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.::DISCOLANDIA/
Hoy: Un monstruo grande que vuelve a pisar fuerte - ¿Quién quiere ser Isidoro Cañones? - Sí, afanan, pero con onda - Una road movie de la gran flauta.
>> Frank Black - Show Me Your Tears

La carrera post Pixies de Charles Thompson tiene algunos momentos brillantes y otros no tanto, momentos en los cuales el simplismo parece tomar poder sobre un verdadero compositor de intricadas e ingeniosas melodías para llevarlo al extremo de lo ramplón, y cae bajo la sombra de sus admirados Ramones, sin desmerecer a nadies, obvio. De sus discos como solista hay canciones inolvidables y otras que mejor que no existieran, por más que los fans rabiosos insistan en bondades inexistentes, en una genialidad frecuentemente opacada por la mencionada ramplonez. ¿O se dice ramplitud?
De su asociación con los Catholics, el disco Dog In The Sand no sólo destaca por tener un generoso puñado de canciones interesantes, pegadizas, efectivas y hasta sinceras, sino por sonar compacto (más allá del formato en el que se lo escuche, che), poco divagante y más fresco que los restantes discos. Los que le siguieron, Black Letter Days y Devil´s Workshop no cayeron estrepitosamente, pero tampoco estuvieron a la altura de Dog.
Enters Show Me Your Tears, un disco mucho más… ¿country? Si bien siempre hubo una faceta de sombrero y pistola (ahí está Pistolero para darme la razón), este disco parece ser el más cercano a un clima campechano, con canciones un poco más trabajadas, algunas instrumentaciones que se diferencian del resto dentro de una canción (¡hay líneas de bajo que gritan presente, algo que Charles no se permitía desde Kim Deal!) y el clima que gobierna el disco (como en todos, hay que decirlo) es el buen humor: un disco hecho con una sonrisa y para escuchar con una sonrisa.
Si pasás por la disquería, no dudes en pedirle a Damián que te deje escuchar el disco y picalo. Disfrutá de Nadine, cuyos tambores pseudotribales y sus guitarras que unen a Ry Cooder con Joey Santiago valen realmente la pena; a la feliz y coreable Horrible Day, debatiéndose entre el country y el blues, con pianito afanado de Jerry Lee Lewis incluido; a Goodbye Lorraine que no se anda con rodeos, o sí, ya que es la canción más country del disco, peleando cabeza a cabeza con Coastline, una rendición ante los pies del Dios Heno, más lenta y punteada desde la guitarra. La cumbre del disco es, sin duda, Massif Centrale, el tema en el que más se nota la tan mentada línea de bajo, ¿una probadita de los posibles nuevos temas de los Pixies?
Show Me Your Tears es la prueba de que debajo de esos kilos y kilos de Frank Black hay un Black Francis, algo para festejar. ¡Brindemos por ello!
Pablo Conde

En pocas palabras: la vuelta de un grande, que nunca se fue pero que nunca fue tan grande como con su seudónimo anterior.
Recomendado si te gusta: Pixies (cómo cuesta decir eso de los discos de Frank Black últimamente), Ramones.
Para escuchar: con algún yuyito en la comisura de los labios y el sombrero ladeado, esperando que los Pixies se junten en serio y saquen nuevo disco.
Dijo Víctor: :¿Y este es uno de tus artistas favoritos?Para serte franco no suena muy negro...
Linkología: http://www.frankblack.net





 
>> The Real Tuesday Weld - When Psyche meets Cupid
Vas a parar la oreja y decir en un minuto: lo quiero.
The Real Tuesday Weld es el nombre que esconde a Stephen Coates cantante/compositor, quien declara que su principal influencia es Al Bowldly, un crooner de la década del cuarenta a quien le habían prometido el mundo y las bombas alemanas le impidieron ver ese paraíso en la tierra. Esta pequeña historia le pone la cuota de tristeza necesaria a un artista del mundo feliz. Imaginen un Pángaro que aparte de estilo tenga talento para hacer buenas canciones, arreglos con gusto y la dosis necesaria de melancolía que contrarreste el pastiche.
Como muchos otros músicos ingleses (Bowie, Ferry, los Blur) el muchacho proviene de una escuela de artes y se nota. A propósito ¿por qué será que hay tal divorcio en nuestra Argentina querida entre el mundo académico (por más ligero que sea) y el pop? Tal es así que Melero pasa por intelectual y tal separación de universos nos condena a unos intelectuales soporíferos y unas estrellitas pura forma y sin seso. En fin. Este disco aparecido en el 2001 es adorable (ya estamos buscando su más nueva producción del año siguiente) y respira una libertad inusual. Como las viejas y buenas comedias musicales (esas películas que parecen canciones, este es un disco que parece una película) su puesta en escena funciona como un espacio idealizado y abstracto donde jugar con melodías, sutilezas y ritmos.
Si el lounge hasta ahora nos había divertido y hecho sentir sofisticados, ahora hasta podemos pensar que es artístico. La sensualidad de la voz del muchacho (y las buenas canciones) previene la caída en el aplanamiento y la indiferencia, seguramente el mayor problema del género. No obstante el disco apropiado para las fiestas en tu yate o mansión.

