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Jane´s Addiction – Strays / Liz Phair – Liz Phair
/ Throwing Muses – Throwing Muses |
Está bien, está bien, pero sólo acepto escribir
sobre discos de mierda. O malos. O malos discos de mierda. Porque
para hablar bien de los discos reseñados está esta manga
de pelotudos que no salen nunca de su obsecuencia. De nada.
El concepto que parece unir a los discos en cuestión es uno
solo, lisa y llanamente: se podrían haber quedado en los '90.
Sí, Jane´s Addiction también.
Una alegría tenerlos de vuelta: sus tres discos anteriores
son vitales, increíbles, llenos de magníficas ideas
y todo eso. Y Kettle Whistle es casi casi un error.
Y ahora Strays, nombre final de un álbum a
punto de llamarse Hypersonic. Si bien las canciones
son las mismas con un par de diferencias, uno se pregunta qué
tal hubiera sido que sacaran un disco verdaderamente hipersónico,
en vez de “esto”, casi casi una continuación del
casi casi error.
Strays no es un mal disco, pero si estos tipos se
tomaron trece años entre un disco y otro (peleas, uniones y
deserciones de lado), podrían haber cambiado un poco, en vez
de hacer un disco que suene más 1990 que Ritual de
lo habitual (dejando de lado los experimentos con la electrónica
de Farrell, por favor). Pero no, ahí tenemos
un disco que suena demasiado a los nuevos de los Red Hot Chilli
Peppers: hay algo que parece decir “nonono, por más
que lo intenten no podrán superar Ritual de lo habitual
ni Blood sugar sex magic. Igual los seguiré
siguiendo, total qué le hace a mi discoteca tener discos que
duran una semana en boga para volverse olvidables. Como en tu caso.
Sí, vos que estás leyendo: por más que lo desees
profundamente, no me vas a decir que Strays es uno
de tu discos favoritos. ¡Pero por favor!
Paradójicamente, nuestra ex-putita favorita, la reina chupapijas,
la chica el-sexo-es-mi-arma-mírenme-usarlo, doña Liz
Phair, sacó un disco aparatosamente distinto a sus
trabajos anteriores, cargado de coritos cuasi teenagers, con arreglitos
de FM, altas pretensiones comerciales y bajos escrúpulos. De
buenas a primeras, una de las chicas con mejor y más coherente
actitud de los ´90 se volvió un clon de Alanis
Morrisette o Sheryl Crow. No, peor, se transformó
en la hermana mayor de Avril Lavigne. Así
de mal. Si te gustó mucho su primer disco Exile in
Guyville, calculo que te diste cuenta que ese fue el mejor
momento de su carrera. Bien, este es el peor. Similar a la carrera
del Gordo Casero: de Chachachá
a programas de Suar. ¡Vuelvan a sus raíces,
chantas!. Ah, y por más que porfíes, todavía
sos el Gordo. A la
Phair (que es cualquier cosa menos justa) sí
que no le doy la plata que tan desesperadamente parece estar buscando:
si querés trepar en los charts seguí volteándote
a los directores de la Rolling Stone, nena.
Y por último me hicieron escuchar el último de ¿las?
Throwing Muses, quienes no sólo tuvieron la
suficiente paja como para llamar al disco Throwing Muses,
igual que la banda y su primer álbum de 1986, sino que las
canciones parecen sacadas de esa época. Una verdadera lástima
ya que los discos solistas de Kristin Hersh van mejorando
a medida que se van sucediendo. Muy al contrario de este caso.
¿La conclusión? Algunas bandas deben progresar, otras
están haciéndolo en la dirección equivocada y
otras mejor que no saquen más discos. En los tres casos la
pregunta es la misma ¿por qué no se quedaron en los
'90, carajo? Ahí estaban bien…
Gonzales
del' Ortho |
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En pocas
palabras: Garcha. Puta barata.
Mierda.
Recomendado si te gusta: Que te roben la plata.
Para escuchar: Ni en pedo. Para NO escuchar.
Dijo Víctor: No le pregunté,
pero seguro que ese trolo habla maravillas de este patético
trío.
Linkología:
http://www.metanselosenelortoporelbiendelahumanidad.com
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The Black Heart Procession – Amore del Tropico |
Un disco gutural, cuasi primitivo, pero sin crudeza en cuanto a
lo sonoro. Un disco hecho desde las tripas, con momentos relajados,
cantados desde un sofá, con xilofón. Una especie de
Nick Cave con menor vuelo en cuanto a las letras,
menor intensidad en cuanto a la instrumentación, pero con
arrollador resultado. Amore del Trópico
gira alrededor del más desgarrador de los sentimientos, el
amor. Abre con un track que sólo dura 12 segundos y se llama,
precisamente, The End Of Love, una simple instrumentación
que parece el prefacio de I´m Glad I Never
de Lee Hazlewood. Y de ahí saltan a Tropics
Of Love, una melodía de ritmo hipnótico,
en la que se preguntan si es en los trópicos del amor donde
perdieron sus corazones. Y mejor no podía empezar este disco,
declarando sus principios, mantenidos hasta el final. Canciones
desoladas, de rupturas, pérdidas, desenlaces fatales, mundos
rotos, quebrados. Canciones tan sombrías como melancólicas,
pero distintas, sin caer en la burda copia, sin imitar a los Red
House Painters ni a Mojave 3. Sin imitaciones:
este dolor es auténtico.
