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NerdKids – NerdKids |
Mmm. ¿Compramos o no a esta
banda?
El track uno es un diálogo de las Chicas Superpoderosas.
Mmm... El sello se llama Sensible PunkRockers. Mmmm...
En la tapa hay una adolescente oriental y colores rosa. Mmmm... Todo
es muy lejano a nosotros, un puñado de treintañeros
(¡¿ya?!) más cerca de Nick Drake
que de Boom Boom Kid. Tras el play y las Powerpuff
Girls, empieza el segundo tema y... ¡nos compraron!
"Monstruo del espacio exterior" es un tema
astutamente ubicado. Los Nerdkids tienen de su lado
la frescura y energía adolescente de unos claros descendientes
de todas las bandas power/punk/pop que alegraron tantas vidas: los
lugareños El Otro Yo, Fun People,
algo de –¡blink!- Los Brujos y los lejanos
Pixies, Sonic Youth, Nirvana y,
por qué no, un dejo de las Breeders.
Arreglos cuidados, voces juguetonas, interesantes líneas de
bajo, guitarritas que rasguean acompañando coritos simpaticones,
baterías de ritmo pegadizo y organitos ultra organizados. Un
disco divertido en el cual se nota que se divirtieron haciéndolo.
¿A qué más puede aspirar una banda integrada
por adolescentes, en su primer disco?
En los ´90 existió una banda que se llamaba Die
Blumen, no llegaron a grabar más que un primer album
en cassette y un par de temas en un compilado. Se separaron después
de varios shows en vivo. Verlos en vivo era lo más cercano
a los Pixies que hubo por estas orillas. Con más
actitud que aptitud, presencia escénica y canciones 100% efectivas, Die Blumen quedará sólo
en el recuerdo de algunos. NerdKids es lo más parecido que
he escuchado a esta banda. Sólo me falta ver cuán efectivos
son en vivo. Y no creo que defrauden.
En resumidas cuentas, este es un disco más que digno, cargado
de actitud y de energía joven. Un disco de día soleado,
sin lugar a dudas.
A propósito: disfrutamos tremendamente de Okey Dokey, el
primer y único LP de Nekro en su mutación Chico Boom Boom. ¿Cuánto
falta para el segundo, Carlitos? Pablo Conde En
pocas palabras: Pa´l pibe que todos tenemos
adentro (en especial las embarazadas) Recomendado si te gusta:
Las bandas arriba mencionadas. Para escuchar:
Con un chupetín multicolor, en un discman andando en bici
o jugando con agua con tus amigos, a la luz del sol. Dijo Víctor:
¡Sacá a estos pendejos ruidosos! Linkología:
http://www.nerdkids.com.ar |
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Strap - Monday at the Hug and Pint |
Arab
Strap es un dúo escocés cuyo quinto disco
salió fresquito este año. Al mirar los rojos pastel
de la cubierta lo compraríamos inmediatamente pensando que
es un nuevo disco de Belle & Sebastián,
esos otros escoceses que tienen ese otro disco llamado The
Boy with the Arab Strap. ¿De qué se trata
todo esto? No se parecen en principio, pero es evidente que comparten
los mismos días nublados. Así como los songwriters
de estos días ya no se contentan con la guitarrita, los dúos
ya no se parecen a Vivencia (dos criollas como
canciones de misa). En este caso está el muchacho que canta
y está el multiinstrumentista. Como son escoceses tenemos
gaitas, tenemos violines y tenemos vientos serenos. Tenemos canciones
y tenemos atmósferas. Por momento la cuestión se vuelve
sombría y la batería machacante, por un segundo hasta
tememos que haya resucitado Bauhaus. Pero no,
es sólo una canción que pasa como un nubarrón. Aidan Moffet canta con una voz raspada que conocemos
de gente como Coldplay, voces de seducción
indisimulable y que esconden cosas, como este disco que vamos descubriendo
de a poco mientras desentrañamos sus muchas capas. La leyenda
quiere que su primer single, "The First Big Weekend",
era una canción perfecta. Aquí sentimos que Arab
Strap da vueltas buscando la canción definitiva.