Miss Mundo

En pocas palabras
: Sofisticado e inteligente (es así, ¿qué querés que le haga?)
Recomendado si te gusta: The Postal Service, Saint Etienne, Dimitri from Paris, las música de los dibujos animados de los cuarenta y cincuenta, Prefab Sprout, esos franceses jóvenes y sofisticados.
Para escuchar: con un Campari en la mano.
Dijo Víctor: ¿che volvió Eddie Pequenino a Domingos para la Juventud?
Linkología: http://www.tuesdayweld.demon.co.uk/index.html (denlé click ahora que hay muchos mp3)




>> The Raveonettes - Chain Gang of Love
Después de sacar a la calle el excelente Whip It On, la carrera de los Raveonettes merecía verse pavimentada, y no sólo los pies para terminar en el fondo de un río, precisamente. Este simpático dúo dinamarqués tiene todo lo que se necesita para triunfar, musicalmente hablando, además de tener ideas claras sobre la música que les interesa hacer, el público al cual pretenden llegar y, lo mejor, cómo alimentar a sus fans. Esto se puede comprobar escuchando este segundo album, Chain Gang of Love.
Uno de los puntos fuertes de estos copenhaguenses es que pueden mantener un tono visceral y agresivo, sin dejar de lado la gracia y el estilo, sin despeinarse, bah. Su primer disco surgió de varias premisas que se propusieron cumplir, haciendo una especie de Dogma 95 en versión musical: todas las canciones debían estar hechas en un solo tono, con sólo tres acordes y por debajo de los tres minutos. Lo mismo que viene haciendo hace años A77aque y nunca le sale. No es ninguna genialidad lo de los Raveonettes, pero suena sincero y ante todo, pegadizo, efectivo, simpático. Lo mismo que Jesus & Mary Chain cuando tenían onda y no se andaban peleando como los hermanitos Gallagher.
En este maremagnum de banda nacidas del afano, desde los Strokes hasta los Hives, pasando por las peores versiones como los Vines, los Music y tantos otros, lo de los Raveonettes es para destacar. Sobre todo este segundo disco, un poco más relajado, mejor producido y con una entrega aún mayor en continuar la labor que alguna vez comenzaron los hermanitos Reid: hacer melodías que bien podrían haber sido ideadas por un Brian Wilson, el cerebro detrás de los Beach Boys, pero que suenen como si fueran de otra galaxia. Melodías pop al borde de tu garage.
Bienvenido entonces, Chain Gang of Love, un album de corta duración pero tan disfrutable como su antecesor. Al parecer, muy al contrario de los Black Rebel Motorcycle Club, cuyos fans aún aullan por lo malo que resultó ser su nuevo disco. Y no me hablen de los Kills, por favor...

Pablo Conde

En pocas palabras: una buena lección de cómo afanar. Fantomas jamás llegó a ser una amenaza tan elegante como esta.
Recomendado si te gusta: My Bloody Valentine, Jesus & Mary Chain, Sonic Youth.
Para escuchar: al borde del Borda. Con mucho delineador.
Dijo Víctor: ¿Y seguimos apoyando ladrones? ¡Esto parece el último ballotage!
Linkología: http://www.theraveonettes.com




>> Bardo Pond - On the Eclipse
No está de más acumular información y si, en el suponer de participar en Pulsaciones, te preguntan por cantantes/flautistas (especies de seres mitológicos de dos caras), aparte de Ian Anderson de Jethro Tull y Nito Mestre podrás agregar a la cantante de Bardo Pond (para agregar nombres a la lista pueden dirigírsenos por correo, gracias). Digo esto para distendernos un poco, porque si bien es un disco que me gusta (por momentos mucho) peca un poco de solemnidad, como si al neo-paganismo (entre otras cosas, personas afectas a ciertos hongos del desierto) muchas veces la cosa de la celebración y la comunión (sea con el cosmos o con uno mismo) les tirara para el lado de la misa.
No se asusten y tratemos ahora de describir los colores: música ambiental con guitarras (y por ello más cerca del suelo), trip music, rock progresivo, final de Red House Painters cuando se pudre todo, melancolía inglesa (hecha en América), nunca serán estrellas.
Canciones de una sola nota; ni por vagos ni por minimalistas. El minimalismo (una palabra que a esta altura un poco nos asusta) se trata de repetición, del efecto de la serie, del efecto matemático por llamarlo de algún modo. Aquí por el contrario (por ejemplo la hermosa (¿sinfonía?¿obertura?) Don´s Lament) se trata de la densidad del instante, de la vivacidad del tinte, en última instancia de la cualidad pura. Se trata también del paisaje, y porque son americanos de tierra adentro, de inmensos espacios vacíos, del desierto. Aquí me doy cuenta de que ni la Pampa ni la Patagonia nos han dado todavía una música para esas horas interminables de auto a través de la nada, a través de la materia primera todavía sin forma; para esos espacios de tierra y piedra.
Si en general la música incidental del autoestéreo está para hacernos olvidar donde estamos, aquí Bardo Pond nos quiere traer otra vez (o quizá por primera vez) al suelo. Canciones para descubrirles formas a las nubes.

Miss Mundo

En pocas palabras: pequeñas sinfonías para escuchar con tiempo (o en el tiempo)
Recomendado si te gusta: Piano Music, Flying Sourcing Attack, My Bloody Valentine lento, Space Needle, Mogwai.
Para escuchar: en el sillón, luces bajas, sólo o con amigos que soporten largos ratos sin decir nada.
Dijo Víctor:  levanta la cabeza, se muerde el labio inferior y hace gesto de ¡qué hambre!, mutis por el foro.
Linkología: http://threelobed.com/bardo/



Los discos comentados en esta sección son cortesía de Oíd Mortales, Corrientes 1145 Local 17. http://www.oidmortalesdiscos.com.ar
¡Gracias, chicos!
 
 
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