Una de las “leyes” de la historia de la música afirma que los hijos de músicos reconocidos son mucho menos talentosos que sus padres. Está claro que los hijos de Bob Dylan, Hank Williams, John Lennon, Caetano Veloso, Charly García y Pappo son, en el mejor de los casos, una buena copia de sus progenitores.
Sin embargo, tratándose de la familia Wainwright, las cosas son muy diferentes. Los dos vástagos de Loudon Wainwright III y Kate McGarrigle resultaron ser artistas mucho más originales que sus padres. Rufus Wainwright es constante y unánimemente alabado por la crítica desde los comienzos de su carrera a fines de los ‘90, en tanto que Martha Wainwright ha ido haciéndose un nombre por derecho propio desde la salida de su disco debut en 2005.
Con un título tan morrisseyano como I Know You're Married But I've Got Feelings Too, no es muy difícil adivinar qué clase de canciones les gusta escribir a Martha. Digamos que si en los Grammys existiera la categoría Mejor Canción Despechada, esta candiense de 32 años la ganaría cada vez que saca un disco.
Entre las 14 canciones de este segundo trabajo se incluyen dos covers: See Emily Play de Pink Floyd y Love Is A Stranger de Eurythmics.
En pocas palabras: El mejor disco en lo que va del año.
Para escuchar: En el telo, junto con tu amante.
Recomendado si te gusta: Haley Bonar, Nicole Atkins, Aimee Mann, KT Tunstall, Jesca Hoop, Kate Bush, Tori Amos, Annie Lennox, Rufus Wainwright.
Dijo Víctor: ¡Mami, con esas gambas para qué cantás!
Linkología: www.marthawainwright.com
Nicolás S.
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