Por suerte no la encuentran y recorren caminos sin llegar a llegar.
Nosotros disfrutamos el paseo y queremos más. Como son escoceses
hay gaitas, como son folks, no faltan las referencias americanas.
Sus instrumentaciones delicadas nos recuerdan los valsecitos de Lambchop,
el espíritu nos crea la ilusión
de que sean un Pavement de tierras frías.
Los que saben dicen que no es su mejor disco, nosotros contentos
lo disfrutamos sabiendo que todavía nos quedan mejores cosas.
Santiago
B.
En pocas palabras: Ambient folks songs post
algo. Pavement lento.
Recomendado si te gusta:
Lambchop, Coldplay, Travis y pensás que Stephen Malknus es un songwriter y no un roquero.
Para escuchar:
Preferentemente en invierno (efectos adversos para melancólicos,
aunque no de los más graves)
Dijo Víctor:
¡Che, este tipo canta como si estuviera en pijamas y recién
se hubiera levantado de la cama!
Linkología:
http://www.arabstrap.co.uk/
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Chelsea Walls – Banda de sonido original |
Antes
que nada, recomiendo fuertemente la visión de esta película.
La están pasando por Movie City por estos
días y, en un par de meses, nosotros los mortales sin decodificador,
la podremos ver en Cinecanal.
Película inexistente en nuestro mercado cinematográfico,
inédita como tantas, Chelsea Walls marca
el debut tras las cámaras de Ethan Hawke,
inquieto joven que, más allá de actuar, vive coqueteando con
distintos roles (además de dirigir esta peli y algún
corto, su primer novela, The hottest state, es altamente
recomenable).
El otro debut que marca esta peli es el de Jeff Tweedy,
frontman de los ya extremadamente expandidos Wilco.
Debut en el componer una banda sonora, en dedicarse a cargar de climas,
texturas sonoras y guitarras que vagabundean tanto como los personajes.
La película está registrada en video digital y luego
ampliada a fílmico; la sensación que transmiten este
puñado de temas instrumentales es un poco el de la revisión,
la transmutación de las texturas, de las sensaciones, de los
climas. Y repito estas palabras porque son vitales en este disco,
como debería ser en en todas las bandas sonoras y como sólo
en pocas se percibe. Tweedy tontea con pianos, con baterías y
guitarras, siguiendo las varias historias que transcurren en esas
paredes del Hotel Chelsea, uno de los puntos neoyorquinos
más
legendarios, hogar de verdaderos artistas malditos y de otros que
sólo pretenden serlo. Tweedy demuestra que
su calidad compositiva excede el formato de canción, poniéndose
al servicio de las imágenes propuestas por un Ethan
Hawke de a ratos empalagoso, de a ratos brillante.
No todo son composiciones instrumentales, sin embargo. "Promising"
da la tímida entrada a Wilco y a la voz de
Tweedy; "When the roses bloom again" hace
que esa banda integre a Billy Bragg con una increíble
naturalidad, demostrando que tranquilamente podría ser el Jim
O´Rourke de este Sonic Youth folk;
y Jimmy Scott, el ex Little, más
grandecito ahora, se despacha con un cover de "Jelous Guy"
que reinventa el original. Lo más curioso de este disco es
la inclusión de dos temas intrepretados por Robert
Sean Leonard, acompañado en uno por Steve
Zahn, ambos actores de la peli, ambos jóvenes con
una sólida trayectoria, caras conocidas que salen más
que airosos en estas dos pruebas musicales, "The Lonely I"
y "Softly And Tenderly Jesus Is Calling". Canciones de guitarras
melancólicas y voces de madrugada, incluídas en la película. Chelsea Walls es un disco sólo para fanáticos.