Los momentos más intensos, más cargados de fatalismo
están guiados por un piano de esos que con un par de compases
nos sitúan en un clima de irreversible perdición,
de terrible melancolía. Inclusive en temas más movidos,
con más energía, como Did You Wonder,
está presente toda esta serie de sensaciones, lo fatalmente
inevitable. 
Procedentes de San Diego, los BHP son tres integrantes
fijos y una serie de invitados, tanto en escena como en estudio,
con una multi-instrumentación que incluye desde cellos hasta
órganos de iglesia (¡y vaya que suman a la creación
de climas!). Este es el cuarto disco de la banda, después
de tres sin nombre, sólo numerados. Lanzado en octubre del
2002, Amore... está necesitando sucesor.
No, el disco no, en realidad nosotros necesitamos un sucesor.
Uno de los mejores momentos es, sin duda, el tercer tema, Broken
World, que no sólo resume el disco sino que es una
de las mejores canciones que se nos han cruzado por estos días.
Una buena recomendación: andá a Oíd
Mortales y pedile a Damián que
te deje escuchar esa canción. Se lo vas a agradecer.
Pablo
Conde
En pocas palabras: Un
disco sombrío, de excelente factura.
Recomendado si te gusta: Tindersticks,
Nick Cave, Smog.
Para escuchar: Cuando tenés pupa
en el cuore.
Dijo Víctor: ¡Otra banda
de masoquistas más!
Linkología:
http://www.blackheartprocession.com/
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The Strokes - Room of Fire |
¿Qué puedo agregar a todo lo que se ha dicho de esta
banda de cheroncas? ¿A quién le importa lo que puedo
decir de uno de los grupos líderes en ventas y en downloads?
A nadie, seguro, así que terminemos de una vez con esta farsa,
The Strokes grabó la segunda parte del genial
This is it, eso es todo, no cambió
nada, no arriesgaron nada, casi todo lo bueno de ese primer disco
sigue acá (el sonido de la batería, esa voz, las guitarras),
pero falta un Last Nite y un
Barely Legal, no alcanza con el "I never needed
anybody" que repite Between love & hate.
Alberto Migraña
En pocas palabras: Por ahora está bien, tienen
la suerte de tener un sonido propio, inconfundible, pero dentro de
poco vamos a querer más de ellos. Y a este disco la fecha de
vencimiento le llega pronto.
Recomendado si te gusta: Todo lo que venga
de New York, This is it.
Para escuchar: Con las all star puestas, sintiendo
que vivís en una publicidad de las que pasan en prime time.
Dijo Víctor: ¿Estos se siguen
vistiendo como los Mambrú?
Linkología: http://www.thestrokes.com/index2.html
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Intoxicados - No es sólo rock and roll |
Este disco es lo que Calamaro tendría que
haber grabado después de Honestidad Brutal;
ya sabemos que en cambio prefirió transformarse en la versión
argentina de El Vengador Tóxico.
Por suerte el Pity conserva algunas neuronas y en
compañía de gente que sabe lo que está haciendo
grabó
un disco que estaba haciendo falta en un rock nacional predecible,
aburrido y apto para todo público (no creo que fm jit pase
"Una vela" ni "Un tema de mierda" ni que Resistiré
(tv jit) invite al Pity a hacer del diablo).
Acá hay de todo, rock, reggae, blues, funk, un tema a lo ramones
seguido de un tema a lo floyd (punk floyd?), muchos estribillos memorables
y buenas canciones.
alberto migraña
(detox) En
pocas palabras: El mejor disco de rock nacional y popular
del 2003.
Recomendado si te gusta: El faso, Viejas
Locas, Calamaro, los primeros discos de
los Stones.
Para escuchar: Para aliviar la resaca un domingo
de sol. En el walkman viajando por el interior. Cantando mientras
hacés un asadito.
Dijo Víctor: Decidansé:
o son jipis o son panks, loco. Linkología:
http://www.intoxicadosrnr.com.ar/
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| Los
discos comentados en esta sección son cortesía de Oíd
Mortales, Corrientes 1145 Local 17. http://www.oidmortalesdiscos.com.ar |
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