ví a Will Oldham. Estaba usando los mismos lentes oscuros que tenía en el escenario del Bowery Ballroom. Había
bajado a caminar con los williamsburgueses de su reino. Y podés decir que
ahí hay un tipo que tiene el mundo rendido a sus pies o podés decir que es
un chico rico, un fascista o un charlatán. Pero digas lo que digas, si hablás
de cultura indie no podés ignorarlo. Y aunque de entrada le restes
importancia, después de escucharlo un poco lo disfrutás.
Estaba pensando esto en el tren L, tratando de romper mi propia burbuja, porque, ¿cuánto tiempo tiene que luchar un artista hasta que ya no valga la
pena el esfuerzo, y admitir que no somos los que estamos hechos para vivir
dentro del castillo?
Esta búsqueda de grandeza (o de ser hip) es sólo una trampa o demasiados
problemas...
Entonces, ¿qué hace que a un ser humano las cosas le salgan fácil? ¿Haber
nacido para ser un artista natural? Te guste o no, no podés negar que
nosotros los subordinados, siendo millones, nos perdemos en el abismo de la
historia y podemos reírnos un rato, pero al final seguimos siendo deshechos
de protoplasma.
Hoy iba a gastar algo de tiempo y dinero para remasterizar un disco tonto y
en el tren L, a la mañana, estoy recontra seguro de que ví a Will Oldham.
Estaba usando los mismos lentes oscuros que tenía en el escenario del Bowery
Ballroom ¿Vendría a ver la lucha que significa estar acá abajo, en las
alcantarillas de su reino? ¿Donde nosotros, nobles artistas, estamos
luchando para alimentar nuestros egos? ¿Que a nuestras madres les guste
nuestra música y que nuestros amigos vengan a nuestros shows y si nuestros
amigos triunfan, los consideremos nuestros enemigos? ¿Volver a casa con
nuestros 4 compañeros de piso después de pagar mucha guita por shows de
rockstars? ¡Qué pesadilla! ¡Qué horror! ¡No quiero ser parte de esto!
¡Sáquenme de este viaje loco, voy a vomitar, me voy a mear! Prefiero
matarme, prefiero sólo relajarme o no existir...
Pero, ¿qué decís? ¿Que querés hacerme una entrevista por e-mail? ¡A la
mierda, no me puedo resisitir! "Hey, Má, adiviná qué: hoy me entrevistaron de otra revista"
"¡Qué bueno, querido! ¡Sos muy famoso!" Sí, y también tengo 27 años.
Yo creía que cuando creciera iba a hacer algo benéfico para la humanidad,
pero se está volviendo cada vez más difícil saber si esta vida de artista al
menos me beneficia a mí.
Porque hoy iba a gastar algo de tiempo y dinero para remasterizar un disco
tonto
y en el tren L, a la mañana, estoy totalmente seguro de que vi a Will
Oldham. Estaba usando los mismos lentes oscuros que tenía en el escenario
del Bowery Ballroom. Y como yo necesitaba respuestas fui y le pregunté
directamente "Will, Bonnie Prince, Palace o lo que sea, ¿qué te parece? ¿Vale la pena ser un artista o una estrella del rock indie o estás mejor sin
serlo? Porque a lo mejor el mundo estaría mejor si todos fuésemos zánganos
sin creatividad,
sin los sueños de la infancia muertos, persiguiéndonos, con un trabajo
decente, una casa decente...
Y si tuviésemos tiempo extra haríamos cosas que en serio promuevan la paz,
como hacernos científicos o profesores de historia o policías no corruptos,
al menos.
"Vamos Will, tenés que decirme", lo agarré del brazo y lo sacudí. El tren L
se estaba acercando a Bedford, con unos 10,000 veinteañeros blancos
amontonados. Él abrió la boca para hablar, pero lo tapó el ruido de las ruedas. Del
envión, nos fuimos para una esquina y le grité "¡Decime, por favor, en
serio! Estás viviendo cómodamente, calculo. Por más que no seas un nombre
conocido, llegaste a ser bastante exitoso y con buen reconocimiento de la
crítica..."
El tren L llegó a la Primera Avenida y un montón de gente se arrimó. Yo
miraba sus anteojos oscuros, empezando a ponerme loco. Le
dije "Willie-Bonnie-Prince, sos como el rey de cierto género pero hasta vos
debés querer renunciar. Porque si escuchás un disco de Bob Dylan o Neil
Young o el que sea, seguro que pensás a la gente le gusta lo que hago, pero
nunca voy a ser así de bueno Y estoy seguro que Dylan también se quedó
muchas noches deseando ser tan bueno como Ginsberg o Camus, pensando viejo,
soy una mentira, sólo soy un payaso que entretiene y estos tontos que pagan
por la porquería que hago tienen patéticos cerebritos. Y Camus,
probablemente, deseaba ser Milton, también, o quién sea... ¿Me entendés? Así
que Will, ¿podés ser sincero conmigo, ahora que estamos solos los dos en
este tren? Porque hoy iba a gastar algo de tiempo y dinero para remasterizar
un disco tonto
y te ví acá, en el tren L, y me pregunté Hey, ¿ese no es Will Oldham? Él
debe tener, al menos, cierta perspectiva. Porque viviendo en esta ciudad me
confundo tanto, me excito y me vuelvo tan estricto, que no distingo entre
arriba y abajo..."
Y llegamos a la última parada y el tren estaba desierto. Hubo un momento de
silencio y le solté la camisa. Empecé a pensar que por ahí me había
equivocado. Empecé a caminar hacia la plataforma, pero ya era muy tarde. Sus
anteojos parecieron oscurecerse más y él todavía no había hablado. Sólo me
agarró de atrás y puso sus manos alrededor de mi garganta. Y me tiró al
concreto. Y me pateó la cara con la bota. Y me arrastró a las vías del tren.
Y me ató las manos, con su abrigo. Y yo perdía la conciencia mientras él me
bajaba los jeans. Y me pegaba. Y me montaba. Y yo me dormía. Así que puede
haber sido idea mía, pero creo que lo escuché decir algo así como "los
artistas son maricas". Después trepó a la plataforma y salió corriendo. Así
que me quedé acostado ahí, en la oscuridad de las vías, con frío y roto.
Pasaron las horas y pensé, "bueno, a lo mejor no remasterizo ese disco
viejo". Y empecé a pensar que a lo mejor no había sido Will Oldham, aunque
me agarró los brazos y me violó como Will canta en "A sucker's evening",
pero fuera o no él, no me podía olvidar las palabras que había dicho. "Los
artistas son maricas", como si fuésemos todos débiles, o si al final todos
termináramos violados. Y otra clase de tipos son altos, inteligentes y
fuertes y nacieron para violarnos.
Sé que suena sexista y estúpido, es una analogía terrible, pero en ese
momento, en las vías del tren, tuvo mucho sentido para mí. A lo mejor es una
especie de balance natural, como dos tipos elementales de género, algo que
de una forma u otra pasa en todas las sociedades. Que algunos idiotas
nacieron para conquistar. Yo lo haría si pudiese...
Pero si soy un marica está bien, porque por ahí, en unos meses, hago algo
que esté bueno...
|