Para fanáticos de la película, de Wilco,
de las bandas sonoras y de los discos con climas áridos y tranquilos,
con canciones que crecen desde un simple rasgueo de guitarra. ¿Hay
alguien que se quede afuera de todo esto? Pablo
Conde En pocas palabras:
Una banda sonora para cuando estás en banda.
Recomendado si te gusta: Wilco,
lo más colgado de Sonic Youth,
los temas instrumentales guiados por guitarras.
Para escuchar: Solo, tranquilo, apoyado
contra una pared, seguro de que es la soledad la que es un revólver
humeante.
Dijo Víctor: ¡Loco, me
duermo, me duermoooooo!
Linkología: http://www.rykodisc.com/rykoindex/rykointernal/features/528/default.htm
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| >> Zwan - Mary Star of the
Sea |
Una
línea de una de las canciones (podría ser de cualquiera
de ellas) basta para entender el disco: ¨...a little sunshine
simpathy...¨. Nada de simpatía por el demonio, ni
simpatía por el existencialismo gótico. Alegría
por el sol y las canciones.
Nuevo nombre, nuevos amigos, nueva vida. Por suerte para Corgan (y
para nosotros), hay rastros de la vida pasada, si no sería
como morirse, ¿no? Pueden ser los Smashing Pumpkins,
pueden ser Zwan, se trata siempre de la presencia
avasallante de Billy Corgan (pelado
con polera). Muchos no le perdonan su talento, su facilidad para
sacar melodías de la guitarra y su voz naturalmente desgarrada. El
mismo no se lo perdona y le ha traído conflictos, como si
hubiera querido ser otra cosa; pobre, como dijo Duhalde,
condenado al éxito.
A veces parece que hubiera querido ser Leonard Cohen
o Lou Reed. O Verlaine
o Rimbaud. Pero lo que mejor le sale es All I
want you/is just to hold you close. Sí, lo mejor que
le sale, y si la cita parece tonta al leerla es perfecta al escucharla. Corgan,
aunque le moleste a él mismo, compone
las mejores canciones pop, las que terminan en un larguísimo
I´m in love with you, I´m love with you. No hay
que olvidar que el pop nació el día que se pudo decir: Love,
love me do o I saw her standind there o I want to
hold your hand.
El día que se pudieron decir todas estas cosas con propiedad.
Tamaño problema. ¿Qué quiere decir decir con
propiedad? ¿Por qué algunas canciones son perfectas
y otras que dicen lo mismo son tan cursis? No es fácil mis
amigos y no vale reducirlo a cuestión de gustos, ¿o
no es acaso que somos filósofos? Lo que sí es sencillo
es darse cuenta de cuando no se lo dice con propiedad, cuando a alguna
estrellita le parece que inventó algo y no hace más
que repetir lo que millones de niños y niñas escriben
en sus diarios privados, o peor aún, cuando algún veterano
quiere rehacer su carrera con aires frescos (véase: Fito
Paez: Todo lo que no debe hacerse en un solo artista, Roberto
Archinboldo, Ediciones críticas 2001) o peor aún, cuando
simplemente se es un fraude.
Nunca antes como ahora tantas personas pudieron desarrollar sus intereses
artísticos. Muchos de los músicos que escuchamos y disfrutamos
son gente honesta, trabajadora y con ganas. Otros, por una especie
de don biológico, pueden resumir en sí el trabajo de
muchas otras personas y componer canciones que incluyan a todas las
demás. A Ian Brown y John
Squire les pasó cuando compusieron el primer
disco de los Stone Roses, a Noel
Gallagher le solía pasar a menudo, a Billy
Corgan le sucede a veces. Billy, Star of the Sea. Santiago
B. En pocas palabras:
Clásicas canciones de alegría pop.
Recomendado si te gusta: Smashing
Pumpkins.
Para escuchar: En autos descapotables, playas
y habitaciones soleadas.
Dijo Victor: ¿No está
grande este muchacho?
Linkología: http://www.zwan.com
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| Los
discos comentados en esta sección son cortesía de Oíd
Mortales, Corrientes 1145 Local 17. ¡Gracias, chicos! |
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