Le
había perdido las ganas a Adicta. El disco anterior sólo
me duró dos pasadas. "Bah, quieren
colgarse de las tetas de Miranda!" fue mi post imaginario y lo dejé en
la pila de los discos que guardo para darle una oportunidad más
tarde. Al poco tiempo hubo que poner orden en la discoteca y de
esa pila bajó a una que está a nivel del suelo juntando
polvo esperando la ejecución o un indulto que rara vez llega.
Desde sus cómodos lugares en la estantería de los
discos nacionales Miedo y Shhh miraban a Día
de la fiebre como podría mirarse a un hermano menor que acaba de fumar
su primer dosis de paco y viene a pedirte unos pesos para repetir
la experiencia.
Y el otro día, ya ni sé como, apareció Dosis? en
casa, creo que mi dealer entendió mal mis balbuceos desesperados
de madrugada.
La tapa con esos cinco chabones de uniforme negro
y pose desafiante que no me gustaría encontrame en un callejón
oscuro, me patoteaban desde la mesa. Lo puse sin esperar nada,
con algo de curiosidad morbosa, pensando que estos cinco ya tenían
el carnet de socios vitalicios del auténtico club de la
decadencia.
Y la dosis de cuatro canciones fue perfecta, pequeña pero
contundente, como cuando le entrás a una tuca matadora que
pega más que los 25 charutos anteriores. "Este
disco contiene música bailable" advierte la contratapa.
Y sí, tres temas se pueden bailar, aunque si cantamos las
letras mejor no lo hagamos sonriendo. "Que
amanecer no sea terminar",
"Salía de la enfermería, transportando
medicinas"
"Hace tiempo que mi cuerpo sabe que
mi mente no entiende nada"
y algunas frases de auténticas drama queens son las que
se pueden escuchar por aquí.
El cuarto track es una versión
acústica de Inexplicable (uno de los temas
de Día
de la fiebre). Aplausos para Citizen Toto, que canta versos
cómo "En
la noche tan particular de plácido holograma de inexplicable
solemnidad" sin cambiar de aire y sin perder el equilibrio
sobre esos 20 cm. de taco.
En pocas palabras: ahora
voy a tener que buscar Día de la fiebre para
darle otra oportunidad.
Para escuchar: a la madrugada,
después de una fiesta donde todos levantaron algo menos
vos.
Recomendado si te gusta: el pop
con sintetizadores, vivir como si estuvieras en una telenovela.
Dijo Víctor: Má si ¡Andá
a mirar Rosa de lejos!
Linkología:
http://www.adictanet.com.ar
Rodrigo Faisán
|