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| >> Broadcast,
Ha Ha Sound |
| Segundo
disco de esta banda oriunda de Warp (digo, Birmingham).
Es que a esta altura Warp es como un país,
¿no? El sello electrónico inglés, como los electrodomésticos
japoneses, nos garantiza un estándar mínimo de calidad,
y ese es ya un buen comienzo. Pero como los japoneses que se ponen
a fabricar otras cosas, este disco no se trata estrictamente de electrónica,
es más, se podría decir que no se trata de electrónica
en absoluto pero bueno, digamos que navegan en esa zona difusa entre
la experimentación acústica y la electrónica
boba (y esto no es una crítica). En todo caso abundan las instrumentaciones
exóticas y a veces cavernícolas propias de un Stephen
Merrit (¿vieron que era un elogio?) en sus diversas
encarnaciones, sea Magnetics Fields o The
6 ths. Los Broadcast no son esos grupos
que te van a seducir de entrada, pero te van a dejar intrigados y
pedir otra escucha, y después otra y así hasta que entraste
en un pequeño universo paralelo. Grupo con chica, a veces
me recuerda a Rosario Bléfari, ex Suarez.
A veces parece Bauhaus con chica, lo que ya es un
experimento, y a veces parece otra cosa. Lejos del revival pero con
múltiples influencias en las cabezas, me hacen preguntar otra
vez qué cosa extraña son los jóvenes ingleses
que no sólo nacen con la inclinación musical sino con
la historia a cuestas, como si heredaran los caracteres adquiridos
por cada generación, aunque a los biólogos no le guste
tamaña burrada. Grupo exótico con chica, a veces me
recuerda a Gentle Waves pero decididamente más
gentiles, otras veces se trata de influencias sinfónicas difusas
(a lo sumo un Genesis por aquí, ¡qué
difícil reconocer como padre a Phil Collins!).
Insisto en que no hay nostalgia (de hecho, si no seducen de entrada
es porque algo frío suena en esas baterías huecas y
esa voz sin cuerpo); es más, una linda definición sería música del presente, porque
pareciera que encajarían
en cualquier ahora. Música incompleta que se convierte a veces
en una banda de sonido abierta. Disco por momentos ecléctico,
disco por momentos experimental que bien vale la pena.
Santiago
B.
En pocas palabras: Experimental folk-pop songs,
David Lynch like songs.
Recomendado si te gusta:
Bjork, Gentle Waves, Julie
Cruise.
Para escuchar:
Perfecto para la previa de la fiebre de electrónica por la
noche del día sábado.
Dijo Víctor:
Che, disco difícil es disco aburrido ¿no?
Linkología:
http://www.broadcast.uk.net/
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| >> The
Zephyrs, A year to the day |
Tercer
disco de estos muchachos oriundos de Escocia (capital mundial de
la melodía, allí están Teenage Funclub,
The Pastels, Travis y amiguitos
para confirmarlo) mimados por la prensa inglesa y española,
para quienes el disco anterior, When the Sky Comes Down It
Comes Down on Your Head, estuvo entre los mejores del año
2001. Digamos rápido que el encanto continúa y los
hermanos Stuart y David Nicol (una suerte de Gallaghers
con charme) siguen llevando adelante la empresa comenzada por Slowdive
de llevar el folk a la luna. Los que tengan ganas pueden curiosear
la nota Del
buen uso de la tristeza para agregar a los Zephyrs como
la última gran cosa de esa música melancólica
que nos gusta tanto. Haciendo la promoción de dos discos al
precio de uno digamos que los muchachos contaron en el disco anterior
con gente de High Llamas y Stereolab
para arreglos de cuerdas y voces femeninas provenientes de Arab
Strap y Mojave 3. De este nuevo disco no
tenemos la información pero escuchamos por allí la
voz de la chica de Mojave/Slowdive,
una verdadera delicia, para muchos el disco que estaban esperando
para añorar esos tiempos en que penaban por algún amor
(sin nunca perder el estilo, por supuesto).
Para aquellos que conocen el género está todo dicho;
para los que no, piensen en canciones de amor depuradas de sus clisés
y quejocidad, puestas en una licuadora con el folk a lo Neil
Young y arreglos ambientales a lo Spiritualized.
Para aquellos que piensan que la melancolía no es ni un sentimiento
ni una fantasía sino un estado de cosas que puede hacer muy
bien contemplar de vez en cuando. Miss Mundo En
pocas palabras: Vas
a querer aunque sea probar que se siente ser desdichado. Recomendado
si te gusta:
Galaxy 500, Damon & Naomi, Slowdive,
Mojave 3, Mogwai hecho canción, Red House Painters. Para
escuchar:
Mirando la aurora boreal u otra clase de fenómenos extraños
en el cielo. Dijo
Víctor:
Che, estos pibes se pasaron de delicados ¿No serán
medio maraca? Linkología:
http://www.thezephyrs.com/ |
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| >> Jay
Jay Johansen - Antenna |
Ya
podemos ir dejando de lado todas las teorías que teníamos
sobre el universo y su aparente orden. Por más que jamás
lo hubieramos creído, por más risas que hubiera provocado
la mera sugerencia del asunto, todo es parte del pasado: Jay
Jay Johansen hizo un disco bailable. Sí, así
como lo leés, un puñado de canciones 100% bailables,
aptas no sólo para la pista sino para cualquier FM que se precie
(y como muy pocas se precian, ese número se reduce drásticamente).
Poblado de bases electrónicas en el borde de lo mínimo
requerido para mover el esqueleto, cargado de la vieja y querida melancolía
de siempre, JJ se mueve por terreno conocido, pero
arreglándoselas para no repetirse, en un tercer álbum
que seguramente dividirá las aguas entre detractores y no
tanto.
Ya desde el primer track, On The Radio, parece decir "este es mi nuevo camino, síganme, no los voy a defraudar";
y no lo hace. Sin embargo, no todas las canciones tienen ese ritmo
acelerado, alegre y pegadizo, a veces rayano en lo simplista: tres
o cuatro son las canciones que pueden ser llevadas a una pista de
gente que no lo conozca, las demás son nuevas rendiciones que
tienen el sabor de los discos anteriores, pero sin llegar a la repetición.
Con scratches de dj, con azules trompetas jazzeras, con arreglos
de cuerdas y una notable vuelta de tuerca a las bases que solían
acompañarlo, Johansen está de vuelta,
para cantar como siempre, con ese tono entre desilusionado y despojado,
con esa inexpresiva expresión. Antenna es
un disco raro, más que nada por el conjunto, ya que en una
pasada track por track uno descubre que JJ está
ahí más que nunca, quizá un poco más jugado,
con arreglos más elaborados y buscando nuevos rumbos, pero
sin perder la esencia. Se percibe una leve intención de reflotar
cierto espíritu ochentoso, cercano a los Erasure
o a los Depeche Mode más bailables, pero bien
hecho. Eso sí, lo que para algunos puede tomarse como un paso
adelante de un excelente músico cuyos discos seguían
girando alrededor de la misma órbita, para otros puede tomarse
como un patético intento de venderse. Ya la tapa habla por
sí misma. ¡Tú decides!
Pablo
Conde
En pocas palabras:
Una exéntrica ochentosidad. Un disco rabiosamente feliz.
Recomendado si te gusta: El
viejo JJ, Erasure, el glam como
modo de vida. Para escuchar: En el pre-dancing
en un día especial, de esos que preferirías quedarte
en pijama.
Dijo Víctor:
¿Alguien dijo maníaco-depresivo? Linkología:
http://www.jayjayjohanson.com |
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Los
discos comentados en esta sección son cortesía de Oíd
Mortales, Corrientes 1145 Local 17. http://www.oidmortalesdiscos.com.ar ¡Gracias, chicos! |
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