Muchos hablan de cuentos para leer en el colectivo, pero pocos de discos para escuchar mientras hacemos esos recorridos diarios. El tercer y último disco de Beach House es uno de los mejores de 2010 en ese sentido.
Teen Dream nos abre sus puertas con Zebra, una canción que se constituye lentamente, pero llamando la atención en cada momento: comienza con la guitarra de Alex Scally, incorpora una pequeña percusión, luego unos coros, y por último, la batería electrónica acompañando a la voz de Victoria Legrand. Pero momento, ¿quiénes son Alex Scally y Victoria Legrand? Ya les anticipo que no es el emprendimiento artístico de una parienta de la chiquita Legrand (ya es suficiente con Malparida). Podría definirla como una banda estadounidense que hace “dream pop indie”, incluso podría decir que hay influencias marcadas de Galaxie 500; pero eso no sería decir mucho, la misma descripción se le aplica a cientos de bandas (pero esta es buena, ¡eh!). En realidad lo que hacen con esa guitarra y esa voz, que me recuerda a Nico (pero a la vez me demuestra con cada canción que es única en su propio estilo), es algo muy parecido a una banda de sonido, de esas que te siguen en cada momento, o mejor dicho, en cada momento significativo.
Las canciones de Beach House esconden cosas, tienen capas, a veces uno se queda pendiente de la guitarra, la percusión y todo ese pequeño mundo que recrean, y se olvida de escuchar a esa voz, que te habla y te lleva por las canciones como si fueras de la mano. Porque en el fondo, lo que distingue a este disco de los anteriores es la sensación de movimiento, las canciones recorren un camino, arrancan de un modo, se transforman en el estribillo, retoman algo de lo inicial, pero de un modo diferente; o terminan en algo minimalista, la voz levemente acompañada haciendo una afirmación o formulando una pregunta, quién puede saberlo con esa entonación tan particular (imagínense al cantante de El mató a un policía motorizado, pero en versión femenina, más linda y en inglés).
Silver Soul continúa en donde se quedó Zebra y reitera una formula, que lejos de sentirla repetida, la percibo como la compañía perfecta, diría que es imposible escuchar Zebra sin escuchar Silver Soul inmediatamente después. Walk in the Park y Used to Be funcionan como la pareja más upbeat (sí, eso es upbeat en Beach House…) dentro de un disco esencialmente calmo, pero no se dejen engañar por el ritmo, la letra de Walk in the Park nos vaticina una y otra vez la idea de que el tiempo nos ayudará a olvidar a alguien: In a matter of time, it would slip from my mind / In and out of my life, you would slip from my mind (En cuestión de tiempo, se escurrirá de mi mente / Dentro y fuera de mi vida, vos te escurrirás de mi mente). Mientras que Used to Be nos pregunta, con un piano perfectamente sincronizado a la voz de la Legrand: Are you not the same as you used to be? / Used to be (¿No eres el mismo que solías ser? / Solías ser). Better Times y Real Love nos devuelven a la tranquilidad, a una especie de balada (similar al formato utilizado en Devotion, su segundo disco), pero con un romanticismo extraño, hablando de lo volátil que puede ser enamorase; cómo puede ocurrir y dejar de ocurrir, del mismo modo inexplicable. 10 Mile Stereo, por otra parte, nos obliga a movernos, a avanzar, a acompañar la percusión de algún modo. Pero nos engaña en la dirección, porque la guitarra inicial se transforma en una mezcla de sonidos: sintetizadores por un lado, pequeños loops por el otro; todos elementos que nos llevan a ese crescendo, que para mi gusto termina siendo uno de los momentos más altos del disco.
No les extrañe que este disco se les instale en su reproductor, eso es lo que me pasó a mí y creo que le puede ocurrir a cualquiera que lo escuche solo un par de veces. Si no escucharon los discos anteriores, mejor, llegan con la mente fresca. De cualquier manera, Beach House los va a acompañar, y hasta los va cuidar, protegiéndolos del mundo exterior; hay que creerle a las palabras de Victoria en Take Care, la última canción del disco: I'll take care of you / Take care of you / That's true (Yo te cuidaré / Te cuidaré / Es verdad).
En pocas palabras: un disco que vas a querer escuchar afuera, pero
también adentro, con auriculares, justo antes de irte a dormir.
Para escuchar: caminando por un parque en una tarde de otoño.
Recomendado si te gusta: Galaxie 500, Nico, jj, St. Vincent.
Dijo Víctor: ¿Estos son los White Stripes pero sin el rock, no?
Linkología: myspace.com/beachhousemusic
Gustavo Mellado